Araos aliblancos

19/05/2017

Las aves en el muelle del Liffey.

El viernes pasado fuimos de paseo hasta donde empieza el espigón sur del puerto de Dublín, adonde haría unos seis años que no llegaba. Antes de salir de la ciudad nos encontramos dos araos junto al río. Existen cinco subespecies del arao aliblanco, cuyo nombre científico es cepphus grylle. La que puede encontrarse en Irlanda parece ser la ártica. Abundante en Groenlandia, Islandia y el Báltico su hábitat alcanza las islas Británicas pero es raro encontrarla más al sur.

Arao aliblanco x 2

A mí me parece que arao es una derivación rara de la palabra latina uria que aún se usa en italiano (me parece que esa clase de u inicial se suelen convertir en o en castellano). En inglés se le llama black guillemot, sustantivo francés que viene de Guillermo. Si lo vuelvo a encontrar en invierno lo más probable es que no lo reconozca. Torpe que es uno y lo que el plumaje le cambia hasta quedar en el colorido de una gaviota, como puede verse en el sello groenlandés de 1989.


¿En qué países se mide la presión sanguínea en kilopascales y en cuáles en milímetros de mercurio?

17/05/2017

¿?

No lo sé, pero en cuanto averigüe si la convención médica depende de países específicos aquí estará la respuesta.

Esta curiosidad puede venir de una observación sesgada por mi parte. Hasta donde creo recordar en España miden la presión arterial y te dan un resultado tipo 9-16 (la baja y la alta) que se expresa en kilopascales. En cambio aquí en Irlanda te dan un número tipo 80-120 que está expresado en miligramos de mercurio (lo mismo que en un barómetro atmosférico).

Me pregunto si es el típico caso en el que el mundo anglosajón se aparta del sistema métrico internacional (que es lo que de momento considero más probable) o si alguno de los países que más conozco es un caso raro. También sería posible que mi conocimiento fuera limitado y ambas unidades se utilicen con frecuencia en ambos países o includso en todos sin importar demasiado si se usa la una o la otra ya que son fácilmente convertibles.


“Homo erectus” de Eslava Galán

02/05/2017
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Juego de palabras malo

“Homo Erectus” fue una adquisición de última hora en la librería del aeropuerto de Tenerife Sur hace unos meses. Muy motivada sin duda por el agrado que me causó la lectura previa de Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie y El catolicismo explicado a las ovejas. He mirado la página web oficial de Juan Eslava Galán y no me imagino el ritmo de trabajo de este hombre para sacar tres o cuatro libros al año. A mí me gusta mucho (o por lo menos me resulta fácil de leer) su estilo coloquial.

Esta obra, dedicada a la sexualidad humana, me parece de menor importancia que las dos arriba mencionadas, pero en cualquier caso agradable de leer en un par de ratos. Hace un par de décadas habría puesto mayor interés y atención. Sin aprender gran cosa me he quedado con cuatro anécdotas graciosas. Voy a copiar y pegar esta sobre algo que todos conocen pero a lo que en el ámbito científico y en los EEUU se le llama “el efecto Coolidge“:

En una ocasión el presidente norteamericano Calvin Coolidge (1923-1929) y su mujer visitaron una granja avícola y la señora observó que un gallo montaba a una gallina y se interesó por la frecuencia con que copulaba el fogoso animal.
—¡Ah, señora, docena de veces! —le dijo el granjero.
—Por favor, dígaselo al presidente -dijo ella medio en broma.
El aludido preguntó a la vez:
—¿Y siempre lo hace con la misma gallina?
—No, señor presidente —respondió el granjero-, lo hace cada vez con una distinta.
—Por favor, dígaselo a mi señora —le sugirió el presidente.

Al ir a buscar el texto en Internet para no tener que teclearlo he descubierto parte del secreto del autor para procesar su extensa producción… esta anécdota también la incluye en otra obra suya posterior: “Lujuria” (2015).  Me imagino que este hombre debe de trabaja con un sistema de fichas para las citas y las notas a pie de página.

La verdad es que las notas a pie de página muchas veces superan al texto principal. Para mí “libro de notas al pie” (aquel en el que vale la pena leérselas, quiero decir) es toda una categoría elevada de ensayo. A modo de ejemplo, este soneto de Lope de Vega:

Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos, cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo,
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata:
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer al fin como sangría,
que a veces da salud, y a veces mata.


El mundo sin nosotros

25/02/2017
Sin nos

El mundo sin nosotros 

Mi lectura de las últimas noches ha sido The World Without Us (El mundo sin nosotros), libro de Alan Weisman (2007). Como voy con diez años de retraso algunos temas me parece que ya los tengo oídos de alguna parte aunque puede que hayan salido de aquí. Nos hemos reencontrado con escenarios que hace mucho que nos fascinan como Pripiat, Varosha, el canal de Panamá, la zona desmilitarizada entre las dos Coreas y la inmensa balsa de plástico del Pacífico, pero no nos hemos quedado con la sensación de haber aprendido demasiado en el nivel macro. Por otra parte no se puede negar que el libro está lleno de datos valiosos.

Por poner un ejemplo: que si dejásemos de emitir dióxido de carbono mañana mismo aún se necesitarían 100.000 años para llegar a los niveles de CO2 en la atmósfera anteriores a la revolución industrial.

Me gusta este fragmento de macrohistoria del comienzo, cuyo espíritu parece como salido de Armas, gérmenes y acero:

As human beings learned to transport themselves all over the world, they took living things with them and brought back others. Plants from the Americas changed not only ecosystems in European countries but also their very identities: think of Ireland before potatoes, or Italy before tomatoes. In the opposite direction, Old World invaders not only forced themselves on hapless women of vanquished new lands, but broadcast other kinds of seed, beginning with wheat, barley, and rye. In a phrase coined by the American geographer Alfred Crosby, this ecological imperialism helped European conquerors to permanently stamp their image on their colonies.

que enlaza con anécdota trágica y literaria, sobre plagas y Shakespeare:

Some results were ludicrous, like English gardens with hyacinths and daffodils that never quite took hold in colonial India. In New York, the European starling—now a ubiquitous avian pest from Alaska to Mexico—was introduced because someone thought the city would be more cultured if Central Park were home to each bird mentioned in Shakespeare. Next came a Central Park garden with every plant in the Bard’s plays, sown with the lyrical likes of primrose, wormwood, lark’s heel, eglantine, and cowslip—everything short of Macbeth’s Birnam Wood.

Los capítulos son un tanto inconexos y el espíritu de conjetura poco arriesgada que los inspira ha provocado un cierto desánimo en mí según iba avanzando por las páginas del libro. En general me ha frustrado que no se tratara hasta muy tarde el principal problema con el que me he encontrado cuando me he visto inmerso en la pesadilla de quedarme sólo sobre la faz de la tierra: ¿cómo se apaga una central nuclear?

Cuando se hacen cábalas, la humildad es de agradecer. Nadie sabe adónde nos va a llevar la evolución ni con los humanos ni sin ellos:

“There will be plenty of surprises. Let’s face it: who would’ve predicted the existence of turtles? Who would ever have imagined that an organism would essentially turn itself inside out, pulling its shoulder girdle inside its ribs to form a carapace? If turtles didn’t exist, no vertebrate biologist would’ve suggested that anything would do that: he’d have been laughed out of town. The only real prediction you can make is that life will go on. And that it will be interesting.”

Curiosamente, he encontrado ideas bastante sensatas cuya fuente es el dirigente del Movimiento para la Extinción Humana Voluntaria, a quien un amigo entrevistó hace unos años.

“No virus could ever get all 6 billion of us. A 99.99 percent die-off would still leave 650,000 naturally immune survivors. Epidemics actually strengthen a species. In 50,000 years we could easily be right back where we are now.”

War doesn’t work either, he says. “Millions have died in wars, and yet the human family continues to increase. Most of the time, wars encourage both winners and losers to repopulate. The net result is usually an increase rather than a decrease in total population. Besides,” he adds, “killing is immoral. Mass murder should never be considered a way to improve life on Earth.”

Servidor no es partidario de buscar voluntariamente lo que seguramente podríamos conseguir sin ni siquiera hacer el esfuerzo de proponérnoslo. Sí que sería interesante considerar mecanismos y procesos para reducir la población humana hacia unos dos mil millones de individuos, que es lo que a mí me parece que podría ser sostenible a medio plazo entendido en tiempo ecológico (unas veinte generaciones). El consenso político está muy lejano así que seguramente la Naturaleza será la que se encargue de determinar el equilibrio preciso.

Mi consideración final es que seguramente se puede hacer un libro más preciso que este, quizá confinado a una zona geográfica más reducida, en el que se detallen mejor los efectos de la ausencia humana. Mi veredicto es que seguramente El mundo sin nosotros no alcanza a dar lo que el título parece prometer.


El mundo y sus demonios

14/01/2017
Diablo mundo

Diablo mundo

He estado leyendo The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark, llamado en español El mundo y sus demonios, que publicado en 1995 un año antes de la muerte de Carl Sagan fue su penúltimo libro. Es un poco extraño en el sentido de que se mezcla de todo un poco, hablando de unas cuantas cosas malas que me supongo que son los tales demonios pero en realidad no me parece que haya una idea que lo unifique.

Es hijo de su tiempo ya que comienza hablando de ovnis y de platillos volantes, que han pasado un poco de moda desde hace dos décadas, no sé si por lo que dijo xkcd de que ahora llevamos todos una cámara de fotos encima. Pero mira, no sólo me he enterado de las presuntas causas del origen del pensamiento en Grecia, sino que también de dónde salió la expresión “platillo volante”, en los EEUU allá por 1950.

Nos hemos reído a menudo de que a causa de Hollywood los platillos volantes siempre aterrizan en Kansas y nunca en Jaen, pero a cambio la Virgen María se aparece siempre en Andalucía y no en el Midwest, excepto quizá en algunos sángüiches. No abusemos del tópico del sur paleto y rural que el propio Sagan cita un caso en Santander allá por los años sesenta del que nunca había oído hablar. Me parece a mí que la virgen, como las brujas medievales, ya ha dejado de aparecerse en la España  de María santísima o al menos en las noticias ya no sale.

Por cierto que a pesar de la leyenda negra la caza,, proceso y quema de brujas en España fue históricamente una cosa mínima gracias a algún personaje como Alonso de Salazar y Frías, del que apenas se sabe en España y que aquí aparece mentado por el autor estadounidense. Las brujas se borraron del mapa antes que las apariciones marianas y los ovnis. Me pregunto cuál será la moda de este lustro y a qué se estará dedicando la gente que necesita creerse fricadas y por desgracia me temo que los quiromantes y otros farsantes siguen haciendo su agosto.

Luego hay otra parte del libro, también muy ochentera o noventera, dedicada a lo mala que es o era la televisión y lo útil que podría ser para mejorar la formación científica en especial la de los adolescentes. Ahora casi nadie ve la televisión y los que menos los jóvenes aunque no estoy muy seguro de que se haya sustituido por nada especialmente mejor. Me gustaría creer que la sustitución de la televisión generalista por nichos de interés puede contribuir mejor al desarrollo de las inquietudes de algunos, pero no lo sé.

En las ideas sueltas, me quedo con las lecciones de Luciano de Samósata sobre cómo se debe escribir la Historia, que sigue pareciendo apropiado en la época de la posverdad.

Otra idea suelta: tengo que averiguar más sobre el rebosamiento estocástico (stochastic ooze), no por miedo a que suceda sino porque ni empiezo a comprender cómo tal cosa es posible.

En el capítulo de biografías que deberían conocerse mejor voy a poner a Edward Teller, padre de la bomba de hidrógeno como el malo de la película y a Frederick Douglass o Linus Pauling como los buenos. También para investigar mejor en un futuro.

Veredicto: Aunque sea un título que venda más no me parece a mí que ni la televisión basura ni los ovnis sean los grandes demonios que acechan al mundo. Este libro no está ni por asomo a la altura de Cosmos, pero sirve para una reflexión ligera sobre temas como la persistencia de la irracionalidad en la era científica y algunos de los problemas de la educación.


Mnemotecnia planetaria

03/01/2017
Carteles

Carteles

El mes pasado en la guardería andaban contándoles a los niños cosas del espacio.

Hicieron una nave espacial de cartón. No estoy seguro de que el sistema solar sea lo mejor que se puede explicar a niños que no saben qué partes tiene un árbol o cómo se llaman las estaciones del año, pero la intención es loable.

Me fijé en unos carteles que había en la pared que conformaban una regla mnemotécnica para recordar los nombres de los planetas del sistema solar en inglés.

Debe de ser antigua. Lo curioso es que la regla sirve si se incluye Plutón, pero no había imagen del antiguo planeta. Y es una lástima ya que en 2015 se obtuvieron imágenes maravillosas de Plutón y Caronte.

My Very Easy Method Just Speeds Up Naming Planets 

(Mi muy sencillo método simplemente acelera nombrar los planetas)

Las iniciales de Mercury-Venus-Earth-Mars-Jupiter-Saturn-Uranus-Neptune-Pluto.

No conozco una regla mnemotécnica semejante en español (acabo de descubrir que también existen) y en este caso concreto me parece más complicado recordar la regla que los nombres de los planetas sin más.

En inglés está el problema añadido (al menos a mí me lo parece) de que ni la E de Easy suena como la de Earth ni la U de Uranus suena como la de Up.

Sé que la enseñanza memorística está muy desprestigiada, pero algunas cosas como los días de la semana y las tablas de multiplicar y los nombres de los planetas del sistema solar hay que memorizarlas sin más y no tiene demasiado sentido hacerlo de otro modo.

Entrada a modo de homenaje al degradado Plutón (1931-2006). No es la primera vez.


El mayor espectáculo del mundo

02/01/2017
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El único show en realidad

El nuevo año en el huso horario de Greenwich me sorprendió, con petardos y cohetes, en medio de la lectura del The Greatest Show on Earth de Richard Dawkins. Un par de horas después fue el primer libro que he acabado en 2017.

No estoy cualificado para juzgar un libro que sobre todo de biología (geología también tiene), por lo que apenas puedo dejar unas cuantas notas con cosas que querría recordar. Si sólo se pudiera leer una obra del autor creo que sería preferible escoger El cuento del antepasado, de la que diría que es más completa y donde se repiten muchas de las viñetas que aquí aparecen.

La reiteración no es necesariamente superflua, en especial para aquellos que partimos de un nivel científico bajo. Por ejemplo la explicación sobre el funcionamiento de la datación mediante carbono-14 (y otros marcadores) que aquí parece me ha parecido mejor que las que he leído en otras partes.

"Relojes" radioactivos

“Relojes” radioactivos

Unas cuantas ideas sueltas:

  • La historia sobre el cangrejo samurai y la selección artificial que cuenta Carl Sagan en la serie Cosmos y que llevo décadas creyendo es (con mucha certeza) una explicación incorrecta.
  • La historia de la domesticación de zorros de Beliáyev pone el énfasis en la aparición de ciertas características (orejas menos puntiagudas) no tiene funcionalidad sino que van ligadas a los mismos genes que influyen en la agresividad.
  • Aunque los europeos llevaron los caballos a América del Norte hace cinco siglos, con anterioridad la mayor parte de la evolución del animal había sucedido en aquel continente, desde el que se extendieron al resto del mundo poco antes (“poco” entendido en términos geológicos) de extinguirse allí.
  • ¿En el ser humano existe conexión entre el pasado marino de los ancestros (regulado por mareas que se acompasan a las fases lunares) y el ciclo sexual?
  • Las Galápagos tienen nombres en inglés que no tienen nada que ver con los españoles. Los nombres ingleses, que usó Darwin, tiene resonancias marinas y les fueron puestos por los piratas con anterioridad.
  • Gigantismo y enanismo en islas: La regla general es que los animales grandes se hacen pequeños (había elefantes del tamaño de un perro grande en Sicilia y Creta) y los animales pequeños se hacen grandes (como las tortugas de las Galápagos). Hay varias teorías para explicar la divergencia.
  • Los bichos que implantan sus huevos en otros para que las larvas se los coman desde dentro son las avispas icneumónidas. Me interesa recordar este nombre porque seguro que da para alguna metáfora valiosa en las ciencias sociales.
  • La enfermedad por la que algunas personas no sienten dolor (y acaban quemándose en la ducha o con lesiones no tratadas) se llama insensibilidad congénita al dolor con anhidrosis. (La anhidrosis es la incapacidad de sudar).
  • Los marsupiales australianos, entre ellos mi amigo el tilacino, son otra solución de la naturaleza para ocupar los mismos nichos que los mamíferos placentarios.

Creo que Ramón y Cajal dijo que al carro de la cultura española le faltaba la rueda de la ciencia. En otro libro que he leído recientemente, decían que a pesar de ser una lengua importante en términos demográficos el español está por debajo del lugar que debería ocupar en ciencia y tecnología. Estas cosas son ciertas y creo que su origen hace siglos está en el vínculo entre hispanidad y catolicismo.

En principio parece que la ética (y la cultura y la política) de los países protestantes favoreció el desarrollo científico. Ahora bien, no todos los protestantes son así y de otro modo no se explicarían el primer cápítulo y un apéndice del libro, elaborados a propósito de los evangélicos militantes que hay en los EEUU y que quieren bloquear la enseñanza de la ciencia en las escuelas porque “contradice la Biblia”. Con todo lo malo que tenga el catolicismo, al menos de eso no hay y creo que si el libro se adaptara en vez de traducirse al castellano ambos capítulos podrían omitirse (al final supongo que se traduce haciendo alusión a ese problema local de un país grande).

Es posible que la evolución tardo tanto en descubrirse porque el esencialismo platónico la hace contraintuitiva, pero hay tanta gente que vive en una caverna porque quiere…