El retroceso de los glaciares

26/01/2017

Cuando por enero el invierno se empieza a hacer largo me acuerdo de la gran oportunidad que tuvimos hace años cuando le robamos tres semanas para pasarlas en el verano austral de Nueva Zelanda. Y siempre deja uno aquí una nota en ese mes, mezcla de nostalgia y agradecimiento.

Por ejemplo hace cinco años escribí sobre el glaciar Fox, que allá por 2008 tenía un aspecto imponente. Por desgracia, la muralla de hielo que muestran mis fotografías ya no existe y según las fotografías diacrónicas que muestra la unversidad neozelandesa de Massey uno tiene que llegarse bastante mas arriba para encontrar la lengua.

He encontrado un vídeo en el que puede verse la cuesta que hay que subir para encontrarse con el hielo. Este cambio impresionante ha llevado al glaciar más o menos por donde estaba en los años ochenta. A pesar del calentamiento global, que en general ha hecho retroceder los glaciares en casi todas partes, el Fox había estado avanzando durante la primera década del siglo debido a grandes nevadas que se habían producido unos años antes. El efecto acordeón a corto plazo (unas décadas) podría ser normal. Lo que no va a ser normal es la imagen a largo plazo.

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La compañía tal anuncia nosecuantos empleos

23/01/2016

En la presa irlandesa hay dos tipos de noticias que no suelo ver en la española y que se dan con una frecuencia inusitada. Uno es la cantidad de gente que muere en incendios domésticos. El otro, que voy a tratar hoy, es algo que se vende como noticia aunque en realidad seguramente se trate de notas de prensa corporativas. El formato es el que encabeza esta entrada: “La compañía X anuncia que va a incrementar sus operaciones en Irlanda lo cual supondrá la creación de N puestos de trabajo”.

A todo el mundo le gusta una noticia así. No estoy seguro de si la propia empresa es la más interesada. En parte es probable que se haya ganado el favor de los poderes públicos del país a cambio de la promesa de generar empleo. También las autoridades se ven beneficiadas por las buenas nuevas. Por último, a los periodistas les están haciendo el trabajo gratis. Los lectores están encantados. En realidad ni siquiera se dan cuenta de que cuando una multinacional crea 100 empleos en Irlanda sólo 20 de esos van a ser para irlandeses. Eso sí, probablemente los mejores.

Lo peor de todo es que nadie se encarga luego de verificar si esos empleos acaban existiendo o no. Por ejemplo, la compañía para la que yo empecé a trabajar hace ahora diez años planeó una ampliación de estas en 2007 e incluso arrendó el edificio contiguo. Se hizo una inauguración de esas a la que vino el consejero delegado, que era un escoria, desde los EEUU y llamaron al ministro y en la prensa salió que se iban a generar 450 empleos. Al año siguiente, con la famosa crisis aquella que entonces era de las hipotecas subprime y que ahora es la misma pero tiene otros nombres, todo aquel cuento de la lechera se fue al garete. Según se fue reduciendo la plantilla el personal que estaba en el otro edificio volvió al viejo y acabamos siendo menos gente que al principio. Pero eso ya no salió en ningún periódico.

Sé que os estoy descubriendo la rueda, pero es un buen hábito no creerse todo lo que uno lee.


¿Cuántos españoles viven en Irlanda?

22/01/2016

Es una de esas cosas que no se pueden saber, pero según el dato más oficial que puede conseguirse que es el registro de la embajada, parece que en 2015 serían 8.835. A mí me parece que este dato no sirve de mucho y mi propia historia personal lo ilustrará: yo mismo estuve registrado como transeúnte cuando aún existía la figura, de alta, de baja, he vuelto al país, he estado varios años sin darme de alta y ahora llevo cuatro o cinco registrado de nuevo. Lo que quiero decir es que puede que haya bastante gente que esté viviendo de modo permanente sin estar registrada (yo mismo estuve en esa situación más de un lustro).

Esta y otras curiosidades en un vídeo que puso ayer en Youtube algo que se llama Consejo de Residentes Españoles. Parece que cada vez hay más gente y sólo se registra un bajón allá por 2008 (conjetura gratuíta: la gente se volvió a la madre patria a disfrutar de las ganancias acumuladas durante el período del tigre celta). La pirámide de población tiene una forma muy curiosa y achatada por los polos; la mortalidad parece bastante baja. Como tengo la sensación de que el dato de mi provincia en el mapa de las provincias españolas de origen está errado, voy a poner aquí debajo la diapositiva con el mapa de los condados irlandeses en los que residen los españoles emigrados. Bastante la mitad en Dublín y cuanto más cerca del aeropuerto casi que mejor. Luego Cork y Galway y lo que llaman los commuter counties (como traducción propongo “condados de cercanías”): el cinturón de condados que rodean la capital y desde los que se puede venir a trabajar a diario.

Españoles residentes por condados en Irlanda

Españoles residentes por condados en Irlanda

En fin, lo dicho, que como los estudiantes de bachillerato y universitarios, la gente que viene a pasar un año después de la carrera, los turistas e incluso muchos que andan por aquí de continuo no se registran creo que es probable que en todo momento haya más de treinta mil españoles en esta república.


Viajar al mundo subdesarrollado

09/08/2014

Espero llegar a viejo y cuando mire para atrás a lo mejor acabo pensando que alcancé a la madurez el día en que rechacé un viaje a la India con todos los gastos pagados. A lo peor acabo teniendo que ir ya que es por un asunto del trabajo, pero mi postura actual (y la de todos los miembros de mi equipo) es la de que, aunque sea un poco más engorroso, podemos resolver la papeleta por teleconferencia. Además los próximos meses van a estar bastante entretenidos, sobre todo buscando un nuevo empleo y hoy por hoy pienso que echaría mucho de menos a mi hijita y que mis ganas de trabajar en el calor húmedo o incluso de sacar unos días libres para descubrir una región infectada por la pobreza y potenciales enfermedades tropicales son mínimas. Así que no voy, hay otros sitios más seguros y agradables de recorrer. Si acaso iré a ese subcontinente dentro de un par de décadas, cuando haya cumplido mi misión principal.

Dentro de que hay una cierta exageración en mis palabras y de que por ir a la India un par de semanas seguramente no pase nada y que, en realidad, pesa más la falta de ganas que ninguna otra consideración, lo importante es que detrás de las decisiones personales tiene que haber una responsabilidad personal. Una de las medidas populistas del zapaterismo que más me indignó (y mira que hay para escoger) fue la decisión de enviar tres aviones del ejército a “rescatar” a la panda de turistas que estaban en Tailandia cuando el golpe de Estado de 2008. Enviar tres aviones cuesta una pasta, la situación en Tailandia era completamente segura y quien va allí tiene que disponer de los suficientes medios para poder manejarse si cierran el espacio aéreo unos cuantos días (y si no, que vayan a Canarias). Luego veías en la tele a una vieja quejándose de que había pasado frío en el avión y de que la ración de comida del ejército era mala. En fin.

Ahora con lo del misionero del ébola de Liberia, misma historia. El Gobierno manda un avión para salvar del ébola a un único individuo, que además tiene una enfermedad muy contagiosa y casi mortal de la cual no ha habido casos en España. Pues vale. Ese hombre está trabajando para su empresa, que es una orden religiosa o lo que sea, no está representando al país (no es el mismo caso que si fuera el personal de la embajada, por ejemplo, y también lo vería distinto si, en vez de a uno o dos, hubieran sacado a doscientos compatriotas de una situación de peligro inminente y cierto). Además estás trayendo un virus peligrosísimo a un lugar donde no se han dado casos.

Aquí, mi impresión es que la jugada populista del Gobierno del PP se intenta atraer al voto católico más duro para compensarle de algunos desplantes mientras se salta la separación entre Iglesia y Estado mediante el comodín de la ciudadanía. No parece muy coherente con lo de quitarnos el derecho a asistencia sanitaria a los españoles residentes en el extranjero. Como es un tema de clientelismo político, luego también ve uno en las redes sociales a extremistas mala gente del otro lado pidiendo que al religioso lo salve su dios y gilipolleces por el estilo. A esos me gustaría verlos opinar en el hipotético caso de que el afectado fuera un voluntario de una onegé izquierdista. A mi modo de ver, ni para el cura ni para el brigadista de la solidaridad internacional ni para el ciudadano de a pie (aunque con los de a pie seguramente no hay mucha tajada electoral que sacar). No debe ser misión del Estado salvar fuera de las fronteras de su jurisdicción a quien por su cuenta y riesgo ha decidido tomarse riesgos por su cuenta. .Es muy bonito lo de decir que somos una organización no gubernamental, pero que luego las facturas nos las pague el gobierno.

Párrafo aparte merece el caso especialmente grave de que en los últimos años el Gobierno español haya pagado rescates de secuestros. Sí, si a mí me secuestraran también preferiría que el Gobierno pagara el rescate, pero a medio plazo lo único que consiguen con ello es ponernos más en riesgo a los españoles, en comparación con los ciudadanos cuyos gobiernos no pagan.


Un siglo

28/06/2014

La mancha negra, que no mano negra

Hoy hace cien años que, en palabras de algunos, comenzó el siglo XX. También podemos asirnos al título de Zweig y decir que empezó a desmoronarse el mundo del ayer.. El Puente Latino sobre el Miljacka acabó llamándose Gavrilo Princip como el autor del crimen. La casa-museo que hace esquina es el lugar desde el que disparó al coche en el que iban el archiduque y su esposa. Concretamente desde un punto en la calle perpendicular al río que es donde hoy se encuentra la descriptiva placa que sustituyó a la de homenaje a Princip que hubo en el mismo lugar durante muchos años.

Durante los próximos cuatro años espero aprender bastantes cosas sobre la Gran Guerra. A mi modo de ver, mientras que aún podemos entender las causas de la Segunda Guerra Mundial e identificarnos con ciertos valores el problema de la Primera es que toda esa muerte se produjo como consecuencia de asuntos territoriales de imperios y dinastías que ya ni existen ni importan a nadie. Al menos podemos representar la muerte en la Europa de los años cuarenta como una victoria frente al nazismo, pero todos los cientos de  miles muertos para que Austria-Hungria siguiera teniendo un pie en los Balcanes o para ganar cien metros de frente en Verdún son futiles y difíciles de entender. El otro día comentábamos las 300.000 bajas en el frente del Isonzo, un escenario secundario, que incluso desde un punto de vista militar apenas sirvieron para nada.

Volviendo al Sarajevo de junio de 1914, hay un buen resumen del atentado en la Wikipedia, a mí me gustó leerlo hace años en el libro de Brian Hall sobre la descomposición del país imposible que era Yugoslavia y Enric González también lo contó muy bien en El Mundo la semana pasada. Hace poco hablamos del edificio de la Biblioteca Nacional de Bosnia-Herzegóvina, que en 1914 era el ayuntamiento en el que se celebró la recepción al heredero del trono austrohúngaro y su esposa. Después de pasar por Sarajevo descubrí que nuestros días en la histórica ciudad acontecieron exactamente cien años después de “la crisis bosnia”, jugada diplomática mediante la cual Austria-Hungría se anexionó el territorio de Bosnia dejando a Serbia y Rusia con un palmo de narices. Puse unas pocas líneas y tengo unas cuantas fotos más de una ciudad que me resultó muy agradable a pesar de su historia sangrienta. En realidad, poder disfrutar de la vida en el escenario de tanta tragedia debería ser una alegría añadida. Más que de lápidas y placas y de los impactos de obús en las fachadas tengo el recuerdo del día apacible, frío y soleado; de la mezcla de estilos arquitectónicos y del olor a leña.


Cena asiática

25/11/2013
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Caldero de todo un poco

Tiene que hacer más de cinco años que no paso por el Wagamama de Dublín, porque la última vez que he comido en uno fue en Londres en 2008 (y descontando Heathrow tampoco hemos vuelto a pasar por Londres). El restaurante de aquí es un poco incómodo, entre lo de que a veces hay que hacer cola, hay que bajar las escaleras y luego compartir una de esas mesas enormes con quien llegue, como si fuera un garito del metro de Tokio. Ahora bien, la cantidad de delicias al alcance de uno es enorme y los precios bastante asequibles, aunque en esta ciudad se pueden hacer mejores negocios. Un placer reencontrarse aunque sólo sea con la imagen de ese cuenco gigantesco de caldo, fideos, verdura y carnes.


Lyttelton

17/11/2013
Mapa

Mapa de la península

El día de después de llegar a Nueva Zelanda era el primero de 2008 y salimos a las calles de Christchurch desiertas para buscar un coche de alquiler, algo que creímos que podía ser complicado, ya que el día es festivo en tantos lugares. Nos encontramos con todos los juerguistas que venían de celebrar el año nuevo  y al final el problema no era que los establecimientos estuvieran cerrados, sino que al ser temporada altísima había pocos vehículos disponibles. Nada que no se pudiera resolver pagando casi el doble de lo normal.

Como teníamos pagada otra noche  en Christchurch, nuestra primera expedición fue salir a recorrer la península de Banks que queda al lado mismo, en las afueras. La primera parada fue en un pueblecito porturario, Lyttelton, que estaba muy en cuesta. Puede decirse que Lyttelton es el puerto de Christchurch y no es difícil imaginarse cómo estaría en las primeras décadas del XIX cuando los primeros colonos empezaron a llegar. Hoy debe de tener unos tres mil habitantes y todavía parece más importante como puerto que como pueblo. Apenas estuvimos media hora, lo justo para apreciar cierta similitud con el estilo arquitectónico del lejano oeste norteamericano y aprovisionarnos de agua, zumos de frutas y otras cosas. La mujer de la tienda nos contó que tenía un pariente en el hospital. Mi vieja cámara era incapaz de capturar la intensidad del azul de esas aguas.

De allí seguimos hacia Akaroa, con la intención  de dar la vuelta completa aa la península, enorme y extinto volcán. Alguno de  los primeros tramos era una pista forestal no apta para vehículos de alquiler, pero sorteamos todo con bastante eficacia y la entrada en el país de los antípodas fue un buen preludio de todo lo que habría de venir.

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