Homo Deus

16/04/2017

Una huella digital con un chip

 

Aunque tras acabar Sapiens dije que seguramente no lo leería, no pude resistirme a adquirir el Homo Deus de Yuval Noah Harari. Empecé con ello un día soleado en un parque del que nos echaron los empleados municipales a causa de una visita de Estado que nunca ocurrió. Luego las visitas familiares me han empedido concluirlo con diligencia. El libro es bastante diferente a lo que el título parece prometer, que suena a bioingeniería y transhumanismo y cosas de esas que le preguntan luego en las entrevistas.

Todas esas cosas las veo bastante más lejanas de lo que el autor sugiere (ni 2100 ni leches, y esa predicción que toma de Frey y Osborne con la probabilidad de que determinadas profesiones desaparezcan para 2033 – 99% telemárketing, 98% árbitros deportivos, 89% panaderos… me parece bastante ridícula), pero está claro que habrá mucho de automatización y de sustitución del ser humano en tareas, aunque me parece que no será ni tanto ni tan pronto. Íbamos a llegar al año 2000 en platillo volante y vestidos con papel de alumnio y ahora esto. De hecho, el propio Harari parece no creérselo mucho tampoco y hasta mete un interesante fragmento sobre Marx y la imposibilidad de predecir la Historia. En fin, que en 2033 espero seguir por aquí y poder corroborar mi acertada intuición.

Pero este libro hay que leerlo no sólo por lo que promete y no cumple sino por las pequeñas cosas que enseña. A mí me gustan mucho las anécdotas y una muy famosa y seguramente apócrifa que había visto atribuída a Einsten y Bertrand Rusell y anónimas bellezas nórdicas aparece aquí protagonizada por Anatole France e Isadora Duncan. Es aquella en que la dama plantea al docto varón que deberían tener un hijo “¿se imagina que tuviéramos un hijo, con mi belleza y con su inteligencia?” a lo que el caballero responde “¿se imagina usted que saliera con mi belleza y con la inteligencia de usted”?. También tiene por ahí una de mis favoritas de ciencias políticas, la del jerarca soviético que pregunta “¿quién se encarga del abastecimiento de pan a la ciudad de Londres”?. La sorprendente respuesta es, obviamente “nadie”.

Esto conecta con ideas que creo que veremos más a menudo, como lo que llama dataism. A mí me gusta lo de meter en el mismo saco, el de las “religiones”, tanto a las que solemos considerar como tales como al marxismo, nazismo, liberalismo y otras. Quizá podría haber elegido algún otro término como “cosmovisiones” pero tanto da. Lo del datismo creo que es bastante nuevo pero creo que considerar al comunismo como sistema centralizado de de producción y al capitalismo como sistema descentralidado de la misma cosa tendrá cierto recorrido en el campo de las ideas. (A lo mejor me está pareciendo interesante tan sólo porque trabajo en una empresa de big data y es la jerga del oficio).

Dejemos el oficio y pasemos a la vocación. Dice Harari que los 23.000 comunistas que había en Rusia en 1917 fueron capaces de imponerse a los 3 millones de miembros de la clase media y alta mediante formas más eficientes de organización y que es imposible organizar eficientemente a las masas sin crear algún tipo de ficción. La descripción de cómo una ficción se desmonta en tiempo real: los sucesos que acabaron con Ceaușescu y la habilidad del ala blanda del comunismo rumano para ponerse al frente de la liberación creando una ficción alternativa son un ejemplo muy interesante.

Más allá de la política una idea muy principal del libro es que el cambio tecnológico es creativo y la esfera política (moral, religiosa, etc.) es reactiva. Hay en esto algo de Marx y como todo se define por las relaciones de producción, pero en general llevo años sorprendido de cuánta gente confía en un cambio político que cambie las cosas cuando la mayoría de los que se vienen dando en los últimos tiempos son diminutos. Aquí hago compatible el análisis marxista y cierto cinismo de individualista liberal: como la mejora de tus condiciones de vida dependa de un cambio de gobierno, estás jodido.

Un trocito sobre Marx que me ha gustado bastante, traducido por servidor:

Pero Marx se olvidó de que los capitalistas también sabían leer. Al principio tan sólo un grupo de discípulos se tomaba a Marx en serio y leía sus escritos pero cuando esos agitadores socialistas ganaron adeptos y poder los capitalistas se alarmaron. También ellos escudriñaron El Capital adoptando muchas de las percepciones y herramientas del análisis marxista. En el siglo XX todo el mundo, del muchacho de la calle al presidente aceptó el enfoque marxista de la economía y la Historia. Incluso los capitalistas acérrimos que rechazaban el pronóstico marxista con vehemencia utilizaban el diagnóstico marxista. Cuando la CIA analizaba la situación de Vietnam o de Chile en los años sesenta dividía la sociedad en clases. Cuando Nixon o Thatcher miraban al globo se preguntaban quienes controlaban los medios de producción esenciales. Entre 1989 y 1991 George Bush supervisó la caída del Imperio del Mal comunista para acabar siendo derrotado en las elecciones de 1992 por Bill Clinton. La estrategia de campaña de Clinton se resumía en “es la economía, estupido”. El propio Marx no habría podido decirlo mejor.

Al parecer el único aspecto animista de la Biblia, libro-guía de la civilización judeocristiana es la serpiente que habla a Eva. En el inicio cierra capítulo dejando claro que no hay que confiar en los animales y las cosas que hablan (que en las religiones anteriores del animismo primitivo eran muchas).

La división del pensamiento moderno, que llama “humanismo” en tres tipos, ortodoxo (liberal), comunista y evolutivo (cuyo exponente extremo sería el nazismo) me recuerda un poco al triángulo que suelo utilizar para ubicar ideológicamente (aunque el que me gusta bascula entre la libertad, la redistribución y la tradición (liberalismo-socialismo-conservadurismo)

En un mismo capítulo aparecen tres personaje históricos sobre los que tengo que investigar más: Hong Xiuquan, Davayanda Saraswati y el Mahdi.

Al final quedamos en que va a haber muchos cambios tecnológicos que por un lado harán la vida más fácil y por otro más complicada. A los que estén en la parte de arriba de la pirámide lo primero, a los de abajo lo segundo, a los de más abajo quizá les resulten indiferentes. Para los que quedamos en la parte media-alta, que somos los que leen este tipo de libro, los efectos serán contradictorios y profundizaran un poco en lo que venimos viendo desde hace treinta años (hundimiento de las clases medias occidentales, primera generación que vive peor que sus padres, reducción de la natalidad, próxima redución drástica o desaparición de las prestaciones sociales en la vejez). Al final todo se reduce a ser capaz de mantener capacidad de ingresos a través del empleo, y si este se mecaniza a través de la propiedad de lo que sea que produzca el beneficio que antes producía el empleo. Ser dueño del robot que hace el trabajo que antes hacía uno (por simplificar, esto puede ser a través de acciones, y hay otros tipos de rentismo que podrían servir como sustitutos: propiedad de inmuebles). En la parte biológica tengo menos esperanzas y no veo eso de que los seres humanos vayan a vivir doscientos años, ni realmente lo quiero.

Hasta aquí mis notas desestructuradas. Se puede leer y reflexionar sobre procesos actuales, más que sobre la posibilidad improbable de que vaya a haber un homo deus. El cataclismo climático o nuclear sigue siendo un triste final más probable.


Dioses antropomórficos, etnomórficos y zoomórficos

12/02/2017
El mapa de la Hélade que faltaba en todos mis libros de texto (Wikipedia,)

El mapa de la Hélade que faltaba en todos mis libros de texto (Wikipedia)

Un trocito de Jenófanes de Colofón, que según parece en el quinto siglo antes de nuestra era ya se daba cuenta de cosas que lo mismo resultan obvias para unos que impensables para otros:

ἀλλ᾽οἱ βροτοὶ δοκέουσι γεννᾶσθαι θεοὺς,
τὴν σφετέρην δ᾽ἐσθῆτα ἔχειν φωνήν τε δέμας τε.

ἀλλ᾽ εἰ χεῖρας ἔχον βόες <ἵπποι τ᾽> ἠὲ λέοντες
ἢ γράψαι χείρεσσι καὶ ἔργα τελεῖν ἅπερ ἄνδρες,
ἵπποι μέν θ᾽ ἵπποισι βόες δέ τε βουσὶν ὁμοίας
καί <κε> θεῶν ἰδέας ἔγραφον καὶ σώματ᾽ ἐποίουν
τοιαῦθ᾽ οἷόν περ καὐτοὶ δέμας εἶχον <ἕκαστοι>.

Αἰθίοπές τε <θεοὺς σφετέρους> σιμοὺς μέλανάς τε
Θρῇκἐς τε γλαυκοὺς καὶ πυρρούς <φασι πέλεσθαι>.

Los mortales consideran que los dioses fueron engendrados como ellos
y tienen ropa y voz y forma como las suyas.

Pero si los bueyes y los caballos y los leones tuvieran manos
o si pudieran pintar con las manos y crear obras tal y como hacen los hombres,
los caballos tal y como caballos y los bueyes tal y como bueyes
del mismo modo ilustrarían las formas de sus dioses y harían sus cuerpos
de tal tipo y forma como el que ellos tienen.

Los etíopes dicen que sus dioses son negros y chatos,
los tracios que son pálidos y pelirrojos.

La fuente de la traducción es Diels-Kranz, yo sólo la he puesto en román paladino. Sabemos de Jenófanes por Diógenes Laercio y otros.


Desarrollo del pensamiento objetivo en la antigua Grecia

13/01/2017
Diablo mundo

Diablo mundo

A veces leyendo un libro sacas ideas que provienen de otros. En “El mundo y sus diablos” Carl Sagan cita una idea de Alan Cromer en “Sentido poco común: la naturaleza herética de la ciencia” sobre las causas que dieron lugar al pensamiento objetivo (la racionalidad) en la Hélade de hace veinticinco siglos. Me parece relevante ya que ése es el germen de Occidente.

El desarrollo del pensamiento objetivo en la Grecia antigua debe de haber requerido unos cuantos factores culturales específicos.:

1- La asamblea, donde los hombres aprendieron a intentar convencer a los demás mediante el debate racional

2- Una economía marítima que evitaba el aislamiento y el aldeanismo

3- Un extenso mundo helénico que viajeros y estudiosos podían recorrer

4- Una clase independiente de mercaderes que podía contratar libremente a sus propios maestros

5- La Ilíada y la Odisea, obras maestras que son en sí mismas el culmen del pensamiento racional liberal.

6- Una religión literaria que no estaba controlada por el clero.

7- La persistencia de estos factores durante un milenio.

Dice también que es fortuito que estos factores coincidieran en una misma cultura y que no ha sucedido en ningún otro lugar.

La aparición de la asamblea puede ser un accidente histórico que se produce por la circunstancia política de “correlación de debilidades”. Me parece que en esta lista falta algo que tenga que ver con la urbanización (la polis) y el urbanismo (el ágora) y que es a su vez producto de una economía que está un paso por delante de la mera agricultura (y sí, probablemente la navegación y el comercio y son la clave).

La ausencia de una clase poderosa de profesionales de la superstición debe de ser otra baza importante para el progreso de la racionalidad. Más genéricamente la ausencia de un poder fuerte y centralizado que necesite un sistema de símbolos legitimador también tiene que haber sido importante.

Puede que se trate de la racionalización de la lengua a través del establecimiento de un canon literario, pero de otro modo me cuesta imaginar cómo los héroes, semidioses, sirenas y cíclopes de la Iliada y la Odisea pueden haber contribuido al desarrollo del pensamiento objetivo, la verdad sea dicha.

ACTUALIZACIÓN 19-FEB-2017: Hace unos días y (como suele ocurrir) sin buscarla encontré la respuesta que necesitaba y que se encontraba en “Verdad y mentira de la política” de Hannah Arendt.


Los Románov

30/12/2016
Los Romanov

Los Románov

Hace unos días me puse con este libro (The Romanovs, 1913-1918 de Simon Sebag-Montefiore) sobre la última dinastía que rigió los destinos de Rusia y cuyo nombre muchos pronunciamos como palabra aguda aunque es llana y en realidad su pronunciación sea algo más cercana a Ramánov que a Románov. Por cierto, el libro acaba de salir en español.

En 2006 la historia de Rusia de Peter Neville fue mi primera lectura estructurada sobre el pasado del gran país. Me ofreció una enormidad de contexto, dada mi ignorancia. Me parece oportuno comparar los dos textos, ya que el libro de Sebag-Montefiore es historia dinástica de personajes magnicidas y ninfomaníacos y de camarillas conspiradoras y continua correspondencia en francés y diálogos ylucha continua por el poder. Hay en él poco de la historia social que a suele interesarme.

A la vez, es rico en anécdotas, formando las notas a pie de página parte de los fragmentos de lectura más jugosos, donde descubrir que el abuelo de Putin, chef del hotel Astoria de Petrogrado, sirvió al último zar y también a Stalin, o que no es cierto lo que se dijo hace días cuando el asesinato del embajador ruso en Ankara, cuando leí en Twitter que el último embajador ruso asesinado en el extranjero había sido Graboyédov en 1827. Uno de los participantes en la ejecución de Nicolás II y su familia fue asesinado siendo embajador soviético en Polonia en 1927. El asesinato de la familia imperial y el del zar Alejandro II están especialmente bien narrados, o puede que simplemente el crimen político me resulte un género más interesante que el cortejo epistolar.

En conjunto puede decirse que es La última noche de Boris Gruschenko pero en serio y que tiene el defecto que se suele achacar a la literatura rusa del XIX por causa de la divertida confusión entre nombres e hipocorísticos: demasiados personajes.


La historia del español más o menos

18/12/2016
Portada

Portada

Va para cuatro años de cuando intuí que acabaría leyendo el tercer libro de esta pareja. Es una historia de la lengua española con la que me he puesto este fin de semana y en la que he aprendido algunas cositas que creo muy valiosas. No es una gran obra de erudición sino más bien del género divulgativo y ojo,  que está enfocada hacia quienes no pertenecen a este mundo cultural con vistas a darles un vistazo a todo lo que es lo hispano es sentido amplio. Y es un sentido muy amplio si tienen que aparecer Jennifer López y Shakira en una historia del idioma..

La primera parte, que es la introducción histórica, me interesa bastante más que lo de después. Empieza en la península desde antes del latín, cuando llegan los fenicios y le ponen ese nombre que se ha traducido como tierra de conejos y que al parecer quería decir tierra de damanes ya que en el Oriente Próximo no había conejos orejudos.

Cuarenta años hablando este idioma y nunca me había dado cuenta que las inflexiónes del tiempo futuro (-é, -ás, -á, -emos, -éis, -án) vienen a ser las formas del presente del verbo haber puestas tras el infinitivo del verbo. A lo mejor los que estudian español lo aprenden el primer curso.

Luego vienen bastantes cositas de la etapa árabe, que es lo que nos sepera un poco del resto de lenguas latinas, de las que no son ibéricas al menos. De entre muchas cosas me llama la atención la de que “hidalgo”, esa palabra que  expresa nobleza y que es una contracción de “hijo de algo” sea en realidad un calco del árabe.

La parte del descubrimiento de América y el contacto con las lenguas amerindias tiene también muchas cosas interesantes.

En muchas aciertan.

Y en otras se equivocan,que quizá sea el problema de escribir un libro sobre un idioma que no es el propio. Que yo sepa en español se sigue diciendo caimán, piragua, bucanero y caucho. Y ananás es término bien querido por los aficionados a los crucigramas.

Hacia el final del libro se tocan temas de política lingüística y presencia global que no me interesan tanto, del tipo de cómo funcionan la RAE, la Fundeu, el instituto Cervantes. También otras cosas como quiénes son los mejores escritores de cada país de lengua española y tal.

Lo que me hubiera gustado más es una mejor explicación de cómo el dialecto castellano se convirtió en la base del español cuando al principio el leonés y el aragonés eran tanto o más fuertes. La separación del portugués tampoco está muy bien explicada. Tendré que volver a mirar el libro de Ralph Penny.

Hay algo muy irritante en que un libro sobre un idioma contenga tantos errores tipográficos. No sé si es culpa de que los autocorrectores no saltan bien de un idioma a otro o de si se encarga al trabajo a un editor que es monolingüe, pero esto no debería pasar.


Sapiens

22/11/2016
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Portada

Hace unas semanas, leyendo a Dawkins, me quedé en algún momento con la duda de si el adjetivo “humano” debía entenderse como aplicado exclusivamente a nuestra especia o a todo el género homo. En esta breve historia de la Humanidad (que en español se ha subtitulado “de animales a dioses”) el autor israelí resuelve la ambigüedad llamándonos sapiens a secas a los humanos modernos.

Ahora me ha dado por buscar controversias cada vez que termino un libro. Así me he enterado de que el autor es vegano y homosexual. Lo primero se puede intuir a ratos en el texto y lo segundo diría yo que no. Es también de origen judío, quién sabe si de creencias. Tiene que haber mucha racionalidad en lo que está escrito para que me parezca razonable, ya que parto de postulados bastante alejados del veganismo judeogay. Si hay un modo de comprender la realidad que es común a todos, y lo hay y se llama ciencia, hay esperanza.

Me parece muy elegante la honradez de admitir que una parte muy importante de la prehistoria, la de qué pensaban los sapiens de sí mismos, no se puede conocer. Siempre me han indignado las teorías esotéricas de que si tal escultura es una diosa de la fertilidad y que si esta columna es de un templo que seguramente sería para un culto solar. La verdad es que no se puede saber y punto.

La caracterización de la agricultura como algo negativo para el sapiens en tanto que individuo a la vez que positivo para la especie (más densidad de población, pero individuos peor alimentados, con peor desarrollo y más vulnerables a enfermedades) es un elemento bien elaborado en el libro y que aún no ha calado en la conventional wisdom de la plebe. No sé cuánto tardará en llegar. Hay un gran detalle narrativo. No me habría sorprendido leer que del mismo modo que la abeja usa a la flor, la flor usa a la abeja; pero el relato de cómo el trigo explota al ser humano para extenderse por el planeta me ha fascinado.

Respecto a la revolución cognitiva y a lo que estamos viviendo en el 2016 de brexit y Trump, y lo que tienen de reacción no ya contra la modernidad sino contra la actualidad hay una idea que no aparece explícita pero que para mí viene a indicar que el regreso al nacionalismo es un rechazo a un mundo para el que no existe un relato más o menos coherente. La pluralidad de relatos de la postmodernidad o la negación de un relato único no sirve para quienes añoran la seguridad del pasado.

  • Caza-recolección  //  Mitología
  • Agricultura // Religión
  • Industria // Nacionalismo
  • Postindustria // ????

En otro orden de cosas, encontré una idea que llevaba conmigo mucho tiempo y que plasmé hace unos días, pero mejor escrita. Yo lo escribí a propósito de Colón pero lo había pensado muchas veces de los Estados Unidos y de la Iglesia Católica Romana, que son tan grandes que están más allá del bien y del mal, por tomar el título de Nietzsche. Puedo asegurar que no la he plagiado. No gano un céntimo ni ningún prestigio por escribir estas líneas.

Más cositas que me gustan, el experimento analítico de meter en una misma categoría a formas de ver el mundo como el cristianismo o el comunismo (la distinción entre religión e ideología es arbitraria ¿no?), la descripción de los méritos del politeísmo y las reflexiones sobre el mundo capitalista moderno y el consumismo.

No es que sea un gran libro, y no tengo demasiado interés en leer el posterior del mismo autor, pero vale la pena una lectura rápida para reflexionar sobre temas consabidos.


Los cuatro viajes de Colón

12/11/2016
Mi ejemplar tiene la misma portada, en inglés.

Mi ejemplar lleva la misma portada en otro idioma.

El 12 de octubre podría convertirse en la fiesta nacional de decir tonterías, pero una cosa buena es que este año los eslóganes panfletarios del sector izquierdista de mi feisbuc me lanzaron a la estantería a buscar Columbus: The Four Voyages 1492-1504 de Laurence Bergreen, que llevaba esperándome meses o años, qué sé yo.

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Cartel político en lengua indoeuropea

Quiero dejar constancia del eslogan más tonto de los que vi, que es el que dice “América no fue descubierta, fue invadida y saqueada”. Bueno,  todas las semanas descubro yo cosas que otros ya conocían y no dejan por ello de ser mis descubrimientos y me parece polisemia aceptable. Las carabelas castellanas llegaron por allá y realmente no tenían ni idea de lo que había, buscaban otra cosa y durante algún tiempo (años) creyeron era esa otra cosa la que habían encontrado. Ahora bien, si aquello en realidad no era India ni China, los taínos y los caribes tampoco lo comprendían mucho mejor ni sabían de todo lo que había entre Groenlandia y la Tierra de Fuego. Colón y los que llegaron después no sólo descubrieron América, eso sería decir poco: la crearon. Esa será la razón por la no solemos ver eslóganes indigenistas en arahuaco en las redes sociales y por la que hace bastantes semanas que no le arrancan a nadie el corazón en un ritual en alguna pirámide de la selva.

Invadida sí, aunque me sorprenda que la crítica venga de los descendientes de los invasores. Podían disolver la República Argentina y volverse para Sicilia. Ni la izquierda peronista suele hablar de la Conquista del Desierto ni tampoco es que el primer contacto en el siglo XV y la primera violencia, en aquella escala, supisieran una novedad en aquel hemisferio. Los primeros que llegaron por Béring (o en canoa desde Polinesia) se encontrarían aquello vacío de gente y desde entonces para acá tuvieron varios miles de años para todas las disputas territoriales que uno quiera suponer. Saqueada por los europeos hasta cierto punto puede ser, aunque aquí no puedo evitar pensar en cuán infantiles son algunas teorías izquierdistas sobre el fundamento y origen de la riqueza. Si en la América precolombina los metales que en Europa eran preciosos no tenían valor económico y sólo ceremonial, el saqueo es como si se me llevan diez kilos de polvo que yo tengo por casa y con los que no hago nada y alguien se hace luego rico con ello vendiéndolo en Marte.

También pude ver un vídeo bastante surrealista en el que le preguntaban a indios y semiindios de los EEUU por Cristóbal Colón, que ni tocó las tierras de lo que hoy es aquel país. Lo insultaban en inglés por haber arruinado todo aquello. Me imagino dado el clima político imperante en aquel país es más fácil meterse con el genovés del XV que con los Padres Fundadores del XVII. Más fácil que con George Washington y el resto de presidentes de EEUU que se empeñaron en acabar con el problema indio o que con Custer y todos los que de verdad mataron a los indios de por allí hasta acabando el siglo XIX. Me ha recordado un poco a aquella que durante mucho tiempo fue película canónica sobre la esclavitud, Amistad de Steven Spielberg, con traficantes ibéricos más que anglosajones. (Creo que en los últimos años Hollywood ya se ha atrevido a enfrentarse al pasado del grupo étnico dominante en EEUU con otros filmes).

Los cuatro viajes colombinos

Los cuatro viajes colombinos

En cuanto a mis descubrimientos. Pues casi es una vergüenza lo poco que sabía de los viajes colombinos. La historia del primero creo que se conoce relativamente mejor pero, por ejemplo, que se hable siempre de las tres carabelas y que no esté claro si la Santa María era una nao, una carraca o una carabela me resulta un detalle curioso. Otrosí, que La Niña se llamaba en realidad Santa Clara, pero que tenía ese mote por pertenecer a la familia Niño. La historia de los treinta y nueve hombres que se quedaron en la Española mientras Colón regresaba con La Pinta y La Niña a Lisboa con poco agradable parada en las Azores también es muy interesante. Que los primeros poblados españoles en el Nuevo Mundo fueron esel fuerte de La Navidad en el que quedaron los treinta y nueve (y es extraño y quizá triste que hasta hoy haya sabido mucho más de la colonia perdida de Roanoke que de ésta) y luego La Isabela, también en la isla de La Española diría que son datos poco conocidos. Ni siquiera el naufragio de la Santa María es demasiado conocido en la España de hoy. Y esto tan sólo el primer viaje, que es el que más se conoce. Qué porcentaje de los españoles o de los iberoamericanos sabe que Colón regresó encadenado del tercer viaje ni me atrevo a preguntármelo.

Ahora preferiré meterme en harina política. Si esto fue en realidad una desgracia y un genocidio. Cuando uno lee a Bartolomé de Las Casas y la relación de hechos que se suceden, el nivel de violencia es brutal y poniendo en los siglos XV-XVI las ideas de los siglos XX-XXI, hay varios elementos de genocidio. Para mí falta uno muy esencial que es el propósito. La cuadrilla que fue para allá no tenía ninguna intención de eliminar a una gente que ya estaba y que de hecho le resultaba muy útil. De dominarla y aprovecharla para sus fines sí, pero el exterminio es sobre todo accidental. A mí hablar de genocidio, micromachismos o crímenes medioambientales en el siglo XVI me parece embarullar la discusión, pero supongo que se puede hacer un ejercicio de imaginación. Hay mucha muerte, mucha enfermedad y mucha explotación, pero la palabra genocidio está fuera de lugar. Es también todo aquello el origen de muchas cosas buenas.

Siguiendo con la accidentalidad, una cosa que no entiendo demasiado es que se critica a los conquistadores (y a veces por extensión a los europeos) por llevar enfermedades al Nuevo Mundo, males que ni ellos mismos comprendían como funcionaban. Esta parte de la Historia me parece inevitable, y si no hubiera sido Castilla en el XV habrían sido Portugal, Inglaterra o los Países Bajos en el XVI. Nunca he leído ninguna crítica geopolítica a la llegada de la Peste Negra a Europa desde Asia en el siglo XIV. Los más razonables de entre nosotros tampoco criticamos a homosexuales y heroinómanos por extender el VIH en mayor medida que los enfermos que no lo eran. Era inevitable que se llegase a un punto en el que poblaciones enteras perecieran por la lotería de los genes. Esto volverá a pasar y no tiene nada que ver con las comunidades políticas tal y com las entendemos.

¿Descubrió o conquistó España América? A mi modo de ver, no. La exploración original se desarrolló a modo de empresa privada con participación de la Corona y a la gran mayoría de la población de la pluralidad de reinos que acababa de convertirse en uno mayor llamado España no le afectó en nada. En realidad, de los varios reinos, fue el de Castilla el protagonista. La identidad nacional es un fenómeno que ha de tardar tres siglos en llegar. Los protagonistas suelen referirse a sí mismos como “cristianos”, España no estaba madura aún. Sabemos también que la mayor parte de los que fueron no volvió, por lo que estos conquistadores fueran héroes o criminales no son ancestros de la población ibérica de hoy, sino de la de las veintitantas naciones a las que se suele llamar hermanas. Aquí vuelve a cobrar sentido eso de que no sólo descubrieron América sino que la crearon.

Las escenas que los cronistas relatan parecen brutales, pero no lo son tanto en comparación con la violencia habitual en el propio país de origen de los conquistadores, donde se quemaba a la gente en la hoguera por sospechas o confesiones extraídas mediante tortura. Las barbaridades perpetradas en el Nuevo Mundo son muy graves comparadas con la violencia que se da en tiempos modernos, que es menos y menos cruel, pero no demasiado diferente a la que se podría ver en las guerras o la vida cotidiana de la Europa del siglo XV. Además, los europeos que llegaron allá se encontraron con prácticas como el canibalismo en el Caribe y el sacrificio ritual en México de las que seguimos pensando que son peores aún que la violencia gratuita o por lucro y que consideraban que legitimaba su propia violencia “civilizadora”. En cualquier caso, la importancia desaforada que tanto los oriundos como los recién llegados daban a las cosas sobrenaturales limita cualquier tipo de comprensión que sobre ellos y su visión del mundo podamos alcanzar.

Recordaré el libro de Bergreen como el texto en el que me enteré de que las islas antillanas de Antigua, Guadalupe y Monserrat llevan los nombres de vírgenes españolas, entre muchos otros datos interesantes. Es quizá acertado leer este tipo de historia de la pluma de alguien que no proviene del mundo hispánico, para ahorrarse los efectos nocivos del cualquier chovinismo aún si fuera involuntario, pero de todos modos me gustaría conocer la bibliografía que haya en español sobre el particular.