Elecciones locales en Irlanda y España

22/05/2019

Aquí y allí

Como esta semana se da la curiosa coincidencia de que hay elecciones locales tanto en la República de Irlanda como en el Reino de España (en ambos países se han hecho coincidir con las europeas) me ha parecido interesante hacer una comparación de esta parte del gobierno y la administración en ambos sistemas políticos. La oportunidad tiene algo de conjunción planetaria ya que los ciclos electorales son en España de 4 años y en Irlanda de 5.

Circunscripciones: En España son circunscripciones cada uno de los 8.131 municipios. En Irlanda las 31 circunscripciones locales son básicamente los condados, con el de Dublín partido en 4 concejos (councils) y 3 ciudades que van a tener su propio concejo (separado del del condado del que son capital). Por decirlo de un modo impreciso pero comprensible, en Irlanda más que votar por pueblos se vota por provincias.

Concejales: En España se elegirán más de 60.000 concejales. En Irlanda, 949 councillors. Hay 60 veces más en España que en Irlanda, pero teniendo en cuenta la población relativa de ambos países (unos 47 millones en España y unos 4.7 millones en Irlanda) habría como 6 veces más concejales por habitante en España que en Irlanda. Cierto es que en España la mayoría no cobran aunque haya algunos muy bien pagados en las localidades grandes. En Irlanda se considera que es un trabajo a tiempo parcial y todos los concejales reciben anualmente 17.400€ (imponibles) más gastos.

Alcaldes: Cada uno de los municipios españoles tendrá un alcalde votado por los concejales que se elijan. Esta figura apenas existe en Irlanda y donde lo hay su papel es más bien ceremonial. Por primera vez va a haber alcaldes elegidos directamente en las urnas en 3 ciudades (Limerick, Waterford y Cork). Desde una cultura política habituada al presidencialismo de proximidad resulta sorprendente que poblaciones relativamente grandes no tengan a una figura dirigente al mando. En Dublín el alcalde (Lord-Mayor) es un puesto rotativo que cambia de figurante todos los años. Parece ser que no puede pasar a ser electivo debido a que Dublín está dividido en cuatro concejos.

El dinero: Leo que la administración local irlandesa hace el 9.8% del gasto público. En España el porcentaje es algo más elevado. Teniendo en cuenta que en Irlanda no hay un nivel intermedio entre la administración central y la local podría decirse que el país es muy centralista. La administración local irlandesa está muy infrafinanciada y en general no es muy capaz de extraer tributos por sí misma.

Un asunto que está en el trasfondo de las diferencias es que la identidad local es muy débil en Irlanda. Hay una cierta identificación con el condado por temas de localización que yo veo comparable hasta cierto punto a la que se da en las provincias de Castilla, pero en cambio los pueblos no tienen ni alcalde, ni santa patrona, ni fiesta mayor. De hecho, al no existir la categoría de municipio a veces no está claro qué es un pueblo y qué no. La mayor parte de las localidades son meros topónimos sin estructura.

Una idea que tomé de Fukuyama es que el modelo canónico que explica el antiguo régimen en el mundo anglosajón (con el rey, los nobles y el parlamento que es el protector del pueblo) no funciona del mismo modo en la península Ibérica. Las Cortes de Castilla apenas se reunieron y cuando lo hicieron en general votaron lo que los poderosos les decían que tenían que votar. Históricamente el auténtico contrapoder en España fueron las villas. Los hombres libres se agrupaban dentro de una muralla y demandaban un fuero. Este vínculo con el municipio ha seguido siendo sólido desde siempre y me atrevo a decir que mucho más que otras identidades que aparecen día sí y día también en la arena política. Tan sólido es que nadie lo cuestiona ni necesita aparecer.

En las elecciones locales españolas los residentes en el extranjero no podemos votar. En las irlandesas sí que podría, pero no me he registrado para hacerlo (otra diferencia interesante). Las urnas abrirán pasado mañana viernes de 7.00 a 22.00 (otra más) y si me hubiera registrado podría ir e identificarme con el carnet de la biblioteca o con una tarjeta de crédito (la mejor de todas). El condado de Wicklow en el que vivo tiene 32 concejales para sus 142.000 habitantes, pero yo podría votar sólo a los 12 candidatos que se presentan para cubrir los 6 puestos asignados a Greystones y sus alrededores que es la zona donde vivo (no parecen muchos representantes para un distrito electoral de 26.323 habitantes). Lo interesante es que podría votar a los 12, a todos, ya que se escogen por el sistema de voto único transferible del que ya hemos hablado alguna vez en el que más que escoger candidatos lo que se hace es asignarles un orden de preferencia.

Tampoco voy a votar en las europeas ni en España con lo del voto rogado (la única vez que lo hice fue en las anteriores europeas) ni aquí en Irlanda. Me pareció interesante descubrir que aunque técnicamente era factible no se debía e incluso era delito hacerlo en más de un país.

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Convergencia post mortem

21/12/2017

En Ciencias Políticas tuve un profesor muy bueno. Hace dos o tres días, cuando las encuestas apuntaban a que ERC estaba reduciendo su ventaja para lograr la primacía del bloque nacionalista me vinieron a la mente dos respuestas suyas a preguntas diferentes (fue a diferentes alumnos y en diferentes asignaturas).

La primera era sobre los partidos políticos en general. No recuerdo la pregunta concreta pero indicó que muchas veces los partidos políticos proyectan su sombra más allá de su existencia. Esto fue en 2004 y el ejemplo que puso es que sociológicamente sabemos a qué nos referimos si hablamos de un elector de la Democracia Cristiana italiana, disuelta diez años antes. A mí me parece que otro de los partidos políticos que se prolongan más allá de la muerte es Convergencia i Unió.

La formulación de la segunda pregunta la recuerdo de modo más preciso. Tras los resultados de las elecciones generales de 2004 un alumno le preguntó si no creía que el proyecto de CiU estaba “completamente acabado”. Eran los tiempos de Carod Rovira, con el tripartito de Maragall en la Generalidad y tras haber quedado CiU por detrás de ERC en las generales de ZP, las del 11-M.

La respuesta del profesor fue que no, que en Cataluña hay un votante moderado que en otro tiempo fue votante de la Lliga y tras el franquismo lo había sido de CiU y que este elector nunca iba a votar a la Esquerra porque no le representa en absoluto. En algún momento este espacio dio la sensación de perder su terreno ante la derecha española, pero también habría sido muy difícil que eso ocurriera porque habría hecho falta que el PP fuera un partido mucho más confederal, una especie de nueva CEDA. Algo que algunos en el PP de Cataluña (Josep Piqué) habían intentando hasta cierto punto pero sin lograrlo.

En los últimos años parecía que la pérdida absoluta de la autoridad moral (por decir algo) del fundador, el descubrimiento de la cleptocracia del 3%, el divorcio de CDC y UDC, el abandono por parte de los moderados y la adopción de un perfil ideológico centrado en el eje nacional y el tema único del independentismo que no lo hacían muy diferente de ERC (que además estaba limpia de corrupción) podían haber contribuido a enterrar a Convergencia. Muchas encuestas lo mostraban y le daban un resultado de alrededor del 12% hace apenas 7 u 8 semanas.

Luego eso no se ha materializado y JxC (o sea CiU) ha acabado cerca del 22%. Al parecer la explicación que dan los medios es que se han combinado la ausencia de Junqueras (en presidio) con el perfil disperso de Marta Rovira para favorecer la imagen mesiánica de un Puigdemont “en el exilio” como líder indiscutible del bloque independentista.

Yo francamente no lo tengo tan claro y creo mucho menos en las teorías del liderazgo y más en la vieja explicación estructural. La revolución independentista no es una revolución desde abajo de gentes que quieren derrocar un orden injusto, sino la apuesta de las clases más acomodadas de una región próspera para mantener su privilegiada posición económica y las barreras culturales que la apuntalan. De redistribución no quieren saber nada de nada, ni con España ni dentro de Cataluña. El miedo a ERC y no digamos a la CUP sigue presente. Creo que esto explica mejor por qué no se ha premiado la mayor coherencia de ERC de lo que podría explicarnos la supuesta falta de liderazgo del ala izquierda del independentismo,

Intentando acertar los resultados hace unas semanas intuí que los de 2015 eran una buena base para empezar y así ha sido. Pocos cambios. Inter bloques ninguno, intra bloques algo más. El hundimiento de PP y CUP más o menos lo supe ver aunque no en la medida en que ha acabado ocurriendo. El empate entre ERC y la post-CiU se me escapó por completo.


Elecciones irlandesas: la suerte está echada

27/02/2016

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En el momento en que escribo estas líneas los colegios electorales irlandeses ya hace unas horas que cerraron, pero aún no se puede saber qué ha ocurrido en las elecciones generales de 2016 ya que el computo de votos comenzará por la mañana.

Un dato interesante es que la jornada electoral es cuatro horas más larga que en España (de 7 a 22h mientras que la española va de 9 a 20h) pero que sin embargo eso no sirve para que la participación sea más elevada (ha quedado alrededor del 66%). Mi jefe ha ido a votar esta mañana antes de ir al trabajo. Le he preguntado cómo se elige a la gente que está en las mesas. No es un sorteo, se tienen que apuntar para ir y básicamente la motivación de los que lo hacen es que se les paga.

Foto Irish Times

Foto Cyril Byrne/Irish Times 2011

He estado buscando una imagen de las papeletas que se utilizan para que se vea la complicación de computar todas estas preferencias, con candidatos que se van eliminando etcétera. No sabía que aparecía la dirección y profesión de los candidatos. Lo de las direcciones es algo curioso, ya que en cualquier noticia que aparece en prensa suelen dar la dirección del protagonista. Muchas veces me he preguntado si no es peligroso dar la dirección de quien haya cometido según qué tipo de delito. Luego esta gente se indigna con la idea de un documento nacional de identidad.

Entiendo que es elemento que añade un factor de cercanía. En general los irlandeses votan a individuos más que a partidos. La visión idealista de esto es que hay mayor proximidad, otra más realista es que el clientelismo es un elemento muy importante. Lo que está claro es que ni la ideología ni la desconfianza pesan tanto como en otros sistemas políticos. Por ejemplo, lo de que las mesas electorales las lleven quienes voluntariamente se presentan implica que no se presume mala fe. Esta mañana, comentando el fiasco de hace años con unas máquinas de votar que costaron más de cincuenta millones de euros, los irlandeses de la mesa creían que esto del voto electrónico era algo que se podía resolver técnicamente, cuando el auténtico problema es la falibilidad humana.

Otra analogía tonta es que del mismo modo en que mucha gente en España cree que el sistema electoral español con todos sus defectos es “La Ley D’Hondt”, también en Irlanda muchos creen que el sistema de voto único transferible es “la representación proporcional”.

Mañana estaré atento a los resultados. Ya dije cuáles eran mis preferencias. Las encuestas que se han hecho a pie de urna parecen indicar que esta vez saldré defraudado.


Elecciones generales en Irlanda (2016)

18/02/2016
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En plena campaña electoral dejo unas líneas sobre las elecciones generales irlandesas de este año. No haré una análisis extenso, que eso hay mucha gente que lo cubre bien y uno no tiene ni tiempo ni ganas.

Aquí las legislaturas duran cinco años, en lugar de cuatro como en España. Las anteriores elecciones fueron el 25 de febrero de 2011 y estas van a ser el 26 de febrero de 2016. No sé cómo funciona exactamente, pero al igual que en España los teóricos 4 ó 5 años pueden durar uno o dos meses más. Las elecciones podían haber sido hasta en mayo. En cambio, la convocatoria es mucho más corta en Irlanda, ya que la fecha definitiva sólo se supo el día 3 de este mes de febrero.  (Rajoy anunció las elecciones del 20-12-2015 el día 01-10-2015).

Otra diferencia es que mientras que en España las elecciones suelen ser en domingo, en Irlanda éstas van a caer en viernes, al igual que las anteriores y las de 2007 cayeron en jueves.

Nunca he visto en este país eso de los carteles electorales pegados con cola en las paredes, sólo carteles de los que se cuelgan en las farolas. Casi siempre con una cara, nombre del candidato y del partido y un eslogan y a lo sumo un par de propuestas vagas. Una cosa curiosa es que no te piden “vota” sino “vota nº1”, consecuencia del sistema de voto único transferible, en el que lo que el votante hace es ordenar sus preferencias. Uno puede votar a todos los candidatos a la vez, ya que en realidad lo que hace es asignarles números.

Como las circunscripciones son pequeñitas los candidatos van pidiendo votos casa por casa. La mía es quizá una de las más atípicas del país (Dublín Central), pero la semana pasada al bajarme del tranvía allí estaba uno de los diputados, el del Partido Laborista, repartiendo folletos. Iba él solo y tenía una pancarta vertical de tipo estandarte. Era una sensación un poco rara, como de cantautor que se coloca en una esquina con su amplificador pequeño.

Dublín Central tenía 4 diputados, pero ahora le han recortado un par de trozos por el norte y por el este y se va a quedar con 3, así que alguien más o menos famoso se va a quedar fuera. Me parece curioso que el rediseño de las circunscripciones no resulte más polémico y creo que sólo es posible gracias a que la complejidad del voto único transferible hace difícil saber a quién favorecen o perjudican los cambios.

Del mismo modo es difícil hacer encuestas precisas. Un problema compartido con el sistema español es las dificultades para la predicción que plantean las numerosas circunscripciones (40 para 158 diputados, que en 2011 eran 166), todas con entre 3 y 5 diputados a elegir, y para las que haría falta calcular individualmente. El problema específico es que a la gente no se le puede llamar por teléfono y pedir que ordene 20 candidatos del primero al último y hacer rondas con simulaciones una vez que quedan eliminados los menos votados. Al final las encuestas se reducen a la primera preferencia y con eso y los datos históricos (que las modificaciones territoriales de las circunscripciones devalúan) se intenta hacer algo que puede fallar bastante. Tras las elecciones se produce otro chou, ya que se puede votar hasta las diez de la noche, se empieza a contar los votos y la mayor parte de las veces se aplaza el cómputo hasta el día siguiente. Van eliminándose los candidatos menos votados, sus votos se transfieren a otros, etc. En alguna circunscripción ajustada se puede tardar dos o tres días en acabar.

En cuanto al sistema de partidos, es un poco extraño comparado con los de Europa continental: Hay dos partidos grandes (que normalmente andarían por encima del 20%-25%), ambos más de derechas que el PP: partidos que conjugan el nacionalcatolicismo y el liberalconservadurismo en diferentes proporciones y como mejor pueden para diferenciarse el uno del otro; dos medianos (10%-20%): el Partido Laborista (poca presencia fuera de Dublín) y el Sinn Fein (una cosa nacionalista y populista que a veces parece de extrema izquierda y otras de extrema derecha y que nunca ha tenido aquí el éxito que tiene en Irlanda del Norte). Luego entre los pequeños, el partido verde, el socialista (no como en el continente, es más como de estilo trosko) y diferentes candidatos independientes ya que el sistema lo favorece y que a veces son empresarios fracasados, gentes bien corruptas, idealistas en exceso, o partidarios de la antipolítica que se montan su plataforma personal.

Y ahora mis preferencias. Nunca he hecho nada para participar en la vida política irlandesa, pero preferencias tengo. Aunque no me identifico con ninguno de los partidos conservadores que dominan el panorama, siendo realista y viendo los bueyes con los que hay que arar me gustaría que ganara Fine Gael, el partido que está ahora en el gobierno. El paro ha bajado del 9% y estaba cerca del 14% en 2010 y ese solo dato ya justifica mi opinión más que ninguna otra cosa que se pueda decir. Una mayoría solida que sólo requiera de un pacto con uno de los terceros partidos (como en la actualidad con el laborista) y que no le haga depender de los numerosos “independientes” que al final son caudillos locales, friquis y fracasados diversos que aprovechan la apertura del sistema para sus míseras agendas.

Una nota para el Fianna Fáil o fianna failure al que le tengo mucha manía. No sólo porque sea conservador y nacionalista. Es el partido que ha dominado la política irlandesa en el siglo de independencia y representa la clásica alianza conservadora de clero y terratenientes (luego constructores). Después de setenta años de pobreza tuvieron la oportunidad improbable de hacer al país rico y grande y la malversaron infamemente. Espero no verlos en el poder en bastante tiempo.

Las encuestas apuntan a que el Fine Gael puede hacer un resultado decente, pero a que le puede fallar el socio. Aquí ya he visto de todo: a veces me he quedado contento con el resultado, como cuando eligieron al actual presidente y otras todo lo contrario, como cuando decidieron mantener el senado. Al final, como no es mi país lo miro un poco -salvando las distancias. como esos expats que viven en Dubái lo mejor que pueden, pensando sobre todo en su trabajo y su vida privada y sin meterse en ningún tipo de líos.


Período electoral

29/10/2015
España necesita cambios que nadie quiere afrontar

Esta viñeta ha salido mucho estos días

Me ha llegado un correo de la Embajada que explica el proceso del voto rogado y lo que hay que hacer si se quiere participar en las elecciones generales del 20 de diciembre. Además de un formulario, una especie de folleto explicativo y el texto de la convocatoria contiene 5 pdfs en las diversas lenguas oficiales de este país de tantas culturas y tanta incultura llamado España (por el momento). Los que están en valenciano y catalán vienen a ser lo mismo y los entiendo hasta yo que no tengo nada que ver con la franja oriental de Iberia (descontando que estudié francés). Ocho adjuntos, no está nada mal. Sería un poco más interesante ponerlos en la red y contar los clics.

Después de mi odisea del pasado año se me han quitado las ganas de hacer el primo y esta vez no votaré. Ya dejé explicadas más o menos las razones más allá del aumento del coste hasta un nivel casi irracional: los emigrados no deberían poder influir decisiones cuyos costes no les van a afectar. Cuando veo a esos que lloran tanto y que quieren cambiar el país desde fuera del país siento un poco de lástima por ellos: cosmopolitas como el perro del hortelano.

Este año el resultado va a estar más difícil de acertar que en otras ocasiones y también creo que a diferencia de otras veces, las últimas semanas van a tener mayor importancia hasta el punto de que a día de hoy estaría muy difícil predecir cómo van a acabar las cosas. El sistema de cuatro partidos al que se va (¿lo llamarán tetrapartidismo o no va a durar lo suficiente?) va a estar entretenido con pactos, escisiones y probable inestabilidad. Siendo optimista, a lo mejor partiendo de presupuestos más caóticos se alcanza un mejor equilibrio.

España necesitaría reformas bastante importantes en muchas áreas, pero veo complicado que nadie (ni electores ni elegidos) quiera afrontar los costes que suponen. Ahí también va a estar la gracia.

A la hora de elegir el tema está entre lo malo conocido y lo malo por conocer; lo que ya ha fracasado y lo que aún no se sabe si tiene siquiera estructura como para que funcione. No hablo por mí, pero es terrible tener que decidir entre el fracaso actual y el paraíso caribeño o entre la ruina anterior y la promesa que inevitablemente habrá de defraudarnos.

A aquellos a quienes no agraden los cuatro jinetes del apocalipsis  siempre les quedan los otros, que van en pony: una variada oferta de partidos monotemáticos y cantonalistas. Hablando de estos últimos me gustaria poner pronto cuatro notas sobre Cataluña pronto porque no renuncio a ser también yo a mi forma y modo una humilde y artesanal fábrica de independentistas.

Por último voy a hacer una apuesta así a ojo para dármelas de gurú si esto sale: ganará el PP, que aguantará mejor de lo que indican las encuestas últimamente y con ciento treinta y tantos diputados y unos cuarenta y tantos de C’s habrá investidura de Rajoy.


Carteles del referéndum

23/05/2015

Ayer se celebraron en Irlanda sendos referendos cuyo resultado aún se desconoce mientras escribo. Apenas nadie ha hablado del que se ha hecho para rebajar de 35 a 21 años la edad legal para ser presidente de la república. No he visto ni un cartel al respecto. El otro, sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, ha tenido más miga.

En Irlanda se vota hasta las diez de la noche y el cómputo de votos se deja para el día siguiente, costumbre ésta que no tendría demasiado éxito en un país de desconfiados como España. Tampoco hay jornada de reflexión y se hace campaña incluso en el día de la votación. Ayer por la tarde todavía me ofrecían pegatinas y folletos por la calle. Esto último me parece bastante más normal que lo que se viene haciendo por allí abajo.

En algún momento del día de hoy sábado saldrán los resultados. Entiendo que pronto. Cuando hay elecciones legislativas a veces se tarda más de un día y en contar y recontar los votos, debido al sistema de voto transferible. Entre esto, Eurovisión y las elecciones de mañana en trece regiones y más de ocho mil municipios españoles el fin de semana puede estar bastante entretenido.

En general el matrimonio llamado igualitario me importa bastante poco. Entre los activistas me parecía más simpática la tribu del sí, que en Dublín al menos parecía bastante mayoritaria. He visto a muchos con pegatinas del sí, y a nadie con pegatina del no, pero habrá que ver los resultados en el retropaís culturalmente dominado por la iglesia romana.

Como a rasgos generales se puede decir que de lo que estoy en contra es del matrimonio como institución tengo dudas de si extenderlo contribuye a su consolidación o a su disolución.

Aquí dejo unas fotos con carteles del sí y del no que saqué por la zona de Westland Row y Merrion square.


Victoria de la Syriza en Grecia

25/01/2015

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La noticia el día es la victoria de la coalición de izquierda radical Syriza en las elecciones de Grecia. Lo de coalición, izquierda y radical no es por faltar sino la traducción literal dentro de lo que cabe del nombre griego.

Creo que hay gente que es bastante alarmista y yo en cambio no creo que las cosas vayan a cambiar demasiado y menos aún fuera de Grecia. Por ejemplo, yo mismo no invertiría mi dinero en bonos del estado griego, pero antes de esto tampoco lo habría hecho.