Cerveza sin alcohol a deshoras

10/01/2018

Our beer kills fascists

Últimamente me he aficionado a la cerveza sin alcohol. Hace años, cuando dejé de beber cerveza de verdad (es un decir, porque he hecho más excepciones que la ortografía inglesa), ni se me ocurrió. Ahora me parece una cosa maravillosa que ayuda a la digestión y no deja resaca. A mi viejo le debo este hallazgo. El caso es que hoy tenía que trabajar desde casa y al volver de la escuela esta mañana me he pasado por el supermercado para coger leche y pan y se me ha ocurrido llevarme una caja de cervezas.

Ha venido un empleado desde la otra punta a indicarme que no se puede comprar alcohol a las nueve de la mañana. Yo le he dicho que era cerveza sin alcohol, a lo que me ha respondido que da igual, que por el tipo de código que tiene no podría pasar por la caja. No es menos lógico que el hecho de que la cerveza sin alcohol se exponga en la sección de bebidas alcohólicas en vez de en la de refrescos. En fin.

Los horarios de venta de alcohol en Irlanda siempre me habían parecido una cosa absurda. En otros países no tendrían sentido y aquí son una especie de residuo histórico de la respuesta religiosa a un problema social. Intentando buscarle algún sentido religión aparte, uno llega a la idea de que quizá los individuos realmente perjudicados por el alcohol no tengan el tipo de personalidad organizativo que les permita aprovisionarse con anterioridad. Lo interesante es que el alcoholismo puede haber remitido por otras causas y una medida disfuncional habría ganado apariencia de efectividad. Creo que esto pasa a menudo en políticas públicas.

El caso es que en la práctica y por culpa del programa informático, los horarios de venta de la cerveza sin alcohol son los mismos que los de las bebidas alcohólicas.

 

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Los desastres de la guerra

05/01/2018

No salgo del diecinueve. Ayer era el aniversario de la muerte de Galdós, pero en vez de seguir con sus novelas lo que hice fue acercarme a la hora de comer a la exposición de los grabados de Goya que hay en la Chester Beatty Library, ya que se va acabar este mes. Cuando vivía en el centro de Dublín podía acercarme en cualquier momento, pero ahora está más complicado.

He recordado que hace años vimos, aquí en Dublín, Goya en Burdeos de Carlos Saura, que me pareció una película oscura. Más oscuros son Los desastres. La contemplación de estos grabados no es precisamente una experiencia de deleite en las bellas artes. La visión de escenas desagradables se compensa con la cierta idolatría de acercarse a los originales goyescos, aunque no sé exáctamente qué sentido tiene la palabra “original” cuando se habla de grabados. Me parece que este museo tiene la serie completa de la segunda edición (1892) auqnue no la han expuesto completa. A falta de papel todos los demás tenemos acceso hoy día en la telaraña donde se encuentra uno de todo (y completo) y puede disfrutarlo con mayor provecho y en un ambiente más propicio para el aprendizaje que las salas de exposición.

Me han sorprendido algunas de las traducciones al inglés de los títulos de los grabados (Ni por esas – Or these) y como veo que las que aparecen en Wikimedia son las mismas entiendo que no son traducciones ad hoc sino que están oficiliazadas de algún modo. En el cartelito que habían colocado junto a una de las imágenes el texto en español estaba mal (¡sólo había que copiarlo del propio grabado!). Me he dado cuenta de que Goya no usaba símbolos de apertura ni para la exclamación ni para la interrogación y he descubierto qué es la almorta.


Delph

26/12/2017

Vista de Delft (Veermer)

Ayer rememorando la cena de navidad de la empresa recordé que me tocó sentarme con gente que no es de mi equipo, lo cual estuvo bien porque así al menos habla uno con gente que suele ver a diario pero con la que no suele conversar. Un tema de conversación que salió fue el de las palabras en inglés que se usan en Irlanda pero que en Inglaterra y otros lugares desconocen, muy similar aunque menos conocido que el de las diferencias que se dan entre Reino Unido y EEUU.

Por acotar, es un asunto diferente del de las palabras en inglés que tienen origen en el gaélico irlandés pero que ya están naturalizadas (bog, leprechaun, whisky) y también del de las palabras en gaélico irlandés que se utilizan en inglés tal cual (Taoiseach, bodhrán, poteen). Con mucha seguridad estas todavía se usan más en Irlanda que en otros lugares, sobre todo las segundas, pero al menos los hablantes de otras partes del mundo anglófono las conocen, y cuando no al menos no confunden su significado. El tema eran las palabras inglesas que tienen diferente significado en Irlanda y en otros sitios: algunas son palabras del inglés antiguo que se usan en Irlanda y han desaparecido en los demás lugares de habla inglesa y otras cuyo significado varía entre Irlanda e Inglaterra (press, que quiere decir armario, como cupboard)  o cuyo origen o razón se desconoce.

No se sabe la razón por la que a la vajilla en Irlanda se le suele llamar delph (o delf), que es una de las palabras que se comentó (además de press, give out, minerals, runners…) . El encargado del mantenimiento dijo que una vez trabajando en Londres escribió un correo a toda la oficina diciendo pidiendo que al acabar la jornada pusieran los vasos, tazas, cucharillas en el lavaplatos (at the end of the day you are all supposed to put your delph in the dishwashwer) y que nadie lo entendió. Yo esta palabra la he visto/oído algunas veces pero mi impresión es que no es la mayoritaria y que hay otras (crockery, tableware, the dishes) que son las que se utilizan con más frecuencia incluso en Irlanda.

Lo que sí se conoce es el origien. Durante la charla me vino una revelación que no había comprobado hasta ahora. Y es que, en efecto, la forma delph viene del nombre de la ciudad de Delft en Holanda, que es famosa por su artesanía de porcelana. Hace años vivimos bien cerca y llegábamos tras quince minutos de tranvía. Hoy por hoy mis recuerdos se circunscriben a la torre inclinada, estar merendando en la plaza de la catedral en la que están enterrados “el otro” Guillermo de Orange y la penultima reina neerlandesa y una conversación sobre los suicidas que se arrojan desde el campanario.

El cuadro que más me gustó del Maurithuis de La Haya, más que La chica de la perla, es la Vista de Delft, también de Vermeer.

He recordado que mi abuela extremeña no decía la vajilla sino “la loza” y me ha parecido un regionalismo (¿?) equivalente, que es el que utilizaría si alguna vez tuviera que traducir delph al español.


Herrerillo – Blue tit – Cyanistes caeruleus

16/12/2017

Herrerillo – Blue tit – Cyanistes caeruleus

Hace unas semanas una amiga me envió una foto de un carbonero (Parus major) tomada en la bahía que el Bidasoa forma en su desembocadura. Cuando me preguntó si sabía qué ave era respondí: “un herrerillo o un carbonero” y me confirmó la segunda opción. Mi duda estaba en parte causada porque me he interesado por la ornitología viviendo ya en Irlanda y en inglés ambas especies se llaman tit: Blue tit, el herrerillo y Great tit, el carbonero. Si se usa la misma palabra será porque en los días en los que se nombraban la cosas los vieron parecidos. En el herrerillo es característico su color azul y por eso le dicen blue en inglés; el carbonero debe su nombre en español a su color ceniciento.

En el balcón

Recuerdo haber visto un herrerillo de azul reluciente en St Stephen’s Green. Esta mañana se ha posado uno en mi balcón y durante bastante rato y basándome en el color que creía haber visto he estado convencido de que se trataba de un carbonero, pero no. Para empezar, el herrerillo (Cyanistes caeruleus) se divide en subsepecies, entre las cuales la de las islas británicas se llama Cyanistes caeruleus obscurus y lo de oscuro podría complicar un poco la visibilidad del color azul, luego estaba el problema con el ángulo de la luz del día y que yo tomaba las fotografías desde detrás de un cristal. Estos bichos se mueven mucho y son complicados de fotografiar; si paro a abrir la puerta, adiós. Según leo las hembras muestran menos colorido que los machos (el dimorfismo cromático es característico de muchas aves) y otra diferencia sexual es que la banda oscura que tienen en el cuello es más fina en las hembras. El carbonero no tiene esa banda, ni tampoco una especie de antifaz natural que le cubra los ojos. A partir de ahora me fijaré en algo más que en el color.

Cartas


Mercado de abastos

12/12/2017

Cada vez paso menos por aquí pero tengo algunos recuerdos curiosos relacionados con el mercado de frutas y verduras.

Un edificio muy céntrico de Dublín y que es omitido en las guías turísticas porque es verdad que no tiene nada de excesivo interés para el visitante.

Una placa recuerda que fue construido en 1892 por el ayuntamiento.

Sólo tiene actividad por las mañanas, después del mediodía está cerrado y sólo se ven unos cuantos palés, residuos de la actividad matutina.

Es un mercado mayorista, así que tampoco puede presentarse uno a comprar un kilo de manzanas.

Las viejas que se ven por Moore st con los cochecitos de niño de época sobre los que han colocado la fruta compran aquí al por mayor todo lo que luego menudean.

Mis recuerdos están vinculados a ir a buscar los palés con Iñaki para utilizarlos como combustible en la precaria chimenea de su precaria morada.

Quizá el edificio no tenga tanto valor pero hay algo que me resulta atractivo en la arquitectura civil de la época victoriana.

El forjado del hierro, el color anaranjado del ladrillo y muchos detalles pequeños.

Detalles de cosas comestibles. Con eso vuelven a ganarme. Fruta y verdura, por supuesto.

También una langosta o algún que otro manjar exquisito y esculpido.

Está a menos de diez minutos de O’Connell st pero nadie se acerca a verlo.


Grajilla occidental

09/12/2017

La grajilla occidental (corvus monedula) en la playa de Greystones

Voy a aprovechar que el fin de semana pasado en la playa me encontré con este córvido (menos habitual que otros que veo casi a diario) para poner en orden mi vocabulario aviario. Para mí, todos estos pájaros negros han sido hasta ahora “cuervos” y palabras como “grajo” o “corneja” eran en mi mente meros sinónimos. En inglés también hay varias palabras: crow, raven, rook que me venían resultando sinónimas, siendo crow la más genérica de ellas como así es en efecto, aunque me sorprenda descubrir que hay quien mete en el mismo saco al arrendajo, la chova y la urraca. Esos para mí no han sido nunca ni crows ni cuervos.

Grajilla occidental 02.12.2017

Al ave del día se le llama grajilla occidental porque existe otra especie llamada grajilla oriental o dáurica en China, Siberia y por allí. La especie europea se subdivide en cuatro y Corvus monedula spermologus es la subespecie que se existiende más al occidente tanto por las islas Británicas como por la península Ibérica hasta llegar Marruecos y Canarias en invierno. No se me ocurre por qué no habría de gustarle la cornisa cantábrica. Es espermólogo porque recoge semillas. Me llaman la atención sus ojos, muy azules, aunque en mis fotografías apenas se nota.

Me he hecho una tabla trilingüe con mis cuervos habituales. El que más me encuentro es el grajo y la forma más sencilla de distinguirla del cuervo grande es que mientras que éste tiene el pico del mismo color negro del plumaje el del grajo es más claro. Los tengo enfrente de casa y suelen estar juntos comiendo en la hierba, pero siempre hay muchos más grajos que cuervos, more rooks than ravens.

Corvus monedula Western jackdaw Grajilla occidental
Corvus corax Raven Cuervo (grande)
Corvus frugilegus Rook Grajo
Corvus corone cornix Hooded crow Corneja

La corneja de la península Ibérica es la negra mientras que la que hay en Irlanda es la gris. Con esta también me encuentro a menudo, aunque no a diario.

Si tengo un poco de suerte para hacer buenas fotos y algo de tiempo las iré poniendo todas en mi lista de aves de Irlanda.


El problema de las nacionalidades

28/11/2017

Hoy en el desayuno una compañera, que es francesa mora, nos ha contado que ahora es también irlandesa. Que hace unos días estuvo en la ceremonia en la que las autoridades irlandesas dan el certificado de nacionalidad y que también va a mantener la francesa, que al parecer se puede. Dice que estaba muy nerviosa con el bréxit y que entre que había comprado un apartamento y que tiene un crío de cinco años le ha parecido la mejor solución para estar segura de cara al futuro. Los presentes hemos hecho caer un chaparrón de preguntas y felicitaciones.

Entre los más escépticos yo mismo. Después de que la moza ha partido hacia sus quehaceres he comentado que para los ciudadanos de la Unión Europea los mil euros por los que sale el proceso administrativo vienen a ser el equivalente de pagar un seguro más caro o con más cobertura de la estríctamente necesaria para cualquier cosa. Puede haber buenas razones psicológicas para hacer eso, pero pongo a un lado de la balanza los mil euros y al otro la seguridad frente a la improbabilidad de ser deportado de este país y me quedo con los billetes. Obviamente, se podrá demostrar que me equivoco el día que me expulsen.

Ahora bien, también uno es lo que es y eso no lo cambia ningún documento. Si Europa vuelve a los tiempos oscuros del peor tribalismo no será un papel el que determine sí uno pertenece o no a la tribu. Si un país se deteriora hasta el punto de convertir al extranjero en indeseable no sé cuántas ganas le pueden quedar al rechazado de luchar para quedarse allí. No hace falta ponerse en Austria en 1938, si viviera hoy en el Reino Unido estaría buscando un modo de salir y hay lugares en los que los rasgos de tribalismo suponen que ni me plantee vivir en ellos aún en las mejores condiciones económicas que pudieran plantearse. Cierta región española es un ejemplo que está de actualidad.

Un malévolo ha sugerido que la chica adquiere otro pasaparte porque o bien no es o bien no ha sido aceptada como francesa véritable. Más explicaciones psicológicas. A los (pos)marxistas nos gustan más las de tipo materialista y creo que el factor principal por el que uno renuncia a asimilarse es que creer que lo suyo es al menos igual de bueno y que siempre tiene una salida de ese medio.

Hace años que decidí no formar parte de la sociedad irlandesa y serlo tan sólo de su base de contribuyentes. Coincide con este episodio matinal que anoche había estado releyendo a Cháves Nogales, que tiene este fragmento:

Aquí, en este hotelito humilde de un arrabal parisiense, viven mal y esperan a morirse los más diversos especímenes de la vieja Europa: popes rusos, judíos alemanes, revolucionarios italianos…, gente toda con un aire triste y un carácter agrio que se afana por conseguir lo inasequible: una patria de elección, una nueva ciudadanía. No quiero sumarme a esta legión triste de los «desarraigados» y, aunque sienta como una afrenta el hecho de ser español, me esfuerzo en mantener una ciudadanía española puramente espiritual, de la que ni blancos ni rojos puedan desposeerme.