Falsos amigos: aspersión – aspersion

22/06/2017

Como mis lectores habituales sabrán llevo en Irlanda la mayor parte de las dos últimas décadas. Algunas de las notas que dejo aquí son las cosas de la lengua inglesa que sigo aprendiendo. La ignorancia por resolver es mucha, así que me he especializado en coleccionar falsos amigos.

A veces me sorprende descubrir algo que me parece improbable no haber oído con anterioridad. Por ejemplo, yo sé que el aspersor que riega el césped de un jardín se llama en inglés sprinkler (también los aparatos que hay en el techo y que pueden hacen parecido en caso de incendio) y que el verbo to sprinkle significa rociar.

En cambio, nunca me había planteado si la palabra de origen latino “aspersion” existía en inglés. Y existe. En una noticia irlandesa de ayer acusaban al jefe de la oposición parlamentaria de hacerle algo malo a otra persona: casting aspersions. Casting aquí es lanzar o arrojar, para lo demás, diccionario:

aspersion

usually aspersions
An attack on the reputation or integrity of someone or something.

Origin
Late Middle English (denoting the sprinkling of water, especially at baptism): from Latin aspersio(n-), from aspergere.

Comprobando si el sentido de atacar la reputación o integridad de alguien existe en español (y la respuesta es que no) me entero de que si aspersión es el nombre, asperjar es el verbo. Enhorabuena a los que ya lo supieran porque creo que yo no lo había oído en mi vida. Cómo no voy a seguir aprendiendo inglés después de dos décadas en Irlanda si sigo aprendiendo el castellano después de más de cuatro.

Asperjar es rociar con agua, sea natural o bendita (hisopear es otro verbo curioso), pero ni calumniar ni difamar, aunque se podría construír un “salpicar con infamias” para una traducción en la que fuera necesario mantener el doble sentido.

Para lo que es mi colección este es un hallazgo bastante notable.


La cultura de las islas Británicas, sección rezos parlamentarios

05/05/2017

La democracia irlandesa

Voy a poner en conexión un fragmento del penúltimo libro que hemos leído con una noticia de hoy. Una de las teorías que explican por qué Irlanda ha sido una democracia desde la independencia en los años veinte hasta hoy se llama “teoría tutelar británica“. Es de tipo tradicionalista-institucionalista y destaca la imporancia del legado británico:

El sistema político mayoritario del Estado Libre Irlandés tenía sus orígenes en el common law inglés. Según los términos del Tratado angloirlandés de 1921 todas las decisiones jurídicas existentes con anterioridad seguían siendo válidas. El grueso de los funcionarios formaba parte de la administración desde antes de la independencia y estableció las normas y procedimientos de Whitehall. Después de 1922 la naturaleza británica de las prácticas políticas irlandesas en lo relativo a convenciones constitucionales, toma de decisiones y competición entre los partidos se hizo aún más pronunciada. En Westminster había habido diputados irlandeses desde 1801 y las elecciones habían sido acontecimientos populares de la vida irlandesa desde 1820. La democratización fue gradual y como coincidió con la sustitución del irlandés por el inglés como lengua de masas, el sistema británico se “internalizó”.

Bill Kissane, Explaining Irish Democracy, UCD Press 2002; trad. alfanje

El propio libro cita un fragmento de otro anterior que ofrece la misma idea:

Como en el caso de las comunidades blancas de la Mancomunidad Británica de Naciones, muchas de las tradiciones y valores políticos que se conservan en la actualidad se inculcaron y absorbieron en un periodo formativo crítico: el del advenimiento de la democracia de masas… A la extensión del derecho de sufragio en Inglaterra le siguió su extensión con modificaciones en Irlanda: los irlandeses adquirieron hábitos y valores democráticos. Las ideas políticas se expresaron casi en su totalidad mediante categorías británicas ya que desde O’Connell hasta Parnell y aún después la mayoría de los dirigentes políticos irlandeses se curtió en la vida política británica y practicó los modos parlamentarios de Westminster.

B. Chubb, The Government and Politics of Ireland (Londres 1970); trad. alfanje

Esto es algo que les pasa muy desapercibido a los irlandeses en general. Tienden a creer que sólo hay un tipo de parlamento y que viene a ser el modelo de Westminster/Dáil Eireann. Lo mismo sucede con la administración, donde las instituciones, departamentos ministeriales, quangos y demás suelen ser un calco de los de la isla de al lado. Incluso los procedimientos…. por ejemplo, cuando llegamos aquí nos preguntábamos por qué el año fiscal empezaba el 5 de abril sin saber que es que en Gran Bretaña era exactamente lo mismo.

La noticia de hoy era que ha habido una votación en el parlamento irlandés para abolir la práctica de la oración de antes de empezar la sesión. Los partidarios de eliminarla han perdido 94-14, con 18 abstenciones y ahora van a tener, además, 30 segundos de reflexión en silencio de propina.

Y yo que ni sabía que tal cosa existía, cuando empecé a oir hablar de ello a principios de la semana creí que sería el típico atraso paleocatólico congénito del país. Ayer leí que uno del Sinn Fein había criticado esto del rezar diciendo que sólo existe porque forma parte del legado británico… Por un lado no creía que esa pudiera ser la única causa (algo tendrá que ver la idiosincrasia del país que venía de unos niveles de ultracatolicismo y religiosidad extrema) y por otro lado me costaba creer que en el Reino Unido (al que tengo por más moderno) los legisladores comiencen su jornada entre sortilegios, pero resulta que sí, que los Comunes y los Lores también tienen su plegaria cotidiana desde mediados del siglo XVI.

Los irlandeses son muy parecidos a los mediterráneos y muy diferentes de los ingleses, obviamente.


El hospital de las monjas

27/04/2017

Aquí y allí

El escándalo irlandés que me indigna últimamente es que el estado vaya a gastarse 300 millones de euros de todos los contribuyentes en un hospital maternoinfantil que hace falta hace muchos años y que no pueda construirlo (no entiendo por qué) sino en unos terrenos que pertenecen a unas monjas a las que por lo que sea no se los pueden comprar ni expropiar*, a causa de lo cual la solución a la que han llegado es que a la orden religiosa se le vaya a dar la propiedad del hospital que se construya y luego un montón de poder en su organización y gobierno.

Por si el hecho de que la salud reproductiva de cualquier mujer vaya a quedar en manos de una secta a la que tiene por qué estar afiliada no fuera lo suficientemente delirante, hay además detalles sórdidos como el hecho de que dicha orden religiosa no haya indemnizado aún a las víctimas de los abusos de todo tipo perpetrados en su seno. Es el día de reafirmarse en lo de nunca adoptar esta nacionalidad, que ya bastante vergüenza pasamos los españoles con lo nuestro.

Allá por las décadas de 1880 y 1890 el nacionalismo irlandés iba tomando fuerza y aunque aún no se planteaba en serio independizar la isla del Imperio Británico la demanda de autonomía (“home rule”) iba siendo cada vez mayor. Los unionistas del Úlster (protestantes) rechazaban esta opción ya que según ellos Home Rule era Rome Rule (dar poder a una Irlanda de mayoría católica era dárselo a lo que hoy llamamos el Vaticano). Este argumento a veces me ha sonado un poco ridículo y a veces no tanto.

Últimamente uno miraba los intentos de unificación de la isla con más simpatía, pero la vergüenza del bréxit no alcanza a tapar la vergüenza de Irlanda.

—-

*A veces nos parece que Irlanda no ha salido del franquismo y otras que ni ha llegado a la desamortización de Mendizábal.


Tulipanes negros

24/04/2017

Tulipanes blancos y negros

En los años ochenta había en España un anuncio de televisión de un desodorante llamado Tulipán Negro, que no sé si sigue existiendo. Sólo recuerdo del spot el coro de voces declamando tulipán neegro. Por entonces no sabía de la novela de Dumas ni si de verdad podían existir tulipanes negros. De hecho creo que no he visto uno hasta ayer, cerca del parque de Fairview.

En Dublín la jardinería es un servicio bastante más eficaz que la limpieza de calles y recogida de basuras. Los jardineros van rotando las flores según la época del año. Los tulipanes son una imagen frecuente y aunque ciertamente hay conductas antisociales de desaprensivos no se dirigen hacia la flora del modo en que me imagino que podría suceder en España, donde cuando no hay alguien que las destroza por diversión no falta la puta vieja que se las lleva para su casa.

Puente sobre el Tolka en East Wall


Conexiones entre España e Irlanda

23/04/2017

Hace tres años me escribió una española muy amable que había empezado a trabajar en una multinacional aquí en Dublín y a la que le como miembro de un comité de multiculturalidad le habían encomendado hacer una presentación sobre España e Irlanda. Ella quería enfocarlo desde el punto de vista de los puntos en común.

[…] voy a hacer una presentacion sobre España y el enfoque que estoy planteando es comenzar por cosas que nos unen como países y terminar presentando España rompiendo los mitos, contándoles cosas que les sorprendan, como por ejemplo que España tiene un 36% de masa forestal vs. un 10% de Irlanda, pueden flipar…
Las cosas que nos unen:

  • Segun el libro “Lebor Gabála Érenn” que es una especia de historia/mito del origen de Irlanda desde la edad de piedra hasta el Medievo, los irlandeses descienden de los Milesians, a ti que te gusta la etimologia te va a gustar “Mil Espaine”que venían del reino de Breoghan (actual Galicia), la historia es muy interesante, puedes leerla pinchando aquí  o aquí.
  • Eamon de Valera era hijo de un espalol emigrado a Cuba y una irlandesa emigrada a Nueva York
  • La historia del Spanish Arch de Galway.
  • El enemigo común histórico: Inglaterra y cómo les ayudamos en repetidas ocasiones… la historia del naufragio de los galeones españoles en el oeste y que muchos se quedaron por aquí…
  • En los dos paises se toca la gaita
  • A los irlandeses les llaman los españoles del norte.

Y la verdad es que no se me ocurren mas conexiones… ¿se te ocurre alguna mas a ti?
Muchas gracias por tu ayuda.

La lista que ella proporciona ya deja entrever que en realidad no hay demasiada conexión. A continuación viene mi respuesta, que estoy rescatando hoy por algo que he leído anoche,que pronto comentaré y que es lo que me ha recordado esta correspondencia que ya va siendo antigua.

A mi modo de ver España e Irlanda son dos países con poco en común, dentro de que en el 90% de las cosas todos los países europeos son iguales. Lo que ocurre es que ellos se definen en gran medida por oposición a Inglaterra y les suele gustar que les digan que son parecidos a cualquier otro, cuando en realidad son mucho más parecidos a los ingleses que a nadie. Con España tiendo a encontrar más diferencias que puntos en común, probablemente porque uno compara precisamente por oposición.

Lo de la España húmeda como que no les suena mucho. Les llama la atención cuando les digo que en el norte de España llueve tanto como en Dublín y que además cuando se pone llueve más en serio. Si preguntas a irlandeses por sitios de España empiezan por Madrid y Barcelona y luego pasan a Estepona, Fuengirola y las islas. El dato de la masa forestal es bueno y puede que les sorprenda. Relacionado con esto, si ves las casas, verás moqueta por todas partes y casi nunca suelo de tablas o parqué. A los españoles no nos suele gustar la moqueta y a ellos les encanta. La carencia de madera/bosques ha creado esa cultura moquetista.

Lo de los milesios se lo he oído a mucha gente, pero en el fondo no deja de ser un mito y no hay nada que lo demuestre. En temas míticos, además de todo lo que tenga que ver con el sustrato celta está la historia de los navegantes de la isla fantasma de San Borondón (St Brendan)​. Es muy poco probable que los pocos supervivientes de la armada vencida dejaran mucha descendencia. No es la sensación que le queda a uno después de leer el relato de Cuéllar.

De lo del origen de la familia De Valera no se sabe demasiado y lo que hay no es muy sólido. Yo tendería a desconfiar de que el padre fuera español. Dicen que el nombre de pila era Vivion y nunca he oido ese nombre en España. Yo creo que ahi hay algo turbio, pero a saber…

No sé qué abrás leído de mis notas, pero hice una especie de categoría para comparar Hibernia e Hispania. Aparte de las cosas más o menos anecdóticas que haya puesto ahí y despues de pensar un rato, los puntos más importantes en común que se me ocurren son:

  • El catolicismo y su influencia en la psique nacional
  • Guerras civiles en ambos países a principios del XX
  • Terrorismo nacionalista en los años 70-90
  • Países poco desarrollados hacia 1950 con historias de éxito económico hasta 2000 (ó 2008)
  • Países de emigración que en el mundo son más importantes por lo que han hecho sus descendientes en América que por lo que son en sí mismos.
  • Sustrato celta (hasta cierto punto, porque se exagera mucho)
  • Afición por la juerga (aunque se practique de diferente modo)

Si me pides una lista de diferencias en vez de 7 te saco 70. Uno de mis proyectos de comparación es ir ilustrando aspectos con datos del INE y del CSO. Seguramente sean los mejores lugares para sacar datos que no sean tópicos. Pero voy escribiendo cuando puedo.

No tenía pensado escribir tanto (sorry), a lo mejor reciclo el texto para otra entrada de blog. Creo que mi foma de pensar es un poco densa y me imagino que  a la gente le gustará más oír que Ailbhe es un nombre irlandés de chica y Alba uno español que se pronuncia igual; que la base de la alimentación nacional durante siglos, la patata, fue traida a Europa por los españoles o sobre los irlandeses que han jugado en la liga española de fútbol; cosas así.

Luego no volví a saber de esta moza (si sigues por aquí, saluda). El caso es que tenía previsto poner unas notas comparativas con los resultados del censo irlandés de 2011 y este mes han publicado los del de 2016.

Mi lista de 7 puntos la quería mejorar (¿no es demasiado obvio que la ha elaborado alguien que ha estudiado ciencias políticas?). Tendré que rebuscar en la gastronomía, los deportes y las artes.


Comparaciones con la población histórica de Irlanda

15/04/2017

Lo de que Irlanda es el único país de Europa occidental con menos población que en el siglo XIX es un aspecto bien conocido. La isla llegó a tener 8 millones de habitantes y tras la gran hambruna de la patata y la emigración a América quedó en menos de la mitad. En los últimos años la república ha aumentado su población, que ha pasado de los 3,5 millones de 1987 a los más de 4,5 millones de hoy. Siempre me acuerdo un titular de periódico del año 2000 que venía a decir algo así como “la población, en su punto más alto de los últimos 120 años”.

Pero hace unas semanas vi el interesante tuit que encabeza esta entrada y me llamó la atención la comparación. Ciertamente a principios del XIX la población de Irlanda era más del doble de la de Portugal o la de Grecia o la de todos los países nórdicos juntos. Nunca había pensado que Portugal, que hoy tiene unos 10 millones de habitantes habría tenido por entonces, por cuando era un imperio marítimo global, apenas 3.

Para los que quieran una comparación hispanoirlandesa, España empezó el siglo XIX con unos 10 millones de habitantes , el XX con unos 18 millones, el XXI con unos 41 millones y ahora estará cerca de los 47 millones de habitantes.

Más sorprendente aún es el gráfico que he visto en fechas más recientes, en el que se compara la población de Irlanda con la de Inglaterra, Escocia y Gales. En realidad, antes de la gran hambruna de 1846-1848 las dos islas eran magnitudes comparables en términos demográficos. El salto inglés es espectacular

Luego también la semana pasada, este fragmento citado en Marginal Revolution en el que se aborda el declive de la parte céltica del Reino Unido:

Since 1821 the population of the Celtic arc of the north and west has declined as a proportion of the population of the United Kingdom, from 46 per cent in 1831, to 20 per cent in 1911, to 16 per cent in 2014, due to famine, independence and emigration.  This is a configuration of the country which we have been losing for nearly two centuries.

Del libro Love of Country: A Hebridean Journey, de Madeleine Bunting.

Cuando dice “independence” se refiere obviamente a la independencia de la República de Irlanda.

 


Croke Park revisited

05/03/2017

Mi plan para el sábado era quedarme en casa a resguardo de la lluvia y del frío e interrumpir mis lecturas sólo con el seguimiento guasapero de los derroteros de mi club de ajedrez de toda la vida, hoy en horas algo más bajas. Pero se presentó mi buen amigo Carlos con entradas para el hurling y el fútbol gaélico en Croke Park y me pareció una buena idea volver, después de tantos años.

No es que tenga ningún interés especial ni conocimientos de ninguno de estos deportes, pero realmente no hay que saber demasiado. Al final hay unas porterías y los que metan más goles ganan, y el dominio territorial y quién muestra superioridad física son análogos a los del resto de los deportes, sobre todo al fútbol, así que puedo decir que sé más de esto que de rugby.

Lo de vivir los colores y tal es lo que no. El partido de hurling enfrentaba a Dublín con Waterford y el de fútbol a Dublín con Mayo, que son campeón y finalista respectivamente del torneo del año pasado, así que se supone que buen partido. Los de la capital fueron superiores y vencieron en ambos lances. Dada la demografía de la isla esto debería ser lo habitual, sin embargo ha habido rachas de muchísimos años en las que Dublín no se ha comido una rosquilla en nada, porque esto es un poco como el deporte rural en el País Vasco, que tiene mucho más empaque en el retropaís en el que no hay demasiadas opciones de ocio que en las ciudades.

El gran Carlos y yo nos ponemos allí a hablar de nuestras movidas haciendo caso tangencial al espectáculo, pero he de decir que esta vez el fútbol gaélico me ha gustado bastante más que las veces anteriores. Hubo varias tanganas, y noté que el árbitro no fue tan expeditivo como creo que lo habría sido en la variedad internacional y pudo verse un partido algo más competitivo y fácil de seguir que en el hurling, donde entre que la bola es pequeña y se mueve rápido de un lado a otro del campo es más complicado saber qué está pasando y quién domina.

Lo único malo fue que hacía bastante fresquito y menos mal que las entradas eran de tribuna y podía uno entrar a un bar que había en esa zona del estadio. A pesar de que hace años que no bebo alcohol (es un decir), mi abstención es como las dietas de otras y se me ocurrió echar una pinta de negra gaznate abajo para combatir el frío, que suele ser mala idea a medio plazo. Tres horas sentados a cuatro grados y con viento, aunque sea a cubierto de la lluvia, son algo a lo que uno ya no está acostumbrado, pero las rodillas entumecidas no son nada que no pueda resolver el camino de regreso apresurado a casa y una buena ducha caliente.

Reflexión: Algo como el fútbol gaélico podría ser tranquilamente un deporte mundial, si no hubiera otros ocupando ya su nicho. De hecho, poder tocar el balón con pies y manos parece una solución más próxima al estado de naturaleza. Obviamente quedará relegado a Irlanda donde es interesante la cantidad de gente y dinero que mueve, especialmente en los condados rurales. Ayer leímos que tan sólo en el catering del estadio trabajan unas 300 personas. Esto debe de ser cuando se llena el aforo de 80.000 plazas, quizá ayer fueran menos (calculo que habría unos 30.000 espectadores). Por lo general, los extranjeros que vivimos en Irlanda somos totalmente ajenos a este mundillo pero en la tribuna oí a dos grupos separados que hablaban español.