El orgullo y el Orgullo

01/07/2017

Una pequeña nota para dejar constancia de mi percepción de que algunos debates un poco chorras que se dan en España respecto al Día del Orgullo Gay tienen como origen la circunstancia, mayormente inadvertida, de que hay una serie de casos en que orgullo/orgulloso en español y  pride/proud en inglés se usan de modo diferente.

Debería poner algunos ejemplos ya si eso cuando tenga tiempo.


Intricado o intrincado

30/06/2017

Estaba leyendo una compleja entrevista de Andresito (versa sobre las once dimensiones del cerebro, nada menos) y me ha sonado rara la palabra “intrincado”, que aparece en un par de ocasiones. No estaba seguro de si lo correcto es “intrincado” o “intricado” y yo ya lo compruebo todo, que es que no estoy seguro de nada.

“Intrincado” es bien correcto e “intricado” también, pero la ene epentética es una peculiaridad ibérica. Podría suponerse que debido a la coexistencia con otras palabras como trincar o trinchar, pero a saber. El verbo latino era intrico intricare y es el adjetivo inglés intricate (la causa de mis dudas); el francés, intriqué y el italiano, intricato. Las tres sin la segunda ene. Hasta en húngaro he encontrado que la forma es intrikál.

En español valen las dos, pero el Diccionario prefiere la forma con una letra más. También llevan ene intrincado en portugués e intrincat en catalán.


… pero eso/esa es otra historia.

24/06/2017

No se acaba la ópera hasta que cante la gorda

Estaba hojeando un diccionario que tengo de frases hechas, clichés literarios, eslóganes publicitarios y tonterías pegadizas en general. Está en inglés, pero es curioso comprobar que gran parte del arsenal lingüístico del último siglo está canalizado a través del cine y otros productos que surgen en esta lengua que en gran medida la Humanidad, o al menos Occidente parece que formara una única cultura.

Este diccionario rastrea los orígenes de sus entradas y son pocas aquellas a las que les reconoce una fuente en una lengua diferente a la inglesa. Bastantes de ellas podrían haber surgido de modo independiente en otros lares y es algo que valdría la pena comprobar. También hay muchas que reflejan aspectos medio intraducibles de la cultura británica y yanqui. Una categoría muy graciosa son los clichés que sólo nos parecen aceptables en el mundo anglosajón o en el de ficción, pero ridículos en le mundo hispano o real (tipo llamar a un individuo “el enemigo público número uno”). Este diccionario es un filón, ya volveremos a él.

Hoy quería comentar que existe un cliché que en algún momento me pareció elegante y que hoy en cambio aborrezco. Me refiero a lo de acabar un texto apuntando a alguna otra cosa vagamente relacionada con la expresión “…pero eso es otra historia” (o “pero esa es otra historia”). Aquí dice que but that’s another story alcanzó popularidad alrededor del 1900 gracias al uso que Kipling hizo de la expresión en los Cuentos de las Colinas (1888). He encontrado un uso anterior en español: Historia de una venganza (1863) de Manuel Fernández y González, pero ninguno tan antiguo como en el Tristram Shandy (1760) donde dice que aparece por primera vez. Como digo, habría que mirar al menos en francés y en alemán.

Se dice que hay que huir de los cliché como de la peste. Como se sabe no es un consejo muy seguido en el periodismo actual pero eso es otra historia.


Falsos amigos: aspersión – aspersion

22/06/2017

Como mis lectores habituales sabrán llevo en Irlanda la mayor parte de las dos últimas décadas. Algunas de las notas que dejo aquí son las cosas de la lengua inglesa que sigo aprendiendo. La ignorancia por resolver es mucha, así que me he especializado en coleccionar falsos amigos.

A veces me sorprende descubrir algo que me parece improbable no haber oído con anterioridad. Por ejemplo, yo sé que el aspersor que riega el césped de un jardín se llama en inglés sprinkler (también los aparatos que hay en el techo y que pueden hacen parecido en caso de incendio) y que el verbo to sprinkle significa rociar.

En cambio, nunca me había planteado si la palabra de origen latino “aspersion” existía en inglés. Y existe. En una noticia irlandesa de ayer acusaban al jefe de la oposición parlamentaria de hacerle algo malo a otra persona: casting aspersions. Casting aquí es lanzar o arrojar, para lo demás, diccionario:

aspersion

usually aspersions
An attack on the reputation or integrity of someone or something.

Origin
Late Middle English (denoting the sprinkling of water, especially at baptism): from Latin aspersio(n-), from aspergere.

Comprobando si el sentido de atacar la reputación o integridad de alguien existe en español (y la respuesta es que no) me entero de que si aspersión es el nombre, asperjar es el verbo. Enhorabuena a los que ya lo supieran porque creo que yo no lo había oído en mi vida. Cómo no voy a seguir aprendiendo inglés después de dos décadas en Irlanda si sigo aprendiendo el castellano después de más de cuatro.

Asperjar es rociar con agua, sea natural o bendita (hisopear es otro verbo curioso), pero ni calumniar ni difamar, aunque se podría construír un “salpicar con infamias” para una traducción en la que fuera necesario mantener el doble sentido.

Para lo que es mi colección este es un hallazgo bastante notable.


Falsos amigos: concusión – concussion

01/06/2017

La última entrega, por el momento, de la serie de falsos amigos me la trae don Antonio Cánovas del Castillo, que fue tantas cosas y que con 26 años escribió la Historia de la decadencia de España desde el advenimiento de Felipe III al trono hasta la muerte de Carlos II. Mucho título pero es que también fue mucha decadencia. En la página 62 me encuentro con la palabra concusiones sin saber yo qué podía ser una concusión.

Fué notable entre otros el ejemplo del conde de Villalonga,
D. Pedro Franqueza, secretario del estado de Aragón,
que en treinta y seis años con Felipe II no tuvo nota, y
metido luego al manejo de la hacienda con D. Lorenzo
Ramírez de Prado y otros favorecidos del duque de
Lerma, en poco tiempo llegaron á tanto sus concusiones
y escándalos, que el mismo Duque se espantó de ellos,
prendióle, y hallándose contra él en su proceso hasta
cuatrocientos setenta y cuatro cargos, le dejó morir en
la cárcel.

Ya se ve que no puede ser cosa buena, pero miremos el DRAE o el Diccionario del Español Jurídico, que tanto da:

concusión
Del lat. concussio, -ōnis.

1. f. Der. Exacción arbitraria hecha por un funcionario público en provecho propio.

Dos indicios apuntan a que es voz que debe de estar muy en desuso. El primero es que estudié Derecho y aunque no se me pegó gran cosa lo fácil es que los términos le acaben sonando a uno (incluso aunque los significados no). El otro es que mira que no tienen que haberse dado casos de esto en la España contemporánea y me supongo que quedarán tipificados en la extorsión, la prevaricacion.

Investigando estas cosas también he descubierto que en un tiempo se llamó peculado lo que hoy es malversación de fondos públicos.

Volviendo al asunto inicial, la que sí tengo muy vista es la palabra inglesa concussion. Mucho en los partes médicos de las noticias y curiosamente (ya que no es deporte que me interese) también a menudo cuando se trata de las lesiones cerebrales en el fútbol americano. En mi fuero interno (que no es nada técnico) este término siempre ha sido traducido como “contusión”, que además suena parecido (pero contusión de las gordas, ya que en español contusión es cualquier cosita).

El Óxford da unas acepciones de concussion que se limitan a los efectos del golpe:

1 .Temporary unconsciousness or confusion and other symptoms caused by a blow on the head.
‘he was carried off the pitch with concussion’  ‘nothing more serious than a mild concussion’

2. A violent shock as from a heavy blow.
‘the ground shuddered with the concussion of the blast’

El Wiktionary da más significados e incluso el jurídico

  1. A violent collision or shock.
  2. An injury to part of the body, most especially the brain, caused by a violent blow, followed by loss of function.
  3. (law, civil law) The unlawful forcing of another by threats of violence to yield up something of value.

Parece que estas acepciones provienen del Merrion-Webster de 1913. La existencia del término jurídico en ambas lenguas provocaría que fueran sean falsos amigos sensu strictu.

También he encontrado un ejemplo de 1498 en el que se dice:

La cabeça conteſce alguna vez ſer llagada con cortamiento y algunaſ vezes cô concuſſion

pero es una traducción de la Chirugia Magna de Guido de Cauliaco. Una castellanización abortiva diría yo. Ya en el XVIII se encuentra también un texto del padre Feijoo en el que se ve que emplea la acepción anatómica del término, pero en general me parece correcto decir que esa palabra con su sentido médico no ha existido en castellano, y que concusión y concussión son muy falsos amigos en la práctica: en inglés, contusión grave; en español, extorsión por funcionario. La idea que había en el étimo común es la de sacudida.


Galicismos del XVIII

29/05/2017

En el interludio entre mi empleo anterior y el presente leí bastantes cosas. Una lectura que lamenté no haber afrontado al menos con un par de décadas de anterioridad fue la de las “Cartas Marruecas” del coronel Cadalso. Me pareció también que debería ser un libro que tendría que estar más presente en el debate del problema de España, ya que gran parte de los males ahí aparecen enumerados, allá por la década de 1780.

Dejé apenas una nota sobre un aspecto del cómo se debe traducir, sobre el cuál había reflexionado a veces sin llegar alcanzar la precisión en la forma de expresarlo del clásico. En aquel momento las cartas me parecieron tan magna obra que seguramente acabaría volviendo a ellas. Ayer vi en las notas al episodio de La Corte de Carlos IV una mención al asunto de los galicismos, que fueron tan usados y criticados en su tiempo como quizá hoy los anglicismos y como ejemplo se ponía la carta XXXV, en la que una dama española que vive en Francia escribe correspondencia en un castellano irreconocible:

Amigo, ¿qué sé yo si leyéndotela te revelaré flaquezas de mi hermana y secretos de mi familia? Quédame el consuelo que no lo entenderás. Dice así: «Hoy no ha sido día en mi apartamiento hasta medio día y medio. Tomé dos tazas de té. Púseme un desabillé y bonete de noche. Hice un tour en mi jardín, y leí cerca de ocho versos del segundo acto de la Zaira. Vino Mr. Lavanda; empecé mi toaleta. No estuvo el abate. Mandé pagar mi modista. Pasé a la sala de compañía. Me sequé toda sola. Entró un poco de mundo; jugué una partida de mediator; tiré las cartas; jugué al piquete. El maître d’hôtel avisó. Mi nuevo jefe de cocina es divino; él viene de arribar de París. La crapaudina, mi plato favorito, estaba delicioso. Tomé café y licor. Otra partida de quince; perdí mi todo. Fui al espectáculo; la pieza que han dado es execrable; la pequeña pieza que han anunciado para el lunes que viene es muy galante, pero los actores son pitoyables; los vestidos, horribles; las decoraciones, tristes. La Mayorita cantó una cavatina pasablemente bien. El actor que hace los criados es un poquito extremoso; sin eso sería pasable. El que hace los amorosos no jugaría mal, pero su figura no es previniente. Es menester tomar paciencia, porque es preciso matar el tiempo. Salí al tercer acto, y me volví de allí a casa. Tomé de la limonada. Entré en mi gabinete para escribirte ésta, porque soy tu veritable amiga. Mi hermano no abandona su humor de misántropo; él siente todavía furiosamente el siglo pasado; yo no le pondré jamás en estado de brillar; ahora quiere irse a su provincia. Mi primo ha dejado a la joven persona que él entretenía. Mi tío ha dado en la devoción; ha sido en vano que yo he pretendido hacerle entender la razón. Adiós, mi querida amiga, baste otra posta; y ceso, porque me traen un dominó nuevo a ensayar».

Al releer esto he vuelto a una sensación curiosa, que no recuerdo de la lectura de las cartas, sino en algún diccionario muy antiguo. No tiene relación con los ejemplos más grotescos, que saltan a la vista de cualquiera que haya estudiado el francés unas pocsas semanas sino que se trata de una cierta incomodidad al no estar seguro de si en cierta frase hay o no hay algo censurable y sospechar que en efecto se está criticando un uso que hoy en día nos parece perfectamente normal.


Falsos amigos: Cumpleaños – Birthday

22/04/2017

Acabará por no entenderse

Siempre cuento lo de que cuando llegué a Irlanda no tenía inglés ni para pedir cerveza en la barra de un bar. Otra mítica es que le pedí que me ayudara a hacer el currículum a un amigo “que sabía”, a resultas de lo cual acabo emergiendo un folio con cuatro datos del DNI, dos mentiras y tres exageraciones. Entre los datos destacaba birthday (cumpleaños) ocupando el lugar en el que debería haber aparecido date of birth (fecha de nacimiento). Con este cv fui a dos entrevistas y no conseguí ninguno de los empleos. Tampoco es que esta minucia fuera la causa determinante (eso nunca se sabrá) pero la lección de que más vale que uno falle por sí mismo me parece valiosa.

Más sobre birthday. Hace unos años me di cuenta que en esos dibujos que Google pone para conmemorar algún aniversario escribían 138th birthday of X y ahí me di cuenta de que esa persona no podía seguir viva y que birthday es birth day, o sea el día del nacimiento y no exactamente lo mismo que el cumpleaños. Me parece a mí que para cumplir (completar) años hay que estar vivo mientras que el aniversario del nacimiento seguirá produciendose cíclicamente mientras la tierra gire alrededor del sol. Y me parece a mí que uno se le felicita en su cumpleaños por el mérito que tiene sobrevivir, que hoy es sin duda menor que el que tenía en el mundo de ayer del que provienen nuestras tradiciones.

En fin, esta es mi opinión. No estoy muy seguro de que el diccionario me respalde y de hecho a un escritor en boga le he leído utilizar la voz cumpleaños refieriéndose a alguien que llevaba mucho tiempo criando malvas. A mí me parece muy ridículo decir “feliz cumpleaños” para conmemorar en la fecha en que nació alguien que ya ha muerto, aunque lo he visto hacer por Twitter y en Whatsapp

Para mí el récord guasapero lo tiene un primo mío que expresó su buen deseo dirigiéndose en vascuence a nuestro común abuelo salmantino, que de ese idioma no sabía ni tres palabras. Esto fue en el centenario de su nacimiento y tres lustros después de su óbito. Si siguiera vivo no tendría ni teléfono móvil, claro, y mejor para él.

Me gusta pensar que es todo culpa de un fallo de traducción pero en realidad la gente es así de boba y esta idiotez en gran medida habrá nacido de modo totalmente independiente, quiero decir sin intervención anglosajona. Eso sí, tal y como hemos descrito más arriba el engendro viene respaldado por los líderes de la civilización occidental que sí, que en su idioma tiene algo más de sentido (lo de birthday sí aunque lo de happy birthday no), pero ya dijimos otro día que fueron los que inventaron el “literalmente” no literal.

Pues ahora parece que uno cumple años hasta cuando deja de cumplirlos. Y feliz día le dicen al fiambre. La realidad superando al humor negro.

Uno nació en los setenta, pero la viñeta de la tumba que hizo Summers en “Hermano Lobo”, con el pastel y las velas sobre la lápida y el deseo de ¡feliz cumpleaños! algún día dejará de entenderse.