Más notas de cine

02/07/2020

Como dije hace poco ahora tengo bastante más tiempo que antes para dedicar a lo audiovisual. Se me ha ocurrido ir poniendo mi opinión en dos líneas sobre algunas películas que he visto en los canales de televisión británicos e irlandeses durante las últimas semanas:

  • Pawn Sacrifice (2014): La mayoría de películas de ajedrez que he visto en mi vida eran bastante malas. Esta trata sobre Bobby Fischer que en el ajedrez era un genio pero en todo lo demás un tarado. Como en el fondo es histórica me recordó mucho al libro Bobby Fischer Goes to War que leí allá por 2006. El personaje es tan grande y da tanto de sí que no cabe en la película pero los detalles ajedrecísticos están muy bien trabajados. Muy aceptable.
  • Queen of Katwe (2016): A los pocos días y por casualidad me encontré con otra película que tiene como fondo el ajedrez, aunque a mí me gustó más por el colorido y la representación de un país del antes llamado tercer mundo como es Uganda. Aunque no lo trata mal del todo, el ajedrez seguramente sea lo de menos. Bonita.
  • ¡Qué verde era mi valle! (1941): Gran película de las que ya no se hacen y que muestra un mundo tradicional y unos valores conservadores con los que con la edad cada vez me identifico más. Joya imprescindible.
  • Dunkirk (2017): Sobre la evacuación de las tropas inglesas en Dunquerque en 1940. La trama no tiene mucho pero yo la vería aunque sólo fuera para apreciar los Heinkel y los Spitfire. En 2005 pude charlar con un piloto de la RAF de los de la batalla de Inglaterra que por entonces tenía 83 años. El tipo del barquito que sale al rescate me recordó un artículo de Perez-Reverte anterior a la película.
  • Por quién doblan las campanas (1943): Una vez empecé la novela y me aburrí. La película no ha sido mucho mejor. Los españoles me resultan muy poco españoles. Supongo que mis prejucios sobre Hemingway me impiden disfrutarla. Totalmente prescindible.
  • Halal Daddy (2017): Coproducción hibernofrancoalemana en la que se ilustra la vida en Sligo, población mediana de la costa oeste de Irlanda por donde pasé con el Rodri y la Elodie en 2007 y no he vuelto a ir. Comedia con romance incluido que muestra aspectos interesantes de la multiculturalidad en la generación de los hijos de los inmigrantes. Me recuerda en algunos momentos a la ya casi clásica East is East (1999), que recuerdo como una película por lo general algo más seria. Interesados en Irlanda o en la comedia ligera: ver.
  • 12 Years a Slave (2013): Fue considerada la mejor película del año por los que dan las estatuas esas doradas. Me ha parecido realmente buena y me ha puesto en busca de la razón por la que la esclavitud de plantación que también se dio en el mundo iberoaméricano (Cuba, Brasil) no ha tenido el mismo impacto cultural que en los EEUU. Me gustaría leer el libro cuando pase algún tiempo y apreciar el elegante lenguaje decimonónico que se filtra al celuloide. Creo que esta película ganará en valor con los años independientemente de la evolución de los asuntos raciales que marcan el orden del día político en Norteamérica.
  • Moonlight (2016): Con ésta los de las estatuillas creo que acertaron menos. Aquí tenemos también unos cuantos temas como la negritud, la homosexualidad, el acoso escolar que parece que están elegidos como para dar con la bomba atómica interseccional. No me gustó aunque supongo que es que hay mucho que no entendí. Un personaje interesante era un cubano que sale al principio, aunque a mí no me parecía cubano. No la recomiendo.
  • La condesa descalza (1954):  Antes de que España fuera aceptable para la ONU y para Hollywood te la tenían que montar en un estudio de Cinecittà. Para quien la vea con el sonido original será chocante oír a la artista María Vargas hablar español poco y con acento inglés y luego pasar a un inglés como si fuera de Carolina del Norte. Tiene a Humphrey Bogart y a Ava Gardner pero ni con eso deja de ser un rollazo.

Seguro que he visto alguna otra pero a estas horas no me da la memoria para más. También he estado viendo la serie Derry Girls, que me parece divertidísima sobre todo por un tema de acentos, expresiones y estereotipos irlandeses que probablemente no se aprecien tan bién sin conocer de cerca esta isla.


Notas de cine

11/05/2020

Ahora que con el confinamiento me ahorro la ida y la vuelta del trabajo tengo algo de tiempo por las noches para ver alguna película mientras leo. En los últimos días he visto varias:

  • Some Mother’s Son (1996): Película sobre el conflicto de Irlanda del Norte, en concreto la huelga de hambre del 81. No la había visto antes y luego me he dado cuenta que es la misma que en España se llamó En el nombre del hijo, aunque no está conectada excepto por la temática con otra anterior llamada In the name of the father (En el nombre del padre, 1993) que ya tenía vista ni forma parte de una trilogía en la que aparezca el Espíritu Santo. Se deja ver pero uno está aburrido ya de terroristas iluminados.
  • Hidden Figures (2016): Película de título hermoso. Muy recomendable a mi entender.  Trata de las mujeres negras que trabajan en la NASA durante los años cincuenta. Muy interesante para abordar asuntos como la discriminación con personitas en edad formativa. Aunque suelo defender el rigor histórico la falta del mismo a través de la invención de anécdotas me parece en este caso disculpable en beneficio de la idea general. Creo que el contexto épico de la carrera espacial también ayuda a que guste.
  • Chappaquidick (2017): Esta cuenta la historia del accidente de coche del senador Ted Kennedy que en 1969 causó la muerte de una joven ayudante y su más que dudoso comportamiento posterior. Parece ser que se aproxima bastante a lo que se sabe del caso. Estará bien para aquellos muy interesados en la saga de esta familia estadounidense de origen irlandés a los que les de pereza leer. Da que pensar sobre cómo algunas personas por su posición, influencia y conexiones pueden salir impunes de casi todo.
  • Steel Magnolias (1989): Magnolias de acero. Película añeja con un plantel femenino bastante destacable. Quizá el guión no esté a la altura de las intérpretes. De esas películas que me parece que quieren recrear un micromundo más que contar una historia. Tiene sus momentos.

El discurso del rey

08/05/2020

El cartel

Hacía tiempo que no veía una película pero han echado en la tele The King’s Speech, que me sonaba que era una buena de hace dos o tres años aunque en realidad es de 2010, una década ya, como cada vez me ocurre con más cosas. Ésta se tradujo al español como El discurso del rey, que pierde o modifica el juego de palabras alocución y habla. Ciertamente El habla del rey o La tartamudez del monarca habrían sido fórmulas más descriptivas y que nos habrían puesto antes en la pista de lo poco interesante que resulta el guión excepto para aquellos fascinados por los detalles íntimos de las vidas de los aristócratas.

Pero escribió Cervantes que no hay libro tan malo que no tenga algo bueno. Película de fotografía y encuadres notables en las que se deja ver algo del Londres de los años treinta. Veo que mis dudas sobre la familiaridad con el que el pedagogo se trata con el rey, el salto que hay entre la dimisión de Baldwin en mayo de 1937 y la declaración de guerra a Alemania en septiembre de 1939 comiéndose toda la fase del apaciguamiento con Chamberlain y Múnich y la importancia prematura de Churchill aparecen en la entrada de la Wikipedia así que no soy nada original en mis pensamientos. No se mencionan en cambio unas imágenes del nodo británico con Hitler en Nuremberg coladas de rondón. Las guerras hay que seguir ganándolas todos los meses. Oponer el establishment al mal absoluto es sin duda una forma eficaz de legitimación política. No puedes hacer una peli sólo para contar que Jorge VI no sabía hablar bien.


Topkapi (1964)

05/04/2020

La daga

No tengo excesivas ganas de hablar del asunto que nos ocupa a todos estos últimos días y semanas que después se harán meses. Me considero afortunado de poder hacer más o menos la misma vida que hasta ahora, aunque será inevitable verse afectado más por la calamidad, sea más tarde o temprano. Entretanto he dejado de leer, intento hacer algo de ejercicio (en Irlanda las medidas de aislamiento son más livianas y lo permiten) y de vez en cuando también retomar alguna afición o abstraerme en lo sonoro o audiovisual.

Hace ya un puñado de años que fui con mis hermanas a Estambul y hoy por gentileza de la BBC he podido cumplir algo que tenía pendiente desde entonces. Recuerdo que en el cartel explicativo que había junto a la daga con esmeraldas del tesoro del palacio de Topkapi se indicaba que era la que robaban en la película “Topkapi” de 1964. Me quedé con la idea de que tendría que verla algún día y ese día ha sido hoy, casi diecinueve años después (y aún tengo ideas y proyectos que llevan más de dos décadas pendientes).

La película no me ha gustado demasiado. Ni los juegos psicodélicos con el color, ni el guión, ni la interpretación se salvan de mi crítica poco constructiva, aunque lo peor de todo me parece que es el escaso ritmo narrativo. En todo caso me ha gustado ver unas imágenes de cómo era Estambul a principios de los años sesenta. Y lo de quitarme una tarea de mi lista de pendientes, claro.


En Lughnasa Franco no era aún generalísimo

28/12/2019

Dancing at Lughnasa

En estas dos semanas habré visto más películas que en los dos años anteriores. La oficina está cerrada por navidades y entre que unos días son festivos y otros trabajamos desde casa suelo estar en el sofá con la tele puesta, bien leyendo mis cosas o avanzando lo que se pueda en asuntos laborales que, la verdad sea dicha, no es casi nada.

Anoche vi la coproducción de 1998 Dancing at Lughnasa, adaptación de la obra de teatro homónima del dramaturgo Brian Friel (1929-2015) que tiene como escenario el condado de Donegal de la costa del oeste de Irlanda durante el verano de 1936. Lughnasa, que también puede escribirse Lúnasa (mi favorita, ya que es como suena) o Lughnasadh (estereotípico del gaélico irlandés: diez letras para seis sonidos). Lughnasa era un antiguo festival pagano (o es ahora un festival neopagano), que se celebra el primero de agosto para celebrar el inicio de la cosecha. Se hace en honor del dios celta Lug, del que hablamos en una ocasión, un dios tan desconocido en España que la película allí se llamó El baile de agosto.

La película no está mal del todo, trata de una especie de casa de Bernarda Alba en un lugar llamado Ballybeg, que podría ser un Ballycrap, uno de esos contornos rurales en que los hombres emigran y las mujeres sufren y en la que Meryl Streep interpreta su papel de matriarca con un acento irlandés impecable hasta donde mi oído puede determinar.

Sin embargo, el asunto que me trae a escribir estas líneas es que Gerry, uno de los personajes, quiere acudir como voluntario a la guerra de España a luchar contra Franco. Siendo que Lughnasa es el 1 de agosto y que la acción se desarrolla en los días inmediatamente anteriores, el golpe no es aún el de Franco sino más bien el de Mola y Sanjurjo. Franco no fue elegido jefe supremo del bando rebelde hasta el 1 de octubre, por lo cual que un irlandés (o galés) quisiera durante la última semana de julio o la primera de 1936 ir a luchar contra Franco me resulta muy pero que muy improbable.

Ya puestos me dio por consultar algo que debería saber (tengo leído La internacionalización de la guerra civil española de Fernando Schwartz, pero la memoria es falible) que es cuándo se decidió formar las Brigadas Internacionales. Una simple búsqueda en Wikipedia indica que la decisión se tomó el 18 de septiembre y que los primeros brigadistas llegaron a Albacete el 14 de octubre. La mayoría de los irlandeses que formaron la mitificada Columna Connolly llegaron a España en diciembre. Me imagino que ya habrá habido alguien más que se haya dado cuenta de que las fechas no encajan pero no salían en la primera página de Google.


Casino Royale

24/12/2019

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Anoche pude ver la película de James Bond Casino Royale, del año 2006. Un poco larga para mi gusto pero se deja ver. Ni he leído las novelas ni he visto la gran mayoría de filmes que tienen a este famoso espía por protagonista. Con decir que me acabo de enterar de que a ese 007 en inglés se le dice double-o-seven (en vez de zero-zero-seven, que es lo que yo siempre había dado por sentado) todo queda dicho.

Un elemento de la película que mejora la clásica trama de espías es la cantidad de escenarios en los que se desarrolla. Con las cosas que suceden en Miami recordé un par de conversaciones que sucedieron hacia 2002. Una tuvo como escenario el propio aeropuerto, que sale bastante, con cuyo servicio de equipajes perdidos estuve hablando por teléfono ya que la maleta de una compañera llevaba semanas perdida y le habían escrito un fax en español (que aquella chica alemana no sabía) y cuando llamaba por teléfono, al parecer entre la gente que laboraba en aquel almacén no había nadie que supiera inglés. Hablé con una supervisora de acento cubano muy amable.

Otro elemento que aparece en la parte la historia que se desarrolla en la Florida es una exposición de cadáveres plastinizados de aquel profesor alemán que no se llamaba Frankenstein sino algo parecido. También hacia 2002 hablaba con un compañero de piso de cómo estas cosas primero te las presentan, y que una vez que superas el asco inicial te acaban pareciendo aceptables y que es un fenómeno que se da con muchas cosas. Sin saber de ella habíamos descrito cómo se mueve la ventana de Overton. Que desde el momento en que estas exposiciones alcanzaron relevancia pública a que aparecieran en una película sólo tuvieran que pasar cuatro o cinco años dice bastante de la velocidad a la que ocurren las cosas.


Notting Hill

19/12/2019

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Uno de los hitos del año que se cierra es que después de una década hemos vuelto a tener tele. Y a veces está bien porque vemos pelis de esas viejas para las que no hubo ocasión en su día. Hace un par de días vi Notting Hill, de 1999 y de la que recuerdo haber leído que desvió el tráfico de turistas de Londres hacia ese barrio y los mismos precios inmobiliarios del barrio hacia arriba. Como era el siglo XX parte de la trama se basa en que alguien coge el teléfono y no le pasa un recado al protagonista masculino. Un tipo de telecomunicación que casi parece imposible hoy.

Por lo demás una comedia romántica que uno ya ha visto mil veces con otros protagonistas, normalmente con el varón y no la fémina en el papel de clase social elevada.  Eso lo hace todo más fácil: uno se puede creer que Hugh Grant resulte atractivo en esos papeles de aristócrata que le ponen, pero de currante como que no lo acaba de ver levantándose a una actriz de éxito como una Julia Roberts que interpreta aproximadamente a una Julia Roberts.

En estos tiempos de “lo personal es político” mi visión marxistoide es que la película expresa lo que no sería sino una anomalía estadística o suceso altamente improbable, lo cual da a una imagen de vulnerabilidad de la estructura de clases que se aleja mucho de la realidad.


Taxi Teherán

20/10/2019

Cartel

Hacía tiempo que no veía una película iraní y han puesto esta en la tele. Taxi (2015) de Jafar Panahi. Me recuerda bastante a la de El sabor de las cerezas en lo de que muestra la vida desde un coche. Es de suponer que mucha gente (yo incluido) no la considere como una película como debe ser debido a las limitaciones de este planteamiento. Sin embargo es una oportunidad de asomarse a aspectos de la realidad de un país hasta cierto punto exótico.

El primer elemento que me ha llamado la atención es un uso relativo a los taxis que pudimos observar en persona en El Cairo (y ahora me pregunto por la extensión geográfica del fenómeno) como es que la contratación de los servicios de taxi no se hace en régimen de exclusividad o dicho de otro modo, uno se sube para ir del punto A al punto Z pero eso no es óbice para que otros pasajeros se incorporen y hagan un trecho del camino bajándose en B.

Otro elemento interesante son las reglas para hacer películas de cine aceptables. Que en vez de nombres persas los protagonistas buenos deben tener los de santos islámicos y no llevar corbata. He encontrado varios artículos sobre el odio del régimen iraní por la corbata occidental.

Panahi rodó (y protagonizó en el inevitable papel de taxista) esta película o documental de modo semiclandestino ya que en 2010 se le sentenció a no poder filmar ni salir del país durante veinte años. Las autoridades iraníes usan un término, Siahnamayi, similar en significado a “leyenda negra” para hablar de las películas que según ellos ofrecen una visión negativa de Irán.


Brooklyn y Enniscorthy

18/03/2017

Saoirse Ronan es bien mona

Me imagino que la razón de que uno de nuestros museos favoritos haya puesto hoy en su sala de proyecciones la película Brooklyn (2015) es que estamos en el fin de semana de San Patricio y está la ciudad llena de turistas, muchos de ellos de Norteamérica. Estos suelen sentirse halagados por las menciones a la conexión entre las dos orillas del Atlántico y hay bastante de papanatismo sumiso en la actitud isleña hacia la primera potencia mundial.

A mí me parece que el título de la película es un poco engañoso. Vale que querrían respetar el título dle libro, pero no es sólo que las escenas de Brooklyn estén rodadas en Montreal, es que creo que menos de la mitad de la película ocurre en Nueva York.

Enniscorthy es un pueblo por el que pasa el tren que yo tomaba cada mañana a las 8.36 y que acababa en el puerto de Rosslare. Yo me bajaba mucho antes, pero dado que tiene buena conexión desde Dublín debería acercarme algún fin de semana aunque sólo sea para echar un vistazo. De hecho tengo este plan hace meses y si acabo llevándolo a cabo pondré alguna foto aquí.

Diría que un tema importante de la peli es ese clásico de la emigración y la evolución en la mente del emigrante sobre su lugar en el mundo, cuando parte con la intención de volver y cómo luego se va dando cuenta de que su nuevo sitio es su sitio. La distancia, la tristeza de no estar con la familia en los momentos difíciles y todas esas cosas.

Pero el más importante de todos es la contraposición entre la mierda de mundo que era la Irlanda de los años cincuenta (y eso que el cura que hace algo más que dar misa está en Nueva York y es bueno). Era la isla verde y gris un agujero sin perspectivas en el que la injusticia campaba a sus anchas en la forma de personas siniestras que ejercían el poder de amargarle la vida a todos aquellos a quienes pudieran para mantener sus privilegios.

Hay en Irlanda una larga tradición de soltar vapor y reducir la presión social mediante la emigración, sistema que ha permitido que las clases potencialmente revolucionarias o reformistas acaben en Australia mientras aquí todo seguía más o menos igual. La contraposición entre la vida semirrural y opresiva del pueblucho que era Enniscorthy en los años cincuenta y el mundo grande y abierto que prometía Nueva York es uno de los temas centrales. Yo le habría puesto Adiós, Enniscorthy o De Enniscorthy a Brooklyn.

No es una gran película y es un poco larga para lo que cuenta, pero no sólo se deja ver sino que es emotiva además. La fotografía es más que decente. Hay que verla en versión original para disfrutar el choque de acentos.

Cuando se encendieron las luces me sorprendió que en entre el centenar de asistentes sólo hubiera tres varones. Ojalá sea una extraña coincidencia. Quisiera pensar que no hay límites de público para los filmes protagonizados por mujeres.


Orfeo negro

05/01/2017
Afiche

Afiche

Dados mis intereses y cómo me conozco me resulta extraño a mí mismo el no haber visto la película Orfeo negro hasta hace unos días. La banda sonora es una pieza importante de la guitarra en el siglo XX e incluso tengo un libro con las partituras de Manhã De Carnaval y la Samba de Orfeu.

Si la hubiera visto antesm el día que subimos al Pan de Azúcar habría sido consciente de que el monte que hay junto al lugar donde se toma el funicular, cerca de la playa bermeja, es el morro de Babilonia donde la historia acontece. En Río pensé en Villa-Lobos, que tiene museo pero creo que ni en Bonfa ni en Jobim.

Una reedición del mito de Orfeo y Eurídice. La protagonista de belleza excepcional. Los que crean que el patrón por el que cortan los sueños en la factoría de Los Ángeles no es el único deberían mirar con interés.