Episodios Nacionales: El 7 de julio

23/05/2019

“…y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde.”

Seguimos con la segunda serie de los Episodios Nacionales de Pérez Galdós. La quinta novela de esta serie es El 7 de julio, que sigue teniendo como escenario la España y más concretamente el Madrid de 1822.

Y la fecha no se refiere a los sanfermines sino al momento histórico de la fallida sublevación de la Guardia Real contra la Milicia Nacional y en especial a la escaramuza acontecida en los alrededores de la Plaza Mayor en la calle hoy llamada del 7 de julio y por aquel entonces calle de la Amargura:

Ya se sabe que la Plaza Mayor tiene dos grandes bocas, por las cuales respira, comunicándose con la calle del mismo nombre. Entre aquellas dos grandes bocas que se llamaban de Boteros y de la Amargura, había y hay un tercer conducto, una especie de intestino, negro y oscuro: es el callejón del Infierno. Por una de estas tres bocas, o por las tres a un tiempo, tenían los guardias forzosamente que intentar la ocupación de la Plaza, de aquel sagrado Capitolio de la Milicia Nacional, o alcázar del soberano pueblo armado.

Estos sucesos se produjeron durante el Trienio Liberal o Constitucional que surgió a resultas del pronunciamiento del teniente coronel Rafael del Riego, que en la novela aparece citado de un modo que me hace suponer que la imagen política de los “descamisados” es muy anterior no ya a Alfonso Guerra sino a también teniente coronel Juan Domingo Perón y a Evita a quien suelen atribuírsela:

el caudillo de la libertad, el héroe de las Cabezas, el ídolo de los hombres libres, el hijo más querido de la madre España, el padre de los descamisados.

Riego era a la sazón presidente de las Cortes, que por entonces se reunían en donde hoy se encuentra el Senado.

Otra biografía interesante que aparece en este episodio es la del Duque del Parque (cap. III):

El duque del Parque fue uno de los generales españoles que más descollaron en la guerra de la Independencia. Después de Álvarez, el más heroico; de Alburquerque, el más inteligente; de Castaños; el más afortunado, y de Blake, el más militar, aunque el más desgraciado, es preciso colocar al duque del Parque, que, mandando el ejército de Galicia, ganó en 18 de octubre de 1809 la batalla de Tamames. En ella fue derrotado el general Marchand y sus doce mil franceses con pérdida de dos mil hombres, un cañón y una bandera. No fue igualmente afortunado Su Excelencia en la política, a la cual se dedicó con el afán propio de los ineptos para tan escabroso arte.
O el trato de ciertas personas, o lecturas revolucionarias, o quizás desaires que no creía merecer, lleváronle al partido exaltado. Grande de España, se sentó en la silla presidencial de La Fontana de Oro, desde la cual oyó apostrofar a los duques. Diputado en el Congreso de 1822, figuró en el grupo de Alcalá Galiano, de Rico, que había sido fraile y guerrillero; de Isturiz y otros. Este grupo no quería el orden, y fuer de sostenedor de los libres, se ocupaba en asaetear constantemente al otro partidillo compuesto de ArgüellesÁlavaValdés, etc. De la misma lucha, y como transacción, salió la presidencia de Riego. Ya tendremos ocasión de ver cosas muy saladas que ocurrieron en aquellos días y en aquel sillón presidencial.
Volviendo al duque. Su Excelencia poseía gran fortuna; era generoso, amable, ilustrado hasta donde podía serlo un duque y general y español por aquellos tiempos…

El resumen es que era una época acelerada que habría de acabar con la intervención de la potencia extranjera y el ejército que da nombre al siguiente episodio:

El rey era absolutista, el gobierno moderado, el congreso democrático, había nobles anarquistas y plebeyos serviles. El ejército era en algunos cuerpos liberal y en otros realista y la Milicia abrazaba en su vasta muchedumbre a todas las clases sociales.

Fililí (delicadeza) ha sido el hallazgo léxico de esta ocasión

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El mundo perdido, de Arthur Conan Doyle

19/05/2019

Dino ochentero

Tendría yo diez u once años cuando a algún profe se le ocurrió abrir la biblioteca del colegio, experiencia encomiable que creo recordar que duró sólo un curso. Cada semana podía llevarme un libro a casa y en aquella época leí en español lo que ahora veo que son clásicos ingleses del diecinueve: Las minas del rey Salomón, El doctor Jeckill y mister Hyde, Frankenstein y alguna otra más. También alguno de Julio Verne que no tenía en casa. Aunque hace más de treinta años recuerdo bien el tacto de las encuadernaciones, con una tapa que de mejor calidad que la que suelen llevar las ediciones infantiles. No recordaba la editorial pero me he puesto a buscarla en Google y ahora estoy seguro de que se trataba de la colección “Tus libros” de Anaya.

El que mayor impresión me causó de aquella etapa fue El mundo perdido de Arthur Conan Doyle. Creo que la idea de volver a esta novela y leerla en inglés me llegó al poco de viajar mentalmente al Congo con Conrad. Es curioso ya no he sabido hasta hoy mismo que el personaje de Lord Roxton está basado en Roger Casement. (según leía la novela me lo imaginaba como otro irlandés: Ernest Shackleton). Es una novela muy entretenida que yo recomendaría a todo el mundo. Quizá más que por lo que aparece en ella (y las batallas con dinosaurios y homínidos no están nada mal) por la posibilidad que abre de imaginar mundos completamente distintos y también por los ingredientes de viajes, ciencia y aventura. Para el gusto actual le falta el lado femenino lo cual en las versiones para la pantalla se suele corregir metiendo a una chica que no aparece en el texto.

Paso a poner mis cuatro o cinco notas de costumbre. Para empezar, ningún texto victoriano sin su porción de leyenda negra. Como si no hubiera habido oportunidades para luchar contra la esclavitud y la injusticia racial en el mundo anglófono, Casement / Roxton no se pasó por Alabama sino por el Putumayo:

These were that Lord John had found himself some years before in that no-man’s-land which is formed by the half-defined frontiers between Peru, Brazil, and Columbia. In this great district the wild rubber tree flourishes, and has become, as in the Congo, a curse to the natives which can only be compared to their forced labor under the Spaniards upon the old silver mines of Darien. A handful of villainous half-breeds dominated the country, armed such Indians as would support them, and turned the rest into slaves, terrorizing them with the most inhuman tortures in order to force them to gather the india-rubber, which was then floated down the river to Para. Lord John Roxton expostulated on behalf of the wretched victims, and received nothing but threats and insults for his pains. He then formally declared war against Pedro Lopez, the leader of the slave-drivers, enrolled a band of runaway slaves in his service, armed them, and conducted a campaign, which ended by his killing with his own hands the notorious half-breed and breaking down the system which he represented.

También nos enteramos de que Roxton era “a South Americomaniac”  ya que en 1912 eso de Latin America no había ganado aún tracción. Cambiemos el tercio y veamos un par de adjetivos taurinos utilizados para otro tipo ganado:

“Yes, sir, war drums,” said Gomez, the half-breed. “Wild Indians, bravos, not mansos; they watch us every mile of the way; kill us if they can.”

Aunque la idea que prevalece es que los nativos y africanos son mejores que los mestizos. Gómez, el hermano de López (vete a saber por qué no se apellidan igual) acaba siendo el traidor. Un poco al estilo de lo de Chinua Achebe críticando a Conrad, aquí se invisibilizan no ya los negros sino también los indios, los brasileños, los bolivianos, los mestizos, los idiomas ibéricos y hasta los indios y los hombres simio. Los guiris son los jefes de la barraca y el resto parte del decorado. Que a mí ni siquiera me parece mal pero es lo que es. En otro orden de cosas más favorable para la hispanidad don Quijote es mencionado en dos ocasiones con lo que queda reconocido como figura universal algo más aún.

Y ya que estamos con esas diferencias civilizatorias entre dos de las culturas más grandes de Occidente, una cita que voy a utilizar más de una vez. Estoy seguro:

Professor Murray will, I am sure, excuse me if I say that he has the common fault of most Englishmen of being inaudible.

En el ámbito de las cosas hibérnicas, el gacetillero irlandés Ed Malone parece ser que representa la figura histórica de E.D.Morel, de quien yo no supe hasta el año pasado tras leer sobre el Congo belga. Aparece el megaloceronte irlandés, por el que siento gran simpatía y cuyo esqueleto (el de dos especímenes) he visto a menudo en el Museo de Historia Natural de Dublín:

We saw many small animals, such as porcupines, a scaly ant-eater, and a wild pig, piebald in color and with long curved tusks. Once, through a break in the trees, we saw a clear shoulder of green hill some distance away, and across this a large dun-colored animal was traveling at a considerable pace. It passed so swiftly that we were unable to say what it was; but if it were a deer, as was claimed by Lord John, it must have been as large as those monstrous Irish elk which are still dug up from time to time in the bogs of my native land.

Me he animado a leer El mundo perdido porque a pesar de que recordaba que me dejó una gran impresión no recordaba en cambio gran cosa en detalle y aunque no suelo volver a las novelas, entre que es ya otro siglo y que lo hemos hecho en versión original en realidad se hace todo nuevo. En el proceso he recordado que fue el lugar donde vi por primera vez la expresiones “pterodáctilo” y “eslabón perdido”.

 


Los dos años en Rusia de Juan Van-Halen

18/05/2019

Dos años en Rusia

La lectura de los Episodios Nacionales me ha hecho interesarme por la biografía del general español Juan Van-Halen (1788-1864). Veo que don Agustín Mendía escribió un libro a partir de las notas del general que había pasado dos años en Rusia y más concretamente en la guerra del Caúcaso en 1819-1820, es decir por territorios hoy en las actuales Georgia y Azerbaiyán.  Parece que fue volumen de relativo éxito ya que si bien la primera edición es de 1849 yo he consultado una segunda edición publicada en Valencia en 1862.

Van Halen llega a San Peterburgo desde Londres y gracias a la descripción de su periplo un servidor, visitante habitual de la ciudad de Hamburgo, ha podido enterarse de que el pequeño archipiélago de Helgoland perteneció al Reino Unido hasta 1890 (“otro Gibraltar, abrigo de contrabandistas”) y que el elegante barrio de Altona había pertenecido a Dinamarca hasta 1864. Hay un largo recorrido hacia Berlín y por tierras de Prusia que hoy llevan nombres polacos y rusos en vez de alemanes y van acercándose a tierras del área de influencia rusa. Parece ser que el caviar no se conocía en la España de principios del XIX:

A mitad del camino, en la casa de postas que llaman de Nidden, adonde se adelantaron á pie con ánimo de estirar sus entumecidas piernas, encontraron al primer mercader moscovita que vio Van-Halen en su vida. Pasaba al interior de la Alemania y al Rhin con un cargamento de huevas de pescado que llaman Ikra ó Cabyard, que suele gustar mucho á todo el que llega á probarlas algunas veces.

Hace algún tiempo me puse a investigar el porqué del nombre “montaña rusa” que se da a las atracciones de feria así llamadas. Con esto descubrí cómo eran las montañas rusas originarias de Rusia, donde curiosamente las llaman “montañas americanas”. Van-Halen las describe:

En medio de tan alegre y variado concurso se levantan de trecho en trecho, cual pirámides egipcias, las montañas rusas, ó montañas de hielo. En la época de las fiestas alzan andamios de cincuenta pies de elevación, con quince ó veinte de anchura. De la plataforma colocada en su cima, adonde se sube por una escalera interior, baja un declive de ochenta á cien pies de longitud, construido con gruesas tablas, que cubiertas de capas de nieve, sobre las cuales se echa agua, se unen en poco tiempo de tal modo, que parecen un espejo. El dia en que dan principio las diversiones públicas, se ven á cientos los pequeños trineos que, montados sobre dos planchas de hierro, reciben á dos personas de diferente sexo, y vestidas con el pintoresco trage nacional.

Aparece una idea a partir de la ubicación ideal de San Petersburgo como capital marítima. Yo había leído con anterioridad que Lisboa y no Madrid debería haber sido la capital de la Monarquía Hispánica. Van Halen sugiere lago así como que Sevilla debería haber sido el San Petersburgo español y Cádiz su Kronstadt.

Después de un tiempo relacionándose en la capital peterburguesa consigue con ayuda de Agustín de Betancourt que el zar le asigne un destino en la guerra del Cáucaso adonde se dirige en siempre complicados viajes en los que viste el burka, que es una prenda de la zona que nada tiene que ver con la que en las últimas décadas conocemos con el mismo nombre.

Es complicado seguir el itinerario con precisión debido a los cambios de los topónimos o la imprecisión en la transcripción de los mismos. Pasa por Mshet y por Tiflis para llegar a su destino en Kajetia (de cuyos vinos dice que son como los de Valdepeñas para más adelante comparar su paisaje con el de La Mancha, si bien más despoblado). Creo que el destino donde más tiempo pasa, Kargatsch, es la Karajala de hoy, aunque no podría jurarlo. Me ha parecido que al fortaleza de Tchirakh es la que hoy se llama Chirag Gala en Azerbaiyán, pero no he sido capaz de encontrar Joserek, que debería estar unos 26 km al sur.

Para desubicarnos lo menos posible siempre hemos de agradecer la imposición del sistema métrico internacional. Al menos en la Rusia imperial nos dan las distancias en verstas (Van-Halen escribe werstas a la alemana) que son muy parecidas a los kilómetros. Las alturas en pies que se dan del Kasbek y el Elborous  (Elbrus) parecen erróneas.

El Cáucaso es el equivalente en Rusia al far west norteamericano. Aquí les dejo una anécdota el tipo de guerra que allí se hacía (223)

Un dia que los oficiales se habían sentado á la mesa, notaron la falta del intérprete, lo que rara vez solía suceder, y ya estaban á los postres cuando se presentó muy placentero con un lío de paño tosco debajo del brazo: dijo que les traía para postres una sandía de las que se suelen conservar en el país para invierno. Como en diciembre las frutas son muy apetecibles, todos se apresuraron á pedírsela: descubrió entonces su pacotilla, y vieron rodar por el mantel de la mesa una rapada cabeza de lesghuin, que era la fruta que acababa de recolectar el bárbaro en un encuentro hostil que había tenido aquella misma mañana, yendo á cazar á la otra parte del Alazan. Aquella hazaña, que los naturales del país tienen por una gloria, disgustó á los oficiales sobremanera. El coronel se levantó de la mesa, volviendo la espalda á aquella escena, siguiéronle todos á otro apostento, donde mientras fumaban sus pipas, el intérprete se hacía servir la comida recreándose á cada bocado con la sandía que tenía sobre la mesa.

También para comprender el viaje de regreso hacen falta ciertos conocimientos previos. Leópolis / Lviv se cita como Leopoldo y Brno / Brünn como Brimm. Entiendo que será cosa de quien pasara a limpio los manuscritos.

 


Episodios Nacionales: El Grande Oriente

11/05/2019

“…y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde.”

Seguimos con la segunda serie de los Episodios Nacionales de Pérez Galdós. La cuarta novela de esta serie es El Grande Oriente, que sigue teniendo como escenario la España y en especial el Madrid de 1821.

Me ha gustado menos que otras y en parte no la he podido disfrutar por mi desconocimiento de los detalles del convulso periodo del Trienio Liberal, algo a lo que intentaré poner remedio en cuanto sea posible.

Un elemento que ha llamado mi atención e ha sido “la grande y altísima y por mil títulos eminente y siempre española sociedad de Los Comuneros.”, también llamada Sociedad o Confederación de los comuneros, sociedad secreta similar a la masonería pero de corte más netamente español. “Comuneros” como Bravo, Padilla y Maldonado:

-¡Confederación! ¡Padilla! ¿Qué ensalada es ésa?

-En el primer artículo de los estatutos se dice que nos reunimos y nos esparcimos por el territorio de las Españas con el propósito de imitar las virtudes de los héroes que, como Padilla y Lanuza, perdieron sus vidas por las libertades patrias.

-¿Y la Confederación se divide en talleres?

-¿Qué talleres? Eso es cosa de artesanos. Aquí todos somos caballeros. Llámase nuestro jefe el Gran Castellano; la Confederación se divide en Comunidades, éstas, en Merindades; éstas, en Torres, y las Torres en Casas Fuertes. Todo es caballeresco, romancesco, altisonante. Si la masonería tiene por objeto auxiliarse mutuamente en las pequeñeces de la vida, nosotros nos reunimos y nos esparcimos, asimismo se dice… para sostener a toda costa los derechos y libertades del pueblo español, según están consignados en la Constitución política, reconociendo por base inalterable su artículo 3.º Nada de empeñitos; nada de lloriqueo de destinos ni de asidero de faldones. El artículo 17 del capítulo 2.º, dice que ningún caballero interesará el favor de la Confederación para pretender empleos del Gobierno. ¿Qué tal? Esto se llama catonismo. ¡Hombres incorruptibles! ¡Pléyade ilustre! Tenemos Código penal, alcaides, tesoreros, secretarios. Nuestras logias se llaman Fortalezas, a las cuales se entra por puente levadizo nada menos. La admisión es peliaguda. Está mandado que al iniciar a alguno no se revele nada del objetivo y modo de la Confederación; pero yo le digo a usted todo, todito, porque confío en su discreción y prudencia.

-¿Y se puede ver eso? ¿Se puede ir allá? -dijo Salvador, demostrando curiosidad-. Supongo que habrá juramentos y pruebas…

-Le presentaré, Sr. D. Salvador. Nuestra Confederación se honrará mucho con que usted entre en ella.

-No; preguntaba si se puede ir a las Fortalezas como se va al teatro, para ver, para reírse un rato.

-Amigo mío -dijo Sarmiento con gravedad-, no es cosa de risa una sociedad donde se jura morir defendiendo a la patria y donde se cumple lo que se jura.

-Eso es lo que no se ha probado todavía.

-Yo se lo probaré a usted, se lo probaré -exclamó vivamente Don Patricio, apoyándose en la escoba como un centinela en el fusil.

-Si usted me hiciera el favor… -indicó sonriendo Monsalud.

-¿De probárselo?

-No; de callarse. Un momento nada más, queridísimo amigo mío.

Para enterarme de los qués y los porqués de comuneros y otras organizaciones de aquellos tiempos tales como carbonarios, anilleros o pasteleros he estado hojeando “Historia de las sociedades secretas antiguas y modernas en España, y especialmente de la francmasonería”” de Vicente de la Fuente (1870) y la tesis doctoral El trienio constitucional en la obra de Pérez-Galdós de Ricardo Martínez Cañas (2002).

Otro aspecto de interés es el discurso en el capítulo XIX que parece indicar que 1821 fue la primera ocasión histórica en la que se planteó la posibilidad de una república española con visos de realidad. Pero esto también lo tengo que confirmar.


Juanita la larga

07/05/2019

Edición más antigua

Hace un par de años estuve leyendo las cartas que Juan Valera escribió en Rusia y me pareció un tipo tan divertido en sus años mozos que quedé con la idea de que había que leerle la prosa que con mayores pretensiones escribió ya en la última parte de su vida y que yo meto en el saco de los “clásicos del bachillerato”: la famosa novela Pepita Jiménez y esta otra, Juanita la Larga con la que me he entretenido esta tarde de primer lunes de mayo, festivo siempre en la república irlandesa.

Llevo varias temporadas interesado en el siglo XIX español y retorno a su literatura con la sensación de haberme perdido algo en todos los años de destierro de los territorios de la lengua. Juanita la Larga muestra un mundo andaluz, rural, decimonónico y extinto. El habla estilizada de los personajes se aleja mucho del habla popular cordobesa de hoy y de entonces y no hay nada en las tribulaciones y las cuitas de los personajes oprimidos por un catolicismo asfixiante y la moral pueblerina del qué dirán que tenga que ver demasiado con el mundo en que vivo. Hay también una descripción o crítica de las condiciones desafavorables en las que históricamente ha tenido que desenvolverse la mujer. En total, nada me une con la sustancia de esta novela más allá del valor que le doy al lenguaje bello y la ventaja de compartir con el autor si no el siglo sí el segundo idioma universal. Un resumen acertado es que me merecería la pena haber leído la novela aunque sólo fuera por el descubrimiento del verbo aljofifar.

Mi fragmento favorito es la visión que el cura rural tiene del socialismo y la movilidad social:

Entonces el padre habló del socialismo, refutándolo y procurando demostrar que cada una de sus utopías es sueño y delirio insano. Según él, siempre habrá pobres y ricos, y figurándose ya la revolución social triunfante, dio por ineludible resultado que los que ahora son ricos queden pobres; que algunos de los pobres más listos y audaces se hagan ricos y que la muchedumbre de los pobres se aumente en número y padezca mayor miseria, porque gran porción de la riqueza se habrá consumido o destruido con las huelgas, alborotos y guerras civiles. En cambio, si el orden establecido se conserva y se cuida de que nadie se haga rico burlando el Código Penal, todos trabajarán y se ingeniarán decentemente, por donde crecerán la riqueza y el bienestar; y los ricos serán más ricos y serán más, y los pobres serán menos pobres y menesterosos; y llegará el día, allá en lo por venir, en que los pobres estén mejor tratados que los ricos de ahora. Pero ahora y entonces habrá clases y jerarquías sociales, y será justo que se respeten, porque las hay hasta en el cielo.

Aquí declamó mucho el padre contra el feroz empeño que muestran hoy tantas personas por salir de su clase y elevarse sin mérito suficiente: el tendero, sólo porque se enriquece, pretende ser marqués; el usurero, duque; el sargento, general, sin ir a la guerra, y las mozuelas desvergonzadas, damas y grandes señoras. Contra todos estos abusos disertó con vehemencia, o más bien lanzó centellas y rayos, discurriendo más por extenso sobre el lujo femenino y encareciendo los males que de él proceden.

Me pareció que alguien más se tenía que haber dado cuenta de que esta novela coincide en elementos esenciales de su temática con otra novela realista relativamente próxima en el tiempo: El sombrero de tres picos (1874) de Alarcón y en efecto, así había sido.

Antes de que pasen dos años espero conocer a Pepita Jiménez.


Ramiro de Maeztu

06/05/2019

Ayer vi un tuit anunciando el aniversario del nacimiento de Ramiro de Maeztu y Whitney (1875-1936). Precisamente hacía unas de semanas había visto una noticia que indicaba que el instituto de bachillerato sito en una localidad cordobesa que lleva su nombre iba a sustituirlo por el del barrio en el que está enclavado. Como no sabía demasiado del autor me puse a investigar su biografía para averiguar cuán adecuada me podía llegar a parecer la damnatio memoriae.

Mi veredicto es que hacer responsable de la guerra civil y del franquismo a un escritor de derechas que vivía en Madrid y que fue detenido, apresado y fusilado sin juicio durante los inicios del conflicto y a partir de ello eliminar su nombre de un instituto, un edificio o una calle sin tener en cuenta el valor intrínseco de su obra es más bien un ejercicio voluntario de desmemoria histórica. Los educados durante el franquismo sufrieron el exceso de memoria de parte, los que ya vamos a por los cincuenta sufrimos la desmemoria que venía implícita con el “pacto de olvido” y los que han venido después y vendrán supongo que una mezcla de ignorancia buscada y olvido selectivo que conjuga lo peor de las dos etapas anteriores.

Hacia otra España (1899)

No es sólo un cierto revanchismo lo que acaba con Maeztu sino que también poco a poco su mundo se va extinguiendo. Tanto su condición de víctima del gran fratricidio como sus opiniones van dejando de ser relevantes para los españoles del mañana. Además del afán de contrarrestar lo que el franquismo hiciera de los protomártires de su cruzada (que habría tenido más sentido en 1979 que en 2019) también se dan con fuerza las tendencias centrífugas. No es sólo que en Puente Genil prefieran el nombre del barrio para el instituto: un hijo de Vasconia de ideas tradicionalistas y conservadoras no será tenido por tal en la Euzkadi* actual donde lo vasco se identifica con lo euskaldun y con el nacionalismo regional y donde la mayor parte de la población se cree mucho más progresista o partidaria de valores republicanos de lo que realmente es.

Me descargué las tres obras que había disponibles en formato epub la página de la BNE. En general y a falta de leer el resto de sus escritos creo que su pensamiento ha envejecido bastante mal:

Hacia otra España (1899): Quizá la más recomendable de las tres que he leído. Colección de artículos de prensa publicados en la antesala y las postrimerías del desastre del 98. Prevalece una visión antigua muy superada por los acontecimientos. Algunos artículos se salvan y nos ofrecen aspectos de la idiosincrasia carpetovetónica de esos que parecen eternos.

Don Quijote, don Juan y la Celestina (1926): Esta no la puedo recomendar demasiado. Ya bastante difícil es encontrar tiempo para que las nuevas generaciones conozcan a los tres personajes del título como para rizar el rizo y buscar su verdad a través del ensayo literario. Hay que leer más el Quijote y menos sobre don Quijote.

Defensa de la Hispanidad (1934): A mi modo de ver una defensa bastante desastrosa y muy centrada en el catolicismo y las glorias pasadas que no fueron tales. La Hispanidad tiene potencial para ser un concepto útil provechoso y las veintitantas naciones hispanas se equivocarían mucho si no comerciaran y cooperaran más entre sí o si renunciaran a la lengua común. En cualquier caso la Hispanidad que haya de ser será muy diferente a la que Maeztu planteó.


La mujer sefardí de Bosnia

20/04/2019

Postal de Sarajevo con la sinagoga al otro lado del Miljacka (c. 1910)

Hace unos meses supe de la biografía y los textos de Laura Papo “Bohoreta” (1891-1942), escritora sefardí de Sarajevo. Tenía guardado para leer La mužer sefardi de Bosna, breve opúsculo escrito en 1932 que nos muestra las costumbres de las familias y los hogares en un mundo que entonces se desvanecía y hoy ya es cosa del pasado.

Recomiendo hacer el esfuerzo de leer en esta lengua que a mi modo de ver aun siendo tan peculiar es aún la nuestra. Los conocimientos de italiano y francés ayudan bastante y si supiéramos el serbocroata, el turco o el hebreo las cosas serían más transparentes aún. El glosario que contiene la muy interesante tesis doctoral de Nela Kovacević puede facilitarles las cosas.

El pdf que he encontrado parece a ratos convertido por algún tipo de programa informático por lo que creo que sería interesante encontrar un escaneo. No estoy seguro de que se respete fielmente la grafía original. He escogido el fragmento que viene a continuación porque recoge la adaptación de las mujeres de esta comunidad al proceso geopolítico de los Balcanes desde el Imperio otomano, pasando por el austrohúngaro hasta llegar a la primera Yugoslavia:

La mujer sefardi de Bosna es por si un tipo ke merese ser estudiado. En demas las Sefardis de Bosna!
Estudiemos una mujer ke ya paso los sesenta! Mientres su chikez ea bivio en un ambiente turko, en el mas puro Oriente. Fino al a muchachez le vino el Austriako, elemento evropeo ke le abolto entera la vida i su modo de entenderla ! I komo no? De harenka, kalio si kijo o no ke se adapte a los uzos ke trusho el konkistador muevo, el renado muevo. Por esteso lo izo i la mujer serba. Vino a los anyos de ser nona, delivro el Serbo la Bosna, i ea, la chika yahudinka de salvarlo duspues fereote, i mas tarde el chapeo, se adapto a todos los rejimes kon la elastisidat de su rasa! En medio siglo (50 anyos) vido trokarse tres reinados, tres rasas, oriental, jermana i slava! Y ea supo siempre ir kon el tiempo ! No se kere maestria para esto?

Una pequeña nota entre lo lingüístico y lo protocolario:

A las viejas se les avlava komo oy, de ea a ea. El marido de un tiempo avlava a la mujer de tu a tu, mientres ea le avlava de el a el. Entre konyadas se avlavan de vos a vos. Esto es el resto de kortezia de Espanya.

Y un pequeño comentario en el que confundiendo las religiones acierta en lo esencial:

Kuanto vero es este djesto! Este tiene un poko de asemejansa kon el kulto de la Nirvana de los Hindus! La muerte no es siempre la koza la mas amarga kon la kuala mos pueden kastigar! La vida save dar momentos mucho mas amargos ke la muerte!

Los documentales El último sefardí (2004) y Saved by Language (2014) tratan sobre los últimos hablantes -cuatro o cinco y todos de más de ochenta años- de judeoespañol o ladino que quedaban en Sarajevo hace unos pocos años. Es posible que ya no quede ninguno.

Actualización 01-MAY-2019: Gracias a un amigo veo este tuit del mismo día en que salió esta entrada. Quedan tres hablantes de judeoespañol en Sarajevo.