Postal cartográfica

25/06/2019

Mapa de Juan de la Cosa (1500)

Lo mejor de un día de trabajo bastante duro (y aún es martes) ha sido que hoy hemos recibido una postal de felicitación que por un lado lleva el mapa de Juan de la Cosa y por el otro un timbre con el castillo de Manzanares el Real. Agradecimiento infinito al maestre de cartas de marear que nos la envía. Los que nos conocen hace muchos años saben que con postales y mapas no pueden fallar.

Lo adecuado para celebrar es repasar la historia de los viajes colombinos y la biografía del cartógrafo castellano. Intentaré volver a escuchar el episodio que le dedicaron en Memorias de un Tambor, uno de mis podcasts favoritos, que creo que no había recomendado aún.

Anuncios

Postal de Dingle (octubre de 2001)

11/06/2019

.

Uno ya recibía postales mucho antes de tener presencia en forma de diario electrónico de acceso universal. Ésta la he encontrado en un manual de gramática francesa en casa de mis padres y me la enviaron mis compañeros de piso de aquella época.

El matasellos se estampó sobre un timbre de la época que muestra un reyezuelo sencillo (Regulus regulus) e indica que fue enviada desde An Daingean (Dingle) el 30.10.2001:

Bueno, nosotros nos decantamos por una tierra libre de amenazas integristas y al lado de casa. Con la seguridad de encontrar un pinta a la vuelta de la esquina. Salud – os.

Para que veas que no hace falta vestirse de etiqueta, ni coger aviones para ver y estar en sitios muy bonitos!!!

Jordi Xabi

La primera línea (Xabi) se refiere a mi paso por el Nueva York del 11-S unas semanas antes y la frase de Jordi creo entender que al hecho de que cuando viajaba como empleado de línea aérea con un billete sujeto a espacio una de las normas era que había que vestirse más o menos. decentemente. Observo que en lo caligráfico ambos tenían (y supongo que conservan) formas de escribir bastante parecidas entre sí y  a la mía.

Por aquellos tiempos no me había acercado aún a Kerry ni a Dingle. No encontré ocasión de hacerlo hasta el verano de 2003. La península de Kerry pude verla bastante bien en un día soleado en el que recorrimos el famoso anillo. El día siguiente en Dingle hubo una niebla que más que veinticuatro horas parecía haber transcurrido una estación. Alguna foto he de tener.


Postal de corcho de Lisboa

11/04/2018

Lisboa

He recibido una postal de Lisboa en la que amenazan con venir a Irlanda a verme y yo ante esta violencia verbal me tengo que rendir y lo hago con mucho agrado. No pensaba yo que el material de un tablón de anuncios fuera tan resistente como para aguantar los golpes del viaje y la estadía en sacas. Daría para un buen tapete del ratón del ordenador si fuera un poco más grande. Bien por el alcornoque lusitano, incluido el de la Extremadura española.

Sólo pasé en Lisboa un día, una vez de hace ya casi década y media. Reconozco algunas de las vistas: la plaza del Comercio, la del Marqués de Pombal, la torre de Belem, el Monumento a los Navegantes. Es obviamente una ciudad a la que habría que dedicarle más tiempo.

Varias veces he contado que el recuerdo más intenso que guardo de aquel paso fugaz fue el de mirar los tejados desde el castillo de San Jorge con buen tiempo imaginandolas naves que al volver del Nuevo Mundo entraban por el estuario del Tajo. Por aquellos años estuve yo muy conectado al Brasil. Últimamente he estado leyendo sobre el terremoto de 1755 y ahora no se me quita de la cabeza que la planta de la parte baja de la ciudad es tan ortogonal porque lo que había con anterioridad fue destruido cuando el sismo, que por cierto es también la mayor catástrofe natural acontecida en la historia de España (sobre todo por el tsunami que llegó a la costa atlántica de Andalucía), un dato no demasiado conocido. El país hermano que con una boda más o una batalla menos habría sido el país.

Detalle de corcho y sello

El pastel de Tentúgal aún no lo conozco, pero en principio a favor.


Postal del Japón

10/12/2017

Postal sobre cuadro

El miércoles llegó una bonita postal del Japón. De momento la he puesto encima de un cuadro que hay en el salón de mi casa y que muestra la misma imagen: el archiconocido Fuji rojo de las 36 estampas de Hokusai. Lo de tener el cuadro en lugar señero ya sería toda una declaración de que es una obra de arte que nos gusta de verdad. Lo espectacular es que ese mismo cuadro lo tenemos dos veces. Y ahora con la postal, tres.

Es posible que Hokusai sea una de las formas más sencillas de aproximarse al arte japonés. Cuando estuvimos en Japón tuve mucho interés en fotografiarme ante una de las muestras de la ola y de comprarme una taza que aún conservo. Incluso en este año 2017 he estado aquí en Dublín en una exposición entre cuyas piezas se encontraba una miniatura del maestro nipón, el monte Ashi visto desde las orillas del lago Hakone que otrora surcáramos en barco pirata.

No es la primera vez que recibo una postal de Japón, ni siquiera la primera vez que recibo una que represente una xilografía de Hokusai. Es la primera que recibo que hace mención a interesantes expresiones de la cultura japonesa que me alegro de que mi mujer (que es la que suele recoger el correo) desconozca, o bien que no tenga la paciencia de descifrar la caligrafía hispana. Así que omitiré el contenido y pasare a la filatelia.

¿Ginza 21-XI-17?

Según leo en una página especializada, el sello de 70 yenes es la mitad superior de otro junto con el cual compone una imagen, no de Hokusai sino del otro, de Hirosighe, que en conjunto muestra las flores que vemos y un ave que on está. Aunque andemos mal de hiragana y katakana podemos ver que conmemora la International Letter-Writing Week,  que se lleva celebrando desde 1958 “con el objetivo de contribuir a la paz mundial incentivando el intercambio cultural entre la gente del mundo a través de la escritura epistolar”.

Le leí a uno que decía que el día del juicio final hablaría muy bien de todos los amigos que hayan seguido mandado postales. Aquí también bancamos duro esa idea.


Postal de Praga

24/09/2017

Aún no he adquirido el hábito de mirar en el buzón cuando llego a la casa nueva. De hecho todavía estamos viviendo entre los dos lados, así que no sé cuándo llegó exactamente esta postal de Praga. que es la primera correspondencia no comercial que recibimos aquí. Yo la encontré el viernes 22 y el matasellos es del 13 de septiembre.

Muy agradecidos a nuestro corresponsal habitual en el antiguo reino de Bohemia y Moravia. Praga es una de las ciudades que más me han gustado y de las pocas por las que he pasado en más de una ocasión. No es la primera vez que recibo una postal desde la capital checa, a la que espero volver dentro de algunos años, preferiblemente en temporada baja.


Postal de Hamburgo

19/06/2017

Contenedores

Hoy llegó una postal de Hamburgo. No es la primera vez, pero en esta ocasión no se trata de uno de los residentes habituales sino del amigo Jorge, que ha dejado Leipzig atrás y aspira a convertirse en uno. No es la mejor ciudad del mundo para quien se encuentra en la tesitura de encontrar piso y por lo que tengo oído la evolución del mercado en los últimos años ha sido bastante fea para los postulantes a inquilino.

Según leo se econocen mis méritos de buen receptor de postales. Eso es cierto. Pocas cosas agradezco más. Además esta me gusta mucho. No sé qué tienen los contenedores, pero hay algo en ellos que me fascina que no sé si serán las simples formas ortoédricas y los colores como de juego de bloques para infantes o si acaso su representación de la abundancia me hace cosquillas en el subconsciente. Una de las mejores cosas que puede hacer el turista en la ciudad hanseática y por el módico precio de un billete de autobús es recorrer el puerto en barco por entre las pilas gigantescas de contáiners.

Ocho días parece que ha tardado en dar el salto de dos mares y dos islas la cartulina con bonito sello del Mosela, de por donde también provenía parte de la familia de la jefa.

Y nada, que nunca se debe dudar de que Alemania es un gran país. Ese año no tenía pensado ir a Hamburgo, pero todavía queda tiempo y ahora tenemos una razón más.


Postal de Teotihuacán

28/04/2017

Pirámide del sol (Teotihuacán)

Hoy ha llegado esta postal de México que creía que ya no llegaba (nos habían guasapeado el aviso). Del 7 de marzo hasta hoy van más de seis semanas. Nuestro corresponsal nos informó de que el franqueo de una postal internacional sale por 14 pesos mexicanos (68 céntimos de euro, hoy) y de que en la oficina a la que acudió se les habían acabado esos sellos y sólo quedaban de los de 1 peso, por lo que la postal ha llegado cargada de filatelia. El dorso es un collage con catorce baúles de Olinala y tiene su arte.

Mucho arte, pero un poco más y tapas todo el texto

Pues pone algo del DF (y mira que te dijimos que había dejado de existir en 2016) y una coña ajedrecística como si estuviera bien reirse de los inválidos. A lo mejor pone más cosas y resulta que han quedado cubiertas por los sellos.

Muy agradecidos que estamos. Ésta va a ser marcapáginas de un libro de los buenos.