Episodios Nacionales: El terror de 1824

29/09/2019

“…y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde.”

Tras un lapso de varios meses prosigo con la segunda serie de los Episodios Nacionales de Pérez Galdós. La séptima novela de esta serie es El terror de 1824, que es el año que da comienzo a la Década Ominosa tras los tres años constitucionales del Trienio Liberal.

Puede que haya sido el episodio que menos me haya agradado desde que empecé con ellos hace un par de años. No en pequeña parte debido a que es la hora de la derrota de los liberales, del prendimiento y ejecución de Riego. En el segundo capítulo llevan al héroe hacia Madrid y se nos ofrece un grito que ilustra cómo la nación española, quién lo diría hoy, fue a lo largo del XIX una construcción de la izquierda:

Era que venían por el camino de Andalucía varias carretas precedidas y seguidas de gente de armas a pie y a caballo, y aunque no se veían sino confusos bultos a lo lejos, oíase un son a manera de quejido, el cual si al principio pareció lamentaciones de seres humanos, luego se comprendió provenía del eje de un carro, que chillaba por falta de unto. Aquel áspero lamento unido a la algazara que hizo de súbito la mucha gente salida de los paradores y ventas, formaba lúgubre concierto, más lúgubre a causa de la tristeza de la noche. Cuando los carros estuvieron cerca, una voz acatarrada y becerril gritó: ¡Vivan las caenas! ¡viva el Rey absoluto y muera la Nación!

Ahí se dio un cambio más de un siglo después que voy a comparar a la inversión de los polos magnéticos por ser a priori improbable o en la experiencia práctica infrecuente. Más continuidad puede verse en la tradición de lo que después se llamó el exilio interior. Galdós llama a los exiliados en Inglaterra emigrados, que es adjetivo más preciso que los participios activos que vemos en estos tiempos. En Madrid, Benigno Cordero sale de presidio y piensa que es mejor dejarse de líos y llevar la disidencia en silenciosa dignidad, cosa que desgraciadamente han tenido que seguir haciendo españoles de los siguientes dos siglos:

-Desde hoy -dijo-, Benigno Cordero no es más que un comerciante de encajes. No adulará al absolutismo, no dirá una sola palabra en favor de suyo; pero no, ya no tocará más el pito constitucional ni la flauta de la milicia. A Segura llevan preso. Yo tengo ideas, sí, ideas firmes, pero tengo hijos. Es posible, es casi seguro que otros, que también tienen mis ideas, las hagan triunfar; pero mis hijos por nadie serán cuidados si se quedan sin padre. Atrás las doctrinas por ahora, y adelante los muchachos. Ahora silencio, paz, retraimiento absoluto… cabeza baja y pico cerrado… pero ¡ay! alma mía, allá recogida en ti misma y sin que te oigan los oídos de la propia carne en que estás encerrada, no ceses de gritar: «¡Viva, viva y mil veces viva la señora libertad!».

Hace ya unas décadas hubo un cambio legislativo para el registro civil y los documentos de identidad. Los ciudadanos del sexo femenino pasaban a denominarse mujeres en vez de hembras, incluidas las que no alcanzaban la edad de ser propriamente mujeres. A quienes se hayan formado tras la incorporación de esa modificación les puede resultar interesante esta muy correcta línea:

Componían tan hidalga familia la señora de Cordero y tres hijos, hembra la mayor y ya mujer, varones y pequeñuelos los otros dos.

No creo que haya muchas dudas sobre si escriben mejor las feministas del PSOE o Pérez-Galdós.

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Guipúzcoa bélica y bucólica (siglo XIX)

25/08/2019

Tierra euskara

He estado echando un vistazo a Tierra euskara: Excursiones, cuadros y notas de Guipúzcoa (1886) de Alfredo Laffitte. Obra sin demasiadas pretensiones en la que se describen una serie de paseos por la patria chica (San Marcos, Peña de Aya, Jaizquibel…). Me ha acercado al libro la curiosidad de encontrar algo sorprendentemente distinto de los tiempos remotos en el mismo lugar, algo que por desgracia no he sido capaz de hallar.

Tras las escenas costumbristas en los paisajes éuscaros hay un apéndice en el que se compara la ciudad de San Sebastián de la década de 1880 y los planes de futuro con lo que había sido apenas unas décadas atrás. Me llamó la atención este apunte presupuestario.

Ocho ó diez concejales, servidos por cuatro alguaciles, bastaban para administrar fondos y justicia y mantener el orden, y el presupuesto de gastos municipales el año 1848, como quien dice ayer mismo, no pasaba de. 52.927 pesetas, gastándose 350 en policía urbana y 4.674 en instrucción.

Después de muchas décadas de paz las consideraciones relativas a la defensa del territorio resultan bastante estupefacientes, pero al fin y al cabo el autor escribía una década después de la última guerra carlista y tres antes de la gran guerra europea. “Desembarco de tropas enemigas en Zarauz o Guetaria”. Fascinante:

Las defensas de San Sebastián están combinadas con las de la frontera del Bidasoa, en Irún, único sitio en esta parte del Pirineo por el que pudiera invadirnos un ejército extranjero. Para impedir su paso se proyecta la siguiente línea de defensa; izquierda, sobre la cumbre del Jaizquibel con radio de acción hasta dentro del territorio francés, y el mar, un fuerte; en el centro, posiciones en el collado de Gainchusqueta, y reducto en la peña de Arcale (Oyarzun); y á la derecha el fuerte de Pagogaña y baterías junto á los picos inaccesibles de la peña de Aya.

Viene luego á retaguardia la importante fortificación del monte San Marcos como base de operaciones para librar la batalla que ha de cerrar la frontera al enemigo caso de que este intente rebasarla.

Este magnífico fuerte, que con el de Pagogaña es el único hasta ahora en el que se ejecutan trabajos, defiende á Pasages y Rentería, cubre las dos carreteras, una por Astigarraga y Oyarzun y la otra por Rentería y Gainchusqueta quo van á Irun, y sirve para, evitar un bombardeo, é impedir un ataque por este lado a San Sebastian, del que dista unos 6.000 metros.

Desde San Marcos y Choritoquieta continúa, la línea de defensa de nuestra capital por Santiagomendi á Oriamendi, Teresategui, Arratzain y Mendizorrotz, uniendo estas formidables posiciones entre sí para su comunicación con puestos fortificados intermedios. En el centro, á guisa de vanguardia, Santa Bárbara de Hernani, y Burunza. Los fuertes relegados á segundo término, como Miracruz, Ametzagaña, Alza, Hernández ó cuarto pico, Lugariz, etc., etc., quedarían de depósitos y cuartales en caso de guerra, y de segundo recinto de combate en caso necesario.

Aún en el supuesto de un desembarco de tropas enemigas en Zarauz, Guetaria ú otro punto de la costa inmediata, (no tan fácil como se crée), San Sebastián con el sistema de defensa que hemos indicado, se vería libre de un sitio ó bloqueo por lo inaccesible y extenso de su línea, próximamente de unas cuatro leguas, y de un bombardeo, por la. distancia.

Sería preciso que el enemigo se apoderase de uno de nuestros fuertes avanzados para molestarnos.

No sé cómo se podría revaluar todo esto a la luz de la doctrina militar y las armas modernas.


Cosas de la España medieval

21/07/2019

No sé cómo las negras podrían no ganar

Tenía pendiente anotar unas cuantas cosas sobre algunas lecturas de las últimas semanas, paso previo a que los volúmenes acaben en el peor de los estantes que es el del olvido.

Una tarde leí Introducción a la España medieval de Gabriel Jackson, obrita escrita a principios de los años setenta y que ha sido reeditada aunque no mejorada. No es que esté mal del todo pero es una introducción muy básica y creo que pensada para extranjeros.

Me encabroné un par de veces con el traductor. Para empezar habría que justificar mucho la utilización de formas como Abd al-Rahman y Al-Mansur en vez de las ya establecidas como Abderramán y Almanzor. También me encontré con la palabra cossante, que veo que no es sino cantiga. Otro momento de gran enojo fue aquel en el que se habla de “granjas” y “granjeros”. Y sobre todo cuando dice que las “granjas” tenían entre 3 y 12 acres. Uno se pregunta ¿en el contexto de la España medieval, qué cojones es un acre?

Respecto a lo de las granjas voy a establecer una de las leyes de la retrotraducción de alfanje. El 95% de las veces que leais granja o granjero en algo traducido del inglés está mal. Lo correcto sería para lo primero finca, fundo, terreno o explotación y para lo segundo campesino, agricultor o incluso la incómoda fórmula de agricultor y ganadero.

Con respecto a esas fincas valencianas agrimensuradas en agrios acres (cojones tiene la cosa) el buen traductor tiene dos opciones. La ideal es ponerse en contacto con el autor y ver de qué fuente primaria proviene el dato y de esa joya de documento en romance o árabe andalusí (en inglés seguro que no) extraer la unidad de medida, consista ésta en fanegas, almudes o atahullas. Si eso no es técnicamente posible siempre es legítimo recurrir a las hectáreas y al sistema métrico internacional. De los momentos que he pasado en la vida leyendo historia ibérica este ha sido este el más acre.

Cuando tenga algo de tiempo intentaré ponerme al día con las biografías de algunos personajes de la España hebrea o islámica cuyos nombres he tomado a vuelapluma: Zag de la Maleha, Al-Mushafi, Yahva ibn Yahva, Ibn Hud, Abu Fath Nasr, Tarub, Subh umm Walad, Abraham de Barchilón.

Me resulta curioso que los tratados que fijaron las fronteras entre los reinos hispánicos no sean demasiado conocidos. Otra cosa para investigar en algún rato ocioso:

Los tratados sucesivos de Tudilén (1151), Cazorla (1179) y Almizra (1244) definieron claramente las esferas respectivas de Castilla y de Aragón: Andalucía y la mayor parte del reino de Murcia quedaron en Castilla, mientras que Valencia, las Baleares y Alicante se atribuyeron a Aragón.  Hubo acuerdos semejantes entre Castilla y Portugal que asignaron el Algarve para Portugal.


Arendt sobre la violencia

30/06/2019

On violence

Una quincena de años después he vuelto a este ensayo de cuya lectura apenas me había quedado la vaga idea de que para Hannah Arendt la relación entre violencia y poder es antitética.

En el casi medio siglo transcurrido desde la publicación de la tetralogía ensayística en la que se enmarca Sobre la violencia hay algunos aspectos que después de Vietnam y la Guerra Fría parecen haber quedado desactualizados. Quizá no se trata tanto de que la obra esté desacertada sino de que sea la opinión pública la que se haya alejado de la percepción del riesgo de guerra nuclear. En cualquier caso hoy parece que la posibilidad de una destrucción total no elimina el riesgo de guerra convencional focalizada con la participación parcial o velada de las potencias nucleares.

Hay otros aspectos interesantes que quizá hoy se verían con otros ojos. A mí me gusta esta frase de Engels en el Anti-Dühring:

dondequiera que la estructura de un país contradiga su desarrollo económico es el poder político con sus medios de violencia el que sufrirá la derrota.

Pero no estoy seguro de cómo casa con el desarrollo político y económico de China en los últimos treinta años. Es posible que la sentencia siga siendo acertada y el autoritarismo de libre mercado que nadie supo prever sea antes que la democracia liberal el modelo político-económico coherente con una superpotencia superpoblada de cultura asiática.

Una cosa que sigue siendo relativamente actual es la incapacidad de la politología para establecer un lenguaje que sirva para entenderse, de resultas de lo cual gran parte del juego político sigue consistiendo en guerras léxicas para emborronar cualquier atisbo de debate real. Arendt intentó mejorar la taxonomía del campo semántico sobre el que trata la obra:

Es, creo, una muy triste reflexión sobre el actual estado de la ciencia política, recordar que nuestra terminología no distingue entre palabras clave tales como “poder”, “potencia”, “fuerza”, “autoridad” y, finalmente, “violencia -todas las cuales se refieren a fenómenos distintos y diferentes, que difícilmente existirían si éstos no existieran-.

Estoy seguro de que en mi primera lectura, antes de la paternidad, no me llamó demasiado la atención este párrafo sobre la autoridad (auctoritas):

Su característica es el indiscutible reconocimiento por aquellos a quienes se les pide obedecer; no precisa ni de la coacción ni de la persuasión. (Un padre puede perder su autoridad, bien por golpear a un hijo o bien por ponerse a discutir con él, es decir, bien por comportarse con él como un tirano o bien por tratarle como a un igual.) Permanecer investido de la autoridad exige respeto para la persona o para la entidad. El mayor enemigo de la autoridad es, por eso, el desprecio y el más seguro medio de minarla es la risa.

Otro trocito que rescato sobre la utilidad de la violencia tiene que ver con Irlanda, el terrorismo y lo que en España ha acabado conociéndose con la metáfora del árbol y las nueces. La traducción española del ensayo que tengo es pocha así que he buscado la cita original:

Violence is the best way of insuring a hearing for moderation.

que Connor Cruise O’Brien atribuye a William O’Brien, nacionalista irlandés del siglo XIX y que viene a decir que la violencia es el mejor modo de garantizar que se escuche a la opción moderada, un modo de hacerse un sitio en la ventana de Overton que se había entendido mucho antes de que el concepto existiera.

 

 

 


Episodios Nacionales: El 7 de julio

23/05/2019

“…y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde.”

Seguimos con la segunda serie de los Episodios Nacionales de Pérez Galdós. La quinta novela de esta serie es El 7 de julio, que sigue teniendo como escenario la España y más concretamente el Madrid de 1822.

Y la fecha no se refiere a los sanfermines sino al momento histórico de la fallida sublevación de la Guardia Real contra la Milicia Nacional y en especial a la escaramuza acontecida en los alrededores de la Plaza Mayor en la calle hoy llamada del 7 de julio y por aquel entonces calle de la Amargura:

Ya se sabe que la Plaza Mayor tiene dos grandes bocas, por las cuales respira, comunicándose con la calle del mismo nombre. Entre aquellas dos grandes bocas que se llamaban de Boteros y de la Amargura, había y hay un tercer conducto, una especie de intestino, negro y oscuro: es el callejón del Infierno. Por una de estas tres bocas, o por las tres a un tiempo, tenían los guardias forzosamente que intentar la ocupación de la Plaza, de aquel sagrado Capitolio de la Milicia Nacional, o alcázar del soberano pueblo armado.

Estos sucesos se produjeron durante el Trienio Liberal o Constitucional que surgió a resultas del pronunciamiento del teniente coronel Rafael del Riego, que en la novela aparece citado de un modo que me hace suponer que la imagen política de los “descamisados” es muy anterior no ya a Alfonso Guerra sino a también teniente coronel Juan Domingo Perón y a Evita a quien suelen atribuírsela:

el caudillo de la libertad, el héroe de las Cabezas, el ídolo de los hombres libres, el hijo más querido de la madre España, el padre de los descamisados.

Riego era a la sazón presidente de las Cortes, que por entonces se reunían en donde hoy se encuentra el Senado.

Otra biografía interesante que aparece en este episodio es la del Duque del Parque (cap. III):

El duque del Parque fue uno de los generales españoles que más descollaron en la guerra de la Independencia. Después de Álvarez, el más heroico; de Alburquerque, el más inteligente; de Castaños; el más afortunado, y de Blake, el más militar, aunque el más desgraciado, es preciso colocar al duque del Parque, que, mandando el ejército de Galicia, ganó en 18 de octubre de 1809 la batalla de Tamames. En ella fue derrotado el general Marchand y sus doce mil franceses con pérdida de dos mil hombres, un cañón y una bandera. No fue igualmente afortunado Su Excelencia en la política, a la cual se dedicó con el afán propio de los ineptos para tan escabroso arte.
O el trato de ciertas personas, o lecturas revolucionarias, o quizás desaires que no creía merecer, lleváronle al partido exaltado. Grande de España, se sentó en la silla presidencial de La Fontana de Oro, desde la cual oyó apostrofar a los duques. Diputado en el Congreso de 1822, figuró en el grupo de Alcalá Galiano, de Rico, que había sido fraile y guerrillero; de Isturiz y otros. Este grupo no quería el orden, y fuer de sostenedor de los libres, se ocupaba en asaetear constantemente al otro partidillo compuesto de ArgüellesÁlavaValdés, etc. De la misma lucha, y como transacción, salió la presidencia de Riego. Ya tendremos ocasión de ver cosas muy saladas que ocurrieron en aquellos días y en aquel sillón presidencial.
Volviendo al duque. Su Excelencia poseía gran fortuna; era generoso, amable, ilustrado hasta donde podía serlo un duque y general y español por aquellos tiempos…

El resumen es que era una época acelerada que habría de acabar con la intervención de la potencia extranjera y el ejército que da nombre al siguiente episodio:

El rey era absolutista, el gobierno moderado, el congreso democrático, había nobles anarquistas y plebeyos serviles. El ejército era en algunos cuerpos liberal y en otros realista y la Milicia abrazaba en su vasta muchedumbre a todas las clases sociales.

Fililí (delicadeza) ha sido el hallazgo léxico de esta ocasión


El mundo perdido, de Arthur Conan Doyle

19/05/2019

Dino ochentero

Tendría yo diez u once años cuando a algún profe se le ocurrió abrir la biblioteca del colegio, experiencia encomiable que creo recordar que duró sólo un curso. Cada semana podía llevarme un libro a casa y en aquella época leí en español lo que ahora veo que son clásicos ingleses del diecinueve: Las minas del rey Salomón, El doctor Jeckill y mister Hyde, Frankenstein y alguna otra más. También alguno de Julio Verne que no tenía en casa. Aunque hace más de treinta años recuerdo bien el tacto de las encuadernaciones, con una tapa que de mejor calidad que la que suelen llevar las ediciones infantiles. No recordaba la editorial pero me he puesto a buscarla en Google y ahora estoy seguro de que se trataba de la colección “Tus libros” de Anaya.

El que mayor impresión me causó de aquella etapa fue El mundo perdido de Arthur Conan Doyle. Creo que la idea de volver a esta novela y leerla en inglés me llegó al poco de viajar mentalmente al Congo con Conrad. Es curioso ya no he sabido hasta hoy mismo que el personaje de Lord Roxton está basado en Roger Casement. (según leía la novela me lo imaginaba como otro irlandés: Ernest Shackleton). Es una novela muy entretenida que yo recomendaría a todo el mundo. Quizá más que por lo que aparece en ella (y las batallas con dinosaurios y homínidos no están nada mal) por la posibilidad que abre de imaginar mundos completamente distintos y también por los ingredientes de viajes, ciencia y aventura. Para el gusto actual le falta el lado femenino lo cual en las versiones para la pantalla se suele corregir metiendo a una chica que no aparece en el texto.

Paso a poner mis cuatro o cinco notas de costumbre. Para empezar, ningún texto victoriano sin su porción de leyenda negra. Como si no hubiera habido oportunidades para luchar contra la esclavitud y la injusticia racial en el mundo anglófono, Casement / Roxton no se pasó por Alabama sino por el Putumayo:

These were that Lord John had found himself some years before in that no-man’s-land which is formed by the half-defined frontiers between Peru, Brazil, and Columbia. In this great district the wild rubber tree flourishes, and has become, as in the Congo, a curse to the natives which can only be compared to their forced labor under the Spaniards upon the old silver mines of Darien. A handful of villainous half-breeds dominated the country, armed such Indians as would support them, and turned the rest into slaves, terrorizing them with the most inhuman tortures in order to force them to gather the india-rubber, which was then floated down the river to Para. Lord John Roxton expostulated on behalf of the wretched victims, and received nothing but threats and insults for his pains. He then formally declared war against Pedro Lopez, the leader of the slave-drivers, enrolled a band of runaway slaves in his service, armed them, and conducted a campaign, which ended by his killing with his own hands the notorious half-breed and breaking down the system which he represented.

También nos enteramos de que Roxton era “a South Americomaniac”  ya que en 1912 eso de Latin America no había ganado aún tracción. Cambiemos el tercio y veamos un par de adjetivos taurinos utilizados para otro tipo ganado:

“Yes, sir, war drums,” said Gomez, the half-breed. “Wild Indians, bravos, not mansos; they watch us every mile of the way; kill us if they can.”

Aunque la idea que prevalece es que los nativos y africanos son mejores que los mestizos. Gómez, el hermano de López (vete a saber por qué no se apellidan igual) acaba siendo el traidor. Un poco al estilo de lo de Chinua Achebe críticando a Conrad, aquí se invisibilizan no ya los negros sino también los indios, los brasileños, los bolivianos, los mestizos, los idiomas ibéricos y hasta los indios y los hombres simio. Los guiris son los jefes de la barraca y el resto parte del decorado. Que a mí ni siquiera me parece mal pero es lo que es. En otro orden de cosas más favorable para la hispanidad don Quijote es mencionado en dos ocasiones con lo que queda reconocido como figura universal algo más aún.

Y ya que estamos con esas diferencias civilizatorias entre dos de las culturas más grandes de Occidente, una cita que voy a utilizar más de una vez. Estoy seguro:

Professor Murray will, I am sure, excuse me if I say that he has the common fault of most Englishmen of being inaudible.

En el ámbito de las cosas hibérnicas, el gacetillero irlandés Ed Malone parece ser que representa la figura histórica de E.D.Morel, de quien yo no supe hasta el año pasado tras leer sobre el Congo belga. Aparece el megaloceronte irlandés, por el que siento gran simpatía y cuyo esqueleto (el de dos especímenes) he visto a menudo en el Museo de Historia Natural de Dublín:

We saw many small animals, such as porcupines, a scaly ant-eater, and a wild pig, piebald in color and with long curved tusks. Once, through a break in the trees, we saw a clear shoulder of green hill some distance away, and across this a large dun-colored animal was traveling at a considerable pace. It passed so swiftly that we were unable to say what it was; but if it were a deer, as was claimed by Lord John, it must have been as large as those monstrous Irish elk which are still dug up from time to time in the bogs of my native land.

Me he animado a leer El mundo perdido porque a pesar de que recordaba que me dejó una gran impresión no recordaba en cambio gran cosa en detalle y aunque no suelo volver a las novelas, entre que es ya otro siglo y que lo hemos hecho en versión original en realidad se hace todo nuevo. En el proceso he recordado que fue el lugar donde vi por primera vez la expresiones “pterodáctilo” y “eslabón perdido”.

 


Los dos años en Rusia de Juan Van-Halen

18/05/2019

Dos años en Rusia

La lectura de los Episodios Nacionales me ha hecho interesarme por la biografía del general español Juan Van-Halen (1788-1864). Veo que don Agustín Mendía escribió un libro a partir de las notas del general que había pasado dos años en Rusia y más concretamente en la guerra del Caúcaso en 1819-1820, es decir por territorios hoy en las actuales Georgia y Azerbaiyán.  Parece que fue volumen de relativo éxito ya que si bien la primera edición es de 1849 yo he consultado una segunda edición publicada en Valencia en 1862.

Van Halen llega a San Peterburgo desde Londres y gracias a la descripción de su periplo un servidor, visitante habitual de la ciudad de Hamburgo, ha podido enterarse de que el pequeño archipiélago de Helgoland perteneció al Reino Unido hasta 1890 (“otro Gibraltar, abrigo de contrabandistas”) y que el elegante barrio de Altona había pertenecido a Dinamarca hasta 1864. Hay un largo recorrido hacia Berlín y por tierras de Prusia que hoy llevan nombres polacos y rusos en vez de alemanes y van acercándose a tierras del área de influencia rusa. Parece ser que el caviar no se conocía en la España de principios del XIX:

A mitad del camino, en la casa de postas que llaman de Nidden, adonde se adelantaron á pie con ánimo de estirar sus entumecidas piernas, encontraron al primer mercader moscovita que vio Van-Halen en su vida. Pasaba al interior de la Alemania y al Rhin con un cargamento de huevas de pescado que llaman Ikra ó Cabyard, que suele gustar mucho á todo el que llega á probarlas algunas veces.

Hace algún tiempo me puse a investigar el porqué del nombre “montaña rusa” que se da a las atracciones de feria así llamadas. Con esto descubrí cómo eran las montañas rusas originarias de Rusia, donde curiosamente las llaman “montañas americanas”. Van-Halen las describe:

En medio de tan alegre y variado concurso se levantan de trecho en trecho, cual pirámides egipcias, las montañas rusas, ó montañas de hielo. En la época de las fiestas alzan andamios de cincuenta pies de elevación, con quince ó veinte de anchura. De la plataforma colocada en su cima, adonde se sube por una escalera interior, baja un declive de ochenta á cien pies de longitud, construido con gruesas tablas, que cubiertas de capas de nieve, sobre las cuales se echa agua, se unen en poco tiempo de tal modo, que parecen un espejo. El dia en que dan principio las diversiones públicas, se ven á cientos los pequeños trineos que, montados sobre dos planchas de hierro, reciben á dos personas de diferente sexo, y vestidas con el pintoresco trage nacional.

Aparece una idea a partir de la ubicación ideal de San Petersburgo como capital marítima. Yo había leído con anterioridad que Lisboa y no Madrid debería haber sido la capital de la Monarquía Hispánica. Van Halen sugiere lago así como que Sevilla debería haber sido el San Petersburgo español y Cádiz su Kronstadt.

Después de un tiempo relacionándose en la capital peterburguesa consigue con ayuda de Agustín de Betancourt que el zar le asigne un destino en la guerra del Cáucaso adonde se dirige en siempre complicados viajes en los que viste el burka, que es una prenda de la zona que nada tiene que ver con la que en las últimas décadas conocemos con el mismo nombre.

Es complicado seguir el itinerario con precisión debido a los cambios de los topónimos o la imprecisión en la transcripción de los mismos. Pasa por Mshet y por Tiflis para llegar a su destino en Kajetia (de cuyos vinos dice que son como los de Valdepeñas para más adelante comparar su paisaje con el de La Mancha, si bien más despoblado). Creo que el destino donde más tiempo pasa, Kargatsch, es la Karajala de hoy, aunque no podría jurarlo. Me ha parecido que al fortaleza de Tchirakh es la que hoy se llama Chirag Gala en Azerbaiyán, pero no he sido capaz de encontrar Joserek, que debería estar unos 26 km al sur.

Para desubicarnos lo menos posible siempre hemos de agradecer la imposición del sistema métrico internacional. Al menos en la Rusia imperial nos dan las distancias en verstas (Van-Halen escribe werstas a la alemana) que son muy parecidas a los kilómetros. Las alturas en pies que se dan del Kasbek y el Elborous  (Elbrus) parecen erróneas.

El Cáucaso es el equivalente en Rusia al far west norteamericano. Aquí les dejo una anécdota el tipo de guerra que allí se hacía (223)

Un dia que los oficiales se habían sentado á la mesa, notaron la falta del intérprete, lo que rara vez solía suceder, y ya estaban á los postres cuando se presentó muy placentero con un lío de paño tosco debajo del brazo: dijo que les traía para postres una sandía de las que se suelen conservar en el país para invierno. Como en diciembre las frutas son muy apetecibles, todos se apresuraron á pedírsela: descubrió entonces su pacotilla, y vieron rodar por el mantel de la mesa una rapada cabeza de lesghuin, que era la fruta que acababa de recolectar el bárbaro en un encuentro hostil que había tenido aquella misma mañana, yendo á cazar á la otra parte del Alazan. Aquella hazaña, que los naturales del país tienen por una gloria, disgustó á los oficiales sobremanera. El coronel se levantó de la mesa, volviendo la espalda á aquella escena, siguiéronle todos á otro apostento, donde mientras fumaban sus pipas, el intérprete se hacía servir la comida recreándose á cada bocado con la sandía que tenía sobre la mesa.

También para comprender el viaje de regreso hacen falta ciertos conocimientos previos. Leópolis / Lviv se cita como Leopoldo y Brno / Brünn como Brimm. Entiendo que será cosa de quien pasara a limpio los manuscritos.