Lo de Pablo Casado

20/05/2018

Imagen libre de derechos

Hoy en plena vorágine teórica sobre el chaleninismo parece casi olvidado que a principios de la semana hubo una polémica sobre la titulación en Derecho del otro Pablo [Casado], el del PP. Se discutía si era posible aprobar doce asignaturas del plan de 1953 en un año, en especial habiendo tenido un mal expediente académico hasta ese momento.

Aquí puedo dar mi opinión más o menos autorizada ya que soy licenciado en Derecho de ese plan, con un expediente pésimo y en el último año que vivi en España me matriculé de ocho asignaturas que me quedaban, que son casi dos cursos (el plan del 53 tenía 25 asignaturas a cursar en 5 años) y casi lo logré (aprobé siete y me marché por esos mundos). Un año después acabé siendo licenciado por la universidad que, según he leído, concedió grados a terroristas que estaban en el trullo sin haberla pisado ni un día, un tema que nunca ha sido del interés de la opinión pública pero que podría servir como baremo para indicar que si eso es posible, todo es posible. Y en efecto: con ayuda todo es posible. Y la ayuda a veces será el producto del poder político o influencia del que individuos o grupos dispongan.

A favor de Pablo Casado voy a decir que al planteamiento de cómo un mal estudiante puede aprobar más de un curso por añ, la respuesta es que en realidad SÓLO un mal estudiante va a intentar hacerlo. Los buenos van aprobando las asignaturas de los cursos cuando corresponden y hemos sido los malos los que hemos buscado la proeza. También he leído que alguien pedía que se mostraran los exámenes y recuerdo que alguna vez vi las toneladas de papel de exámenes en los contenedores del reciclaje de la facultad. Estas cosas no se guardan porque no tienen valor. Si a veces ni los títulos universitarios mismos lo tienen….

Volviendo a lo de la ayuda y tal, en mi opinión la clave está en cómo está montado el chiringuito universitario español, muy en beneficio de los que trabajan en las universidades desde el catedrático hasta el bedel y muy poco en beneficio de los alumnos, que suelen ser meros rehenes de unas luchas por recursos que no tienen apenas en cuenta sus intereses. El problema de la carrera de Derecho tal y como yo la vi es que estaba masificada (estuve en asignaturas en las que había miles de alumnos matriculados, cientos en cada grupo) de un modo en el que era más o menos imposible que los profesores lo conocieran a uno y los exámenes acababan siendo a veces un test que corregía un ordenador. Como no se podía hacer seguimiento de los alumnos, las asignaturas o bien eran esos tests o ejercicios brutales de memorización. La carrera formaba loros, que es como me parece que se seleccionan en España los notarios, jueces y fiscales: papagayos. El caso es que a mí me parece que un entorno tan masificado conocer a profesores puede suponer una gran ventaja. Yo hablé con dos en toda la carrera y es imposible que ninguno me recuerde. No sé si esto le puede parecer extraño a alguien y por eso aquí lo dejo escrito. Sólo que te conozcan ya es una gran ventaja, si además el profesor es amigo o compañero de partido eso ya es la bomba.

Para lo de aprobar muchas asignaturas en un año parte del problema está en que en principio uno se podía examinar en junio o en septiembre, pero no en otro momento lo cual supone que los exámenes que uno quiera hacer se concentran en un mes y, claro, es muy difícil retener una cantidad ingente de datos de doce materias distintas y hacer un maratón memorístico cada pocos días durante un mes. Sería mucho más factible si, tal y como me sugirió un amigo, la universidad funcionara como el examen del permiso de conducir. Cuando uno se considera preparado paga las tasas, va al examen y lo examinan. El problema creo que reside en que tal y como está montado este chiringuito no interesa mucho dar a todos los alumnos el poder de decidir cuándo examinarse. Pero si no se le puede dar a todos porque es inmanejable quizá pueda dársele a alguno…

La libertad de cátedra permite hacer cualquier tipo de cosa con lo cual si uno tiene amistad con un profesor éste le puede permitir hacer el examen en otras fechas. Sin duda en universidades privadas o menos masificadas esto es más fácil que ocurra. Básicamente la lógica es la de cualquier otro esfuerzo. Si un atleta tiene que correr cincuenta maratones en un año será más fácil lograrlo si hace uno a la semana que si concentra todos en un mes. No sólo es eso, un profesor amigo puede liberarle a uno de la mitad del temario, de las clases prácticas que hace el resto de los alumnos, de lo que quiera. La libertad de cátedra lo admite todo. No hace falta que a uno le regalen el aprobado, le pueden poner un examen tan fácil como se quiera, que viene a ser lo mismo que regalarlo. Muchas veces la causa de que haya asignaturas fáciles y difíciles no depende de la materia en sí, sino del rollo del que vaya el catedrático. Luego en la misma facultad de otra universidad diferente las fáciles y las difíciles cambian y son otras.

Entonces, ¿qué creo que ha pasado con Pablo Casado? Estoy diciendo que lo de las doce asignaturas en un año para un mal alumno es técnicamente posible pero seguramente muy improbable. Lo más probable es que, si no le han puesto los aprobados en el expediente sin haber ido ni a examinarse al menos le hayan dado la flexibilidad de hacer los exámenes cuándo le conviniera y le hayan indicado más o menos en qué iban a consistir, que ya es suficiente ventaja.

Ya hace años comenté que me parecía fascinante que los diputados tuvieran tiempo para dedicarse a una segunda actividad cuando a mí que tengo mucha menos responsabilidad no me dan las horas. Obviamente el ejercicio de la política para algunos es muy liviano o muy flexible u otorga otra serie de ventajas, como creo que habrá sido en este caso.

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¡Viva Tabarnia!

06/05/2018

El Presidente de Tabarnia

Me trajeron este libro de España. Se lee muy deprisa. Más que un libro es la transcripción de las reflexiones de Albert Boadella durante una varias conversaciones. Hay bastante más elaboración sobre cómo se ha llegado a la situación actual en Cataluña que sobre el proyecto de Tabarnia, pero aprovecho el título del libro para dar un par de ideas respecto de lo último.

Hace cosa de un año (o seaantes de que la idea de Tabarnia surgiera con fuerza en los medios) tenía yo un texto medio preparado, con mapa y todo y con un planteamiento bastante similar. Creo que en general todos somos bastante incapaces de encontrar ideas políticas que llamen a pensar al adversario y Tabarnia lo hace. La idea de Tabarnia es un espejo meritorio para quienes plantean que el derecho de secesión es democrático y se puede plantear en cualquier ámbito. Lógicamente si Cataluña se puede segregar de España con el 50% + 1 de los votos, a su vez habrá zonas de Cataluña que podrán hacer lo propio. No va a ser Cataluña una unidad de destino en lo universal. A ver si España se va a poder romper con votos y no la provincia de Barcelona.

A diferencia de los mapas que veo de Tabarnia en mi idea de por entonces la continuidad territorial era esencial, por lo que un corredor litoral desde la desembocadura del Ebro hasta las zonas más pobladas de Cataluña (en principio hasta Blanes) habría sido parte necesaria de la Cataluña leal. También el valle de Arán y la ciudad de Lérida, pero como tras las guerras todas estos cambios cartográficos son negociables y cromos a cambiar por otras cosas . Hace cosa de un año este plan me parecía muy deseable, ya que si para España no es conveniente tener a dos millones de enemigos internos, menos lo será para una hipotética Cataluña independiente, donde otro tanto de población desafecta supondrían un porcentaje mucho más significativo de la población.

Estos escenarios parecen ahora mucho más lejanos de la realidad que hace unos meses, cuando de hecho ya lo eran muchísimo. Ahora bien, me sorprende que se haya tardado tanto en interpelar al independentista que prefiere una Cataluña unida dentro de España que una Cataluña independiente y mutilada. Y la balcanización es lo que tiene y una vez entrando en la dinámica de cambiar el mapa es difícil de evitar. En un momento dado España podría estar débil hasta el punto de que se le escape un trozo de la región pero no tanto como para perder todo el territorio ni a la población leal. Ni podría el gobierno de España dejar nunca a dos, tres, cuatro millones de sus ciudadanos desasistidos bajo la bota de un nuevo estado con pocas ganas de tratarlos bien. Hago un inciso para decir que siempre me ha parecido curioso que en ese escenario a los ciudadanos hispanohablantes se les tendrían que aplicarílas normas de derecho internacional que protegen a las minorías étnicas y que el tinglado ese de la inmersión monolingüe podría no tener el mismo cobijo que tiene dentro de España.

No sé cuánto llama esa idea a los partidarios de la independencia catalana. Si el trade-off fuera independencia-monolingüismo en la educación ¿cambiaría alguien de opinión?. Otra idea sobre la lengua que no veo lanzada en el debate y que me parece interesante para los separatistas es la siguiente. Veo que muchos de ellos ponen bastante énfasis en la unidad de la lengua catalana con el valenciano y los diversos dialectos del catalán de las islas Baleares. Obviamente esto sólo puede seguir así dentro de España. Si no, existe el riesgo de que del mismo modo que el serbocroata se ha dividido en serbio, croata y bosníaco la lengua valenciana y la mallorquina adquieran entidad propia en un país separado. Es posible que tuvieran que perder la oficialidad en la Comunidad Valenciana, Baleares y la Cataluña leal. ¿Eso interesa?

Al final la realidad demuestra que todo no se puede tener. El que crea que lleva medio año viviendo en la República Catalana está tan fuera de todo que no se le puede convencer de nada, pero hay que concentrarse en el centro del espectro. No blandiendo resoluciones del Tribunal Constitucional ni del Comité de Descolonización de la ONU que les importan un huevo sino ejemplos de las cosas que pueden perder de verdad. La economía no parece importar mucho de momento, los efectos negativos de este carnaval serán a largo plazo y además es una especie de revolución desde arriba propiciada por las secciones mejor protegidas de esa sociedad. Es de momento una guerra de símbolos.

Dejando Tabarnia a un lado, hace muchos años tuve la ocasión de ver Ubu President de Els Joglars en Madrid y aunque me reí mucho me quedé con la sensación de que la representación del totalitarismo pujolista era un tanto exagerada. Ahora ya no lo creo así y llevo un tiempo admirando mucho al viejo Tarradellas por su clarividencia. En los últimos meses he visto muestras de fanatismo, me llaman la atención sobre todo las que se producen en las escuelas, que no llegué a ver en el País Vasco de los años ochenta y aunque la ausencia de asesinatos de motivación política es algo a celebrar me pregunto hasta qué punto no hemos sido ciegos a lo que se estaba cociendo en Cataluña todos los que no estábamos allí. Ni hay un sol poble ni nadie tiene la intención de que alguna vez exista. Una vez determinada la correlación de debilidades y que la realidad es más tozuda que cualquier parte, el panorama para los próximos quince o veinte años está servido. No hay que empeñarse en resolver las cosas que no tienen solución, hay que gestionarlas del mejor modo posible que no es poco.


Paradoja de la línea de costa

07/04/2018

Estaba mirando un vídeo sobre la famosa paradoja esa de que con cuanta más precisión se intenta medir la costa más grande acaba siendo el resultado y menos útil el dato. Es bastante parecido a lo del mapa que idea Borges en Del rigor de la ciencia y hay otros cuantos ejemplos en los que la información menos precisa resulta más útil (por ejemplo, considerar que el promedio de piernas que tienen los seres humanos es 2 en vez de 1,9813212 que hipotéticamente podría ser la media exacta).

No tengo nada que añadir a esta paradoja de la costa, pero me ha llamado la atención el dato ibérico que aporta el vídeo según el cual la primera vez en que alguién puso su interés en este asunto allá por 1951 fuera al observar que la frontera entre España y Portugal era de muy diferente longitud según los datos que aportaba cada uno de los países (987 km o 1.214 km, pero no sé qué país daba cada cifra). Lewis Fry Richardson quería correlacionar la probabilidad de conflicto bélico con la longitud de la frontera común.

Otro dato fascinante del vídeo es que, según el manual de la CIA, Noruega sería el segundo país del mundo con más kilómetros de costa, después de Canadá. Los fiordos y tal. Me imagino que han actualizado los datos y ahora sale octavo, pero todavía con 25.000 km de costa, tanta como Australia y más que los EEUU. Si como es previsible los datos provienen de diferentes fuentes y métodos, este escalfón internacional realmente no será demasiado valioso.

 


Episodios Nacionales: Un cortesano de 1815

04/01/2018

“…y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde.”

Seguimos con la lectura de la segunda serie de los Episodios Nacionales de Pérez Galdós. Segunda novela: Un cortesano de 1815.

En esta como en tantos otros están por un lado las peripecias del protagonista, el cortesano alavés Juan Bragas de Pipaón, que siguiendo el linaje hispánico de la picaresca ejerce como buen arribista de conseguidor y por otra las circunstancias que pueden entreverse de la España de la época (1814-1815). Sus oficios peermite acceder a las camarillas que se conjuran, una constante del XIX español, y a los modos de una burocracia que premiaba las conexiones con puestos y rentas a cuenta del erario.

Es interesante cómo Pérez Galdós, que a finales del XIX y principios del XX era de ideas avanzadas, alcanza a meterse en las mentes de la más rancia España. En el capítulo 3 hay una descripción de una idea central para el absolutismo que sirve para los tiempos de los serviles y que tiene cierta continuidad en la tradición reaccionaria española hasta el final del franquismo:

-Pero ven acá, majadero impenitente, ¿cuándo has visto que tales fórmulas sean otra cosa que una satisfacción dada a esas entrometidas naciones de Europa que quieren ver las cosas de España marchando al compás y medida de lo que pasa más allá de los Pirineos? Ríete de fórmulas. No se pueden hacer, ni menos decir las cosas tan en crudo que los afeminados cortesanos de Francia, Inglaterra y Prusia se escandalicen. ¡Reunir Cortes! Primero se hundirá el cielo que verse tal plaga en España, mientras alumbre el sol… ¡Seguridad individual! ¡Bonito andaría el reino, si se diesen leyes para que los vasallos obraran libremente dentro de ellas, y se dictaran reglas para enjuiciar, y se concedieran garantías a la acción de gente tan ingobernable, díscola y revoltosa! El Rey, sus ministros y esos sapientísimos y útiles Consejos y Salas, sin cuyo dictamen no saben los españoles dónde tienen el brazo derecho, bastan para consolidar el más admirable gobierno que han visto humanos ojos. Así es y así seguirá por los siglos de los siglos… ¿Eres tan tonto, que crees en manifiestos de reyes? Como los de los revolucionarios, dicen lo que no se ha de cumplir y lo que exigen las circunstancias. Bajo las fugaces palabras están las inmóviles ideas, como bajo las vagas nubes las montañas ingentes, que no dan un paso adelante ni atrás. Las nubes pasan y los montes se quedan como estaban. Así es el absolutismo, hijo mío; sus palabras podrán ser bonitas, rosadas, luminosas y movibles; pero sus ideas son fijas, inmutables, pesadas. No mires lo de fuera sino lo de dentro. Estudia el corazón de los hombres y no atiendas a lo que articulan los labios, que siempre han de pagar tributo a las conveniencias, a la moda, a las preocupaciones…

Una figura interesante del bando absolutista en las cortes de Cádiz es la de Blas de Ostolaza que se deja caer por el capítulo 5. A mí más que lo de que alguien sea partidario de la Inquisición me fascina lo de “tunantes que tenían casas atestadas de libros”:

Era tan celoso por la causa del Rey y del buen régimen de la monarquía, que si le dejaran ¡Dios poderoso!, habría suprimido por innecesaria la mitad de los españoles, para que pudiera vivir en paz y disfrutar mansamente de los bienes del reino la otra mitad. Fue de ver cómo se puso aquel hombre cuando se restableció la Inquisición. Parecía no caber en su pellejo de puro gozo. Una sola pena entristecía su alma cristiana, y era que no le hubieran nombrado Inquisidor general. ¡Oh!, entonces no se habría dado el escándalo de que se pasearan tranquilamente por Madrid muchos tunantes que tenían casas atestadas de libros y que recibían gacetas extranjeras sin que nadie se metiese con ellos.

Si los hechos suceden en 1814-1815, me sorprendió que Fernando VII dijera a propósito de la compra de unos barcos:

-¡Se compran!… Y dice «se compran» como si costaran dos pesetas.

La peseta es moneda oficial desde 1869. La Wikipedia me informa de que la palabra ya existía desde antes:

El Diccionario de Autoridades de 1737 define la peseta como «la pieza que vale dos reales de plata de moneda provincial, formada de figura redonda. Es voz modernamente introducida».
La primera pieza que se acuñó con la inscripción pesetas fue una pieza acuñada en Barcelona de 2½ pesetas, en 1808, durante la dominación napoleónica. La pieza correspondiente de peseta se acuñó el año 1809, año en que también fue acuñada la de 5 pesetas (del tamaño y peso de las de 8 reales), que funcionaron hasta el final de la Guerra de la Independencia Española.

Si la expresión “dos pesetas” con el significado de muy poco ya era corriente en 1815, Galdós lo sabría. Se me ocurrió que podría haberse confundido en 1879.


Tenerife

28/12/2017
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A veces llegan y a veces no

Ahora que se acaba el año he iniciado esa cosa entre introspectiva y retrospectiva que hacen los medios de comunicación. Mirando atrás resulta que me había dejado en el cajón que el pasado enero el invierno hibérnico nos empujó de vuelta a la madre patria, departamento insular, sección una hora menos. Tras la experiencia de Lanzarote años atrás el segundo viaje a las islas Canarias fue a Tenerife, adonde acudía derrotado que es el estado de ánimo adecuado para los viajes con niños. Los ambiciosos planes de turismo de la parienta quedaron reducidos a la nada que yo más o menos presagiaba.

Una nada en el horror urbanístico a agradables temperaturas que se encuentra entre Los Cristianos y Costa Adeje. Debe de tratase además del lugar más alienado de la soberanía: hay zonas bilingües de la península en las que los lugareños no hablan el castellano aunque lo sepan, y aquí en la costa sur de Tenerife los camareros te adoran y te llegan a invitar al oirte hablar en español, de tan pocos que llegan a ser los turistas que hablan nuestra lengua.

Paseo entre Los Cristianos y Costa Adeje. Nuestra toma de contacto del primer día. Una lanzadera del hotel nos colocó en la Playa de las Américas y de allí seguimos hasta la de las Vistas y de vuelta hacia Costa Adeje por un paseo marítimo, a veces en dos y tres niveles, que parecía sacado de California. El lado hermoso de las cosas es que la carretera no vaya por la costa y que por lo menos ese horror de asfalto quede por encima y a lo lejos.

Quiero incidir un poco en la incoherencia urbanística. No es que no haya edificios bellos. Es la falta total de coherencia muy en plan disneylandia en un espacio creado sin ningún sentido de ciudad a golpe de urbanización tras urbanización. Todo adosados aislados del resto que recuerdan a partes de los Estados Unidos por cómo todo esta hecho para que haya que utilizar el coche, excepto quizá un largo paseo marítimo de quince kilómetros en el que vender cosas. Había muchos negros ofreciendo toallas y negras ofreciéndose a hacer trenzas a las damas y una sucesión interminable de garitos ingleses donde la gente puede engullir las mismas grasas y cerveza que en sus islas sólo que con más calor.

Hay un detalle que me pareció muy bueno y que quizá sea una ventaja que le sirve a esta parte del mundo para competir en el mercado turístico: tanto en la calle como en edificios todo parecía muy bien preparado para el acceso de silla de ruedas y se veían muchas y también otros vehículos con motor eléctrico para gentes de movilidad escasa. Dicho lo bueno y lo malo, en conjunto no es el peor lugar del mundo, pero ya no volvimos.

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La Caleta de Adeje y aledaños (clic)

La Caleta de Adeje. Este rincón es el confín del paseo marítimo antes descrito y tiene bastante mejor aspecto aunque sólo sea por la menor densidad de población transeunte. Un poco más allá todavía queda algo que podría llamarse natural: un promontorio de rocas volcánicas donde crece alguna que otra chumbera y tras el que se esconde otra cala con playa donde acampan unos jipis. Esto estaba cerca del hotel y fuimos varios días.

El Loro Parque. Esta debe de ser la gran atracción turística de la isla. No sé cuánto gasta esta empresa en publicidad pero es imposible no enterarse de que existe. Se encuentra en el Puerto de la Cruz en el lado norte y ofrecen entradas que incluyen el desplazamiento desde cualquier lugar de Tenerife. Una guagua que tiene el lado malo de que casi se tarda más yendo a buscar a la gente por los hoteles que luego en llegar al sitio y el bueno de que al menos algo ve uno del paisaje, en especial la transición entre el sur árido y el norte fértil. Me queda el recuerdo del médano magallánico que hay al final de la pista del aeropuerto del sur, las pirámides de Güímes y la vista del valle de la Orotava con el Teide al fondo. Luego el parque en sí, es un zoológico de los de toda la vida con la excepción de los espectáculos de  orcas, delfines, focas y loros amaestrados. Los chous de los bichos tendrían mucho más interés si no los hubiera visto uno por televisión mil veces antes. El resto puede ser un zoo, ligeramente peor que el de Dublín y bastante por debajo del de Hanóver (donde la entrada viene a costar la mitad). En conjunto pasamos un buen día.

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El Teide desde el avión

El Teide. Lo vimos desde el avión despuntando por sobre su mar de nubes. La organizadora del viaje quería que tomásemos una excursión a las cañadas y luego subir en funicular, pero era complicado llegar con transporte público y en el fondo no nos apetecía tanto pasar de los veintitantos grados de temperatura a los meros dos. Por un lado, sé cómo es la cima, porque la he visto en vídeos y fotos y eso le resta algo a la pulsión de descubrir, por otro me gustaría hacerme una foto en el lugar que tantas veces vi en el billete de mil pesetas. Desde nuestra playa del sur las otras montañas evitaban que viéramos la cima grande, pero desde el norte lo vimos mejor. Como siempre digo, hay que dejar cosas sin ver por si se vuelve y esta será una.

El Siam Park. Más cerca del hotel había un parque acuático que era de la misma empresa que el Loro Parque, por lo que se ofrecía un billete combinado que no era mucho más caro que el del zoo y pensamos que sería una buena forma de pasar un día…. y lo fue al menos para mí que me subí a un montón de toboganes y de cosas mientras mis compañeras comían helado. La otra vez que estuve en uno de estos fue en 1989 en el viaje de fin de estudios de EGB. No ha llovido.

Puesta del sol. Enfrente, La Gomera y al fondo, El Hierro.

Puesta del sol. Enfrente, La Gomera y al fondo, El Hierro.

Puesta de sol. Una de las cosas que hicimos casi todos los días era ver las puesta de sol desde el balcón antes de ir a cenar. Me sorprendió gratamente saber que La Gomera se podía verse no tan a lo lejos y más en lontanza El Hierro. Me informa un amigo canario de que desde el Teide pueden verse las otras seis islas. En su día había leído que los guanches y demás no sabían navegar y que los de unas islas no conocían al resto.

El hotel. No ha sido hasta hace pocos años que uno ha empezado a ir a este tipo de complejos turísticos. Con cierta admiración intento observar su funcionamiento industrial como de cadena de montaje. El edificio en el que estuvimos tiene 17 años y no los aparenta en absoluto, debe de ser una combinación de clima benigno y mantenimiento eficiente. Para una alimaña como yo es un error incluir una cena de bufé en la que uno puede comer cuánto quiera. Hubo dos noches en que acabé pasándolo mal, hasta acabar moderándome. Los empleados amabilísimos y más en cuanto se daban cuenta de que formábamos parte de la minoría que a pesar de ser hispanohablante va a estos sitios. El socorrista me contó que ya le habían bajado el salario dos veces y que ahora no llegaba a mileurista por cincuenta euros. Otra chica me dijo que venía desde Santa Cruz todos los días (80km) porque allí no hay tanto trabajo y los hoteles del sur pagan mejor. La cantidad de comida que tienen que preparar a diaro me resulta una operación fascinante.

La playa. Pasé más tiempo remojándome en la piscina templada a 26º del hotel (¿cuánta energía gastará eso?) pero no quería irme sin meterme en el agua del mar, cosa que puede hacer en la playa del Duque. No fue una experiencia demasiado agradable: el agua estaba muy fría. Nunca me ha gustado la playa entendida como actividad. Me parece muy aburrido estar en la arena sin hacer nada mientras los rayos ultravioleta me chamuscan la fina piel. Caminar bajo los rayos el sol es más llevadero.

Veredicto. Para la gente a la que le guste no hacer nada más que comer, bañarse, echar la siesta y estar en manga corta o en traje de baño a una temperatura agradable todo el día el sur de Tenerife es el lugar idóneo. De hecho, nunca he entendido por qué la gente atraviesa el océano para ir al mar de las Antillas que también Caribe llaman a hacer exactamente lo mismo sólo que con mayor pérdida de tiempo y gasto en queroseno. Yo reniego mucho de este tipo de vacaciones, pero cuando se tienen hijos pequeños se hace lo que se puede y tampoco nos podemos quejar.


Convergencia post mortem

21/12/2017

En Ciencias Políticas tuve un profesor muy bueno. Hace dos o tres días, cuando las encuestas apuntaban a que ERC estaba reduciendo su ventaja para lograr la primacía del bloque nacionalista me vinieron a la mente dos respuestas suyas a preguntas diferentes (fue a diferentes alumnos y en diferentes asignaturas).

La primera era sobre los partidos políticos en general. No recuerdo la pregunta concreta pero indicó que muchas veces los partidos políticos proyectan su sombra más allá de su existencia. Esto fue en 2004 y el ejemplo que puso es que sociológicamente sabemos a qué nos referimos si hablamos de un elector de la Democracia Cristiana italiana, disuelta diez años antes. A mí me parece que otro de los partidos políticos que se prolongan más allá de la muerte es Convergencia i Unió.

La formulación de la segunda pregunta la recuerdo de modo más preciso. Tras los resultados de las elecciones generales de 2004 un alumno le preguntó si no creía que el proyecto de CiU estaba “completamente acabado”. Eran los tiempos de Carod Rovira, con el tripartito de Maragall en la Generalidad y tras haber quedado CiU por detrás de ERC en las generales de ZP, las del 11-M.

La respuesta del profesor fue que no, que en Cataluña hay un votante moderado que en otro tiempo fue votante de la Lliga y tras el franquismo lo había sido de CiU y que este elector nunca iba a votar a la Esquerra porque no le representa en absoluto. En algún momento este espacio dio la sensación de perder su terreno ante la derecha española, pero también habría sido muy difícil que eso ocurriera porque habría hecho falta que el PP fuera un partido mucho más confederal, una especie de nueva CEDA. Algo que algunos en el PP de Cataluña (Josep Piqué) habían intentando hasta cierto punto pero sin lograrlo.

En los últimos años parecía que la pérdida absoluta de la autoridad moral (por decir algo) del fundador, el descubrimiento de la cleptocracia del 3%, el divorcio de CDC y UDC, el abandono por parte de los moderados y la adopción de un perfil ideológico centrado en el eje nacional y el tema único del independentismo que no lo hacían muy diferente de ERC (que además estaba limpia de corrupción) podían haber contribuido a enterrar a Convergencia. Muchas encuestas lo mostraban y le daban un resultado de alrededor del 12% hace apenas 7 u 8 semanas.

Luego eso no se ha materializado y JxC (o sea CiU) ha acabado cerca del 22%. Al parecer la explicación que dan los medios es que se han combinado la ausencia de Junqueras (en presidio) con el perfil disperso de Marta Rovira para favorecer la imagen mesiánica de un Puigdemont “en el exilio” como líder indiscutible del bloque independentista.

Yo francamente no lo tengo tan claro y creo mucho menos en las teorías del liderazgo y más en la vieja explicación estructural. La revolución independentista no es una revolución desde abajo de gentes que quieren derrocar un orden injusto, sino la apuesta de las clases más acomodadas de una región próspera para mantener su privilegiada posición económica y las barreras culturales que la apuntalan. De redistribución no quieren saber nada de nada, ni con España ni dentro de Cataluña. El miedo a ERC y no digamos a la CUP sigue presente. Creo que esto explica mejor por qué no se ha premiado la mayor coherencia de ERC de lo que podría explicarnos la supuesta falta de liderazgo del ala izquierda del independentismo,

Intentando acertar los resultados hace unas semanas intuí que los de 2015 eran una buena base para empezar y así ha sido. Pocos cambios. Inter bloques ninguno, intra bloques algo más. El hundimiento de PP y CUP más o menos lo supe ver aunque no en la medida en que ha acabado ocurriendo. El empate entre ERC y la post-CiU se me escapó por completo.


Reforma constitucional

17/12/2017

Llevo muchos años oyendo hablar de que en España es necesaria una reforma constitucional. En las últimas semanas me encuentro este planteamiento con más frecuencia aún. A mí me parece que los grandes problemas de España o al menos los que yo considero tales (mercado laboral, sostenibilidad del sistema de pensiones, desarrollo económico de ciertas zonas deprimidas, modernización del tejido productivo, crisis demográfica) podrían si no resolverse al menos mejorarse mediante la reforma de leyes normales y orgánicas y muchas veces sin siquiera eso mediante la adopción de medidas y programas adecuados. Este pensamiento mágico de que por poner algo en un texto legal las cosas van a mejorar sin más esfuerzo es una cosa muy española.

He dejado al margen el otro de los grandes problemas españoles: los nacionalismos periféricos. Eso no hay ley ni reforma constitucional que lo resuelva y serán grandes dosis de realidad las que empujen al siguiente equilibrio de conllevancia. El pensamiento mágico basado en referendos es fe en una magia aún más poderosa que la de la reforma de la carta magna.

Volviendo a la reforma constitucional, las propuestas son tan diversas y muchas van en sentidos opuestos por lo que me sorprende que no se oiga algo que no sé si es una paradoja o una obviedad matemática: incluso si todo el mundo está de acuerdo en que hay que cambiar la constitución es posible que lo mejor sea no hacerlo.