Los escolios de Gómez Dávila

04/06/2017

Hace unos meses empecé a ver retuits a una cuenta de aforismos por el ala diestra de mi TL. Antes no había oído hablar de este autor, el colombiano Nicolás Gómez Dávila (1913-1994). El caso es que el brillo de diamante de algunas de estas sentencias me provocó las ganas de investigarlo mejor y tras leer su obra, que no es tanta,  ahora me parece que debería ocupar un lugar más importante y considerarse como una  referencia obligada en el pensamiento conservador. O reaccionario como él se denominaba.

Gómez Dávila publicó muy poquito y especialmente en forma de escolios o comentarios. Escolios a un texto implícito es el nombre de su obra y aquí debajo he puesto algunos que me han parecido especialmente sugerentes. Que yo sepa nunca he sido conservador ni reaccionario (sí que he pasado por el típico proceso de derechización que se da entre los veinte y cuarenta años) y gran parte del pensamiento de Gómez Dávila me resulta totalmente ajeno. Con anterioridad también había visto muchas cosas que me gustaban en Burke, McIntyre, Oakeshott… Sin embargo, sería difícil no encontrar mucha verdad seleccionando entre tres mil fragmentos de texto. Tampoco es que esté de acuerdo con toda mi selección, hay una mezcla de lo que considero cierto, divertido, interesante y digno de debate.

20 Después de toda revolución el revolucionario enseña que la revolución verdadera será la revolución de mañana. El revolucionario explica que un miserable traicionó la revolución de ayer.

23 Burguesía es todo conjunto de individuos inconformes con lo que tienen y satisfechos de lo que son.

30 Cuando se deje de luchar por la posesión de la propiedad privada se luchará por el usufructo de la propiedad colectiva.

115 Los prejuicios de otras épocas nos son incomprensibles cuando los nuestros nos ciegan.

175 El futuro próximo traerá probablemente extravagantes catástrofes, pero lo que más seguramente amenaza al mundo no es la violencia de muchedumbres famélicas, sino el hartazgo de masas tediosas.

231 Creemos confrontar nuestras teorías con los hechos, pero sólo podemos confrontarlas con teorías de la experiencia.

256 Marx gana batallas, pero Malthus ganará la guerra.

383 Mientras mayor sea la importancia de una actividad intelectual, más ridícula es la pretensión de avalar la competencia del que la ejerce. Un diploma de dentista es respetable, pero uno de filósofo es grotesco.

393 El sufragio universal no pretende que los intereses de la mayoría triunfen, sino que la mayoría lo crea.

408 El auténtico revolucionario se subleva para abolir la sociedad que odia, el revolucionario actual se insurge para heredar una que envidia.

416 Una vocación genuina lleva al escritor a escribir sólo para sí mismo: primero por orgullo, después por humildad.

426 La prédica progresista ha pervertido a tal punto que nadie cree ser lo que es, sino lo que no logró ser.

713 Hombre culto es aquel para quien nada carece de interés y casi todo de importancia

760 Con buen humor y pesimismo no es posible ni equivocarse ni aburrirse.

997 El escritor que no ha torturado sus frases tortura al lector. 1049 Sostener que “todas las ideas son respetables” no es más que una inepcia pomposa. Sin embargo, no hay opinión que el apoyo de un número suficiente de imbéciles no obligue a aguantar. No disfracemos nuestra impotencia en tolerancia.

1108 El siglo XIX no vivió más angustiado con sus represiones sexuales que el siglo XX con su liberación sexual. Obsesión idéntica, aun cuando de signo contrario.

1152 Los partidos políticos no se disputan hoy por los programas. Se disputan, al contrario, los programas.

1166 Cuando una época se atosiga con tópicos, nadie la cura con ideas.

1172 El imbécil benévolo, confiado en su recta intención, se autoriza atentados contra el hombre, más atroces aún que los que su intención torcida concede al malvado.

1305 El cristianismo degenera, al abolir sus viejos idiomas litúrgicos, en sectas extravagantes y toscas. Roto el contacto con la antigüedad griega y latina, perdida su herencia medieval y patrística, cualquier bobalicón se convierte en su exégeta.

1387 Llámase comunista al que lucha para que el estado le asegure una existencia burguesa.

1461 El nivel cultural de un pueblo inteligente baja a medida que su nivel de vida sube.

1717 Lo que el reaccionario dice nunca interesa a nadie. Ni cuando lo dice, porque parece absurdo; ni al cabo de unos años, porque parece obvio.

1732 Renunciamos más fácilmente a una realidad que a sus símbolos.

1812 La actividad revolucionaria del joven es el “rite de passage” entre la adolescencia y la burguesía.

1848 El número creciente de los que juzgan “inaceptable” el mundo moderno nos confortaría, si no los supiéramos cautivos de las mismas convicciones que lo hicieron inaceptable.

1929 El nacionalismo literario selecciona sus temas con ojos de turista. De su tierra no ve sino lo exótico.

2005 Las historias nacionales interesan hasta que el país se “moderniza”. Después bastan las estadísticas.

2049 La izquierda nunca atribuye su fracaso a error de diagnóstico sino a perversidad de los hechos.

2056 El pueblo no se convierte a la religión que predica una minoría militante, sino a la que impone una minoría militar. Cristianismo o Islamismo lo supieron; el comunismo lo sabe.

2239 O el hombre tiene derechos, o el pueblo es soberano. La aseveración simultánea de dos tesis que se excluyen recíprocamente es lo que han llamado liberalismo.

2309 La izquierda no condena la violencia mientras no la oye golpear a su puerta.

2339 Sin la propagación de cultos orientales y sin las invasiones germánicas la civilización helenística hubiese iniciado, desde Roma, la americanización del mundo.

2497 Los politólogos analizan sabiamente los gaznidos, gañidos, gruñidos, de los animales embarcados, mientras los remolinos empujan silenciosamente el barco hacia una u otra orilla.

2708 La vida es un combate cotidiano contra la estupidez propia.

2736 No ha nacido escritor que no haya escrito demasiado.

2739 El hombre es animal educable, siempre que no caiga en manos de pedagogos progresistas.

Como me siguen varios etimólogos diré que escolio (de sjolión σχόλιον)  no tiene relación con escoliosis (skoliosis σκολίωσις) por la misma razón que escatología tiene dos significados. Tanto la kappa como la chi se convierten en el sonido /k/ que va con la misma letra ce.


La cultura de las islas Británicas, sección rezos parlamentarios

05/05/2017

La democracia irlandesa

Voy a poner en conexión un fragmento del penúltimo libro que hemos leído con una noticia de hoy. Una de las teorías que explican por qué Irlanda ha sido una democracia desde la independencia en los años veinte hasta hoy se llama “teoría tutelar británica“. Es de tipo tradicionalista-institucionalista y destaca la imporancia del legado británico:

El sistema político mayoritario del Estado Libre Irlandés tenía sus orígenes en el common law inglés. Según los términos del Tratado angloirlandés de 1921 todas las decisiones jurídicas existentes con anterioridad seguían siendo válidas. El grueso de los funcionarios formaba parte de la administración desde antes de la independencia y estableció las normas y procedimientos de Whitehall. Después de 1922 la naturaleza británica de las prácticas políticas irlandesas en lo relativo a convenciones constitucionales, toma de decisiones y competición entre los partidos se hizo aún más pronunciada. En Westminster había habido diputados irlandeses desde 1801 y las elecciones habían sido acontecimientos populares de la vida irlandesa desde 1820. La democratización fue gradual y como coincidió con la sustitución del irlandés por el inglés como lengua de masas, el sistema británico se “internalizó”.

Bill Kissane, Explaining Irish Democracy, UCD Press 2002; trad. alfanje

El propio libro cita un fragmento de otro anterior que ofrece la misma idea:

Como en el caso de las comunidades blancas de la Mancomunidad Británica de Naciones, muchas de las tradiciones y valores políticos que se conservan en la actualidad se inculcaron y absorbieron en un periodo formativo crítico: el del advenimiento de la democracia de masas… A la extensión del derecho de sufragio en Inglaterra le siguió su extensión con modificaciones en Irlanda: los irlandeses adquirieron hábitos y valores democráticos. Las ideas políticas se expresaron casi en su totalidad mediante categorías británicas ya que desde O’Connell hasta Parnell y aún después la mayoría de los dirigentes políticos irlandeses se curtió en la vida política británica y practicó los modos parlamentarios de Westminster.

B. Chubb, The Government and Politics of Ireland (Londres 1970); trad. alfanje

Esto es algo que les pasa muy desapercibido a los irlandeses en general. Tienden a creer que sólo hay un tipo de parlamento y que viene a ser el modelo de Westminster/Dáil Eireann. Lo mismo sucede con la administración, donde las instituciones, departamentos ministeriales, quangos y demás suelen ser un calco de los de la isla de al lado. Incluso los procedimientos…. por ejemplo, cuando llegamos aquí nos preguntábamos por qué el año fiscal empezaba el 5 de abril sin saber que es que en Gran Bretaña era exactamente lo mismo.

La noticia de hoy era que ha habido una votación en el parlamento irlandés para abolir la práctica de la oración de antes de empezar la sesión. Los partidarios de eliminarla han perdido 94-14, con 18 abstenciones y ahora van a tener, además, 30 segundos de reflexión en silencio de propina.

Y yo que ni sabía que tal cosa existía, cuando empecé a oir hablar de ello a principios de la semana creí que sería el típico atraso paleocatólico congénito del país. Ayer leí que uno del Sinn Fein había criticado esto del rezar diciendo que sólo existe porque forma parte del legado británico… Por un lado no creía que esa pudiera ser la única causa (algo tendrá que ver la idiosincrasia del país que venía de unos niveles de ultracatolicismo y religiosidad extrema) y por otro lado me costaba creer que en el Reino Unido (al que tengo por más moderno) los legisladores comiencen su jornada entre sortilegios, pero resulta que sí, que los Comunes y los Lores también tienen su plegaria cotidiana desde mediados del siglo XVI.

Los irlandeses son muy parecidos a los mediterráneos y muy diferentes de los ingleses, obviamente.


La tesis de Barrington Moore

30/04/2017

Origenes sociales de la dictadura y de la democracia

Estoy leyendo un libro sobre la democracia irlandesa y en uno de los capítulos el autor se pregunta si el ejemplo de Irlanda contradice la hipótesis de Barrington Moore (y la respuesta es no). El libro de Moore que trata los orígenes sociales de la dictadura y la democracia y de hecho así se llama (trata más bien de lo segundo, que sería el fenómeno extraño a lo largo de siglos y civilizaciones) es uno de esos clásicos que no sabe uno si vale la pena leer, pero se encuentra fácil así que me he puesto a ello.

Antes que nada habrá que aclarar aunque sea de modo esquemático que la idea de BM viene a ser que hay tres accesos revolucionarios a la modernidad: el de la revolución burguesa, el de la revolución desde arriba y el de la revolución de campesinos, que respectivamente llevan a los estados de tipo liberal, fascista y comunista. El modelo se centra en las clases sociales y para el caso liberal viene a suponer que no hay paso a la democracia sin que la clase burguesa sobrepase en poder e influencia a la de los terratenientes. La forma más breve de expresarlo es: “sin burguesía no hay democracia”.

En 1966 no es que se estuviera aún en la edad de piedra de la ciencia política,pero todavía se podía proponer un libro como este, con apenas seis casos (Francia, Gran Bretaña, EEUU, China, Japón e India) y pretensión de validez universal. A decir verdad, el propio autor reconoce que es imposible explicar todo con eso y también tiene mala suerte de escribir en un momento en el que el fascismo es aún una experiencia reciente, y no ha llegado aún ni la tercera ola de democratización ni la caída del bloque soviético. Me recuerda un poco a la obra de Charles Tilly sobre violencia y formación estatal: muy pocos casos para una misión explicativa tan amplia.

El mismo libro escrito hoy día sería más parecido a los dos volúmenes de Fukuyama sobre el orden político y su decadencia que a mí me gustan tanto. Tomaría ejemplos de al menos una veintena de países (no incluir países pequeños como Irlanda ha sido una de las críticas), el desarrollo de cada país sería mucho menos denso, consideraría al fascismo y al sovietismo como anomalías mas que puntos de llegada de los procesos históricos, quizá conjugaría el análisis de las clases sociales con otros factores e incluiría otros modelos como el autoritarismo asiático de partido únicp y acaso el neonativismo antiglobalista y la democracia antiliberal en ciernes (o esto último quizá podría dejarse para el mismo libro pero dentro de veinte años).

Ahora tengo encontrar cuál ha sido la actualización buena que recoge y supera lo mejor de las ideas de Barrington Moore.

Bonus: Aquí me he enterado que la expresión “partido atrapalotodo” la acuñó Otto Kirchheimer.


Vigilia

04/04/2017

Algunas veces he exagerado un poco diciendo que hay dos Europas católicas y que una es la más relajada que existe en el Mediterráneo (España, Portugal, Italia) y la otra la del catolicismo duro (Polonia , Irlanda y la Ciudad del Vaticano). Irlanda progresa adecuadamente, con lagunas substanciales, pero todavía me encuentro aquí con cosas que sorprenden a mi mentalidad forjada en la España industrial.

Seguro que algunas de éstas también existen en España y lo que ocurre es que los medios de comunicación generalistas no les dan bola. Por lo que sea, y a ese lo que sea lo vamos a llamar la idiosincrasia y tradición del país, aquí la opinión de un obispo parece que vale más. También los llamamientos a los rezos para resolver o más modestamente aliviar tragedias acaecidas parece que tienen más eco, aunque esto es una característica del mundo anglo, o por lo menos de los EEUU. Pray for this, pray for that….

Digo yo que en España también habrá vigilias, aquí se convocan a menudo (“velas con velas” – es mi hallazgo de hoy) para cosas como rezar por los heridos graves, pero un rasgo que me interesa es la vigilia como parte del repertorio de acción y protesta política. Por ejemplo esta noche hubo una frente al Parlamento para llamar la atención sobre la situación de un ciudadano irlandés de origen egipcio preso allá.

No tengo claras cuales son las características que separan a la vigilia de otros tipos de concentración o manifestación política (sentadas etc.) quizás no tengan que ser materiales, sino espirituales como la palabra invita a creer, o tal vez se trate tan sólo de la elección de un término con connotaciones religiosas; la presencia de velas de cera parece clave. Ni siquiera tengo claro si ha de durar toda la noche o si basta con echar un ratillo. Sólo he encontrado un ejemplo de vigilia laica en España y varios más en nuestra América, usando “vigilia para protestar” en los buscadores. Otras son sin duda traducciones de noticias en inglés. Yo me cuidaría muy mucho de usar la palabra vigilia en un contexto que no sea religioso; “concentración nocturna”, “protesta con velas”.

Pero fluye el idioma y al final Alonso Quijano velando las armas en la venta habrá sido el primer subversivo que rechazó plegarse a la realidad.


Los cuatro viajes de Colón

12/11/2016
Mi ejemplar tiene la misma portada, en inglés.

Mi ejemplar lleva la misma portada en otro idioma.

El 12 de octubre podría convertirse en la fiesta nacional de decir tonterías, pero una cosa buena es que este año los eslóganes panfletarios del sector izquierdista de mi feisbuc me lanzaron a la estantería a buscar Columbus: The Four Voyages 1492-1504 de Laurence Bergreen, que llevaba esperándome meses o años, qué sé yo.

dsa

Cartel político en lengua indoeuropea

Quiero dejar constancia del eslogan más tonto de los que vi, que es el que dice “América no fue descubierta, fue invadida y saqueada”. Bueno,  todas las semanas descubro yo cosas que otros ya conocían y no dejan por ello de ser mis descubrimientos y me parece polisemia aceptable. Las carabelas castellanas llegaron por allá y realmente no tenían ni idea de lo que había, buscaban otra cosa y durante algún tiempo (años) creyeron era esa otra cosa la que habían encontrado. Ahora bien, si aquello en realidad no era India ni China, los taínos y los caribes tampoco lo comprendían mucho mejor ni sabían de todo lo que había entre Groenlandia y la Tierra de Fuego. Colón y los que llegaron después no sólo descubrieron América, eso sería decir poco: la crearon. Esa será la razón por la no solemos ver eslóganes indigenistas en arahuaco en las redes sociales y por la que hace bastantes semanas que no le arrancan a nadie el corazón en un ritual en alguna pirámide de la selva.

Invadida sí, aunque me sorprenda que la crítica venga de los descendientes de los invasores. Podían disolver la República Argentina y volverse para Sicilia. Ni la izquierda peronista suele hablar de la Conquista del Desierto ni tampoco es que el primer contacto en el siglo XV y la primera violencia, en aquella escala, supisieran una novedad en aquel hemisferio. Los primeros que llegaron por Béring (o en canoa desde Polinesia) se encontrarían aquello vacío de gente y desde entonces para acá tuvieron varios miles de años para todas las disputas territoriales que uno quiera suponer. Saqueada por los europeos hasta cierto punto puede ser, aunque aquí no puedo evitar pensar en cuán infantiles son algunas teorías izquierdistas sobre el fundamento y origen de la riqueza. Si en la América precolombina los metales que en Europa eran preciosos no tenían valor económico y sólo ceremonial, el saqueo es como si se me llevan diez kilos de polvo que yo tengo por casa y con los que no hago nada y alguien se hace luego rico con ello vendiéndolo en Marte.

También pude ver un vídeo bastante surrealista en el que le preguntaban a indios y semiindios de los EEUU por Cristóbal Colón, que ni tocó las tierras de lo que hoy es aquel país. Lo insultaban en inglés por haber arruinado todo aquello. Me imagino dado el clima político imperante en aquel país es más fácil meterse con el genovés del XV que con los Padres Fundadores del XVII. Más fácil que con George Washington y el resto de presidentes de EEUU que se empeñaron en acabar con el problema indio o que con Custer y todos los que de verdad mataron a los indios de por allí hasta acabando el siglo XIX. Me ha recordado un poco a aquella que durante mucho tiempo fue película canónica sobre la esclavitud, Amistad de Steven Spielberg, con traficantes ibéricos más que anglosajones. (Creo que en los últimos años Hollywood ya se ha atrevido a enfrentarse al pasado del grupo étnico dominante en EEUU con otros filmes).

Los cuatro viajes colombinos

Los cuatro viajes colombinos

En cuanto a mis descubrimientos. Pues casi es una vergüenza lo poco que sabía de los viajes colombinos. La historia del primero creo que se conoce relativamente mejor pero, por ejemplo, que se hable siempre de las tres carabelas y que no esté claro si la Santa María era una nao, una carraca o una carabela me resulta un detalle curioso. Otrosí, que La Niña se llamaba en realidad Santa Clara, pero que tenía ese mote por pertenecer a la familia Niño. La historia de los treinta y nueve hombres que se quedaron en la Española mientras Colón regresaba con La Pinta y La Niña a Lisboa con poco agradable parada en las Azores también es muy interesante. Que los primeros poblados españoles en el Nuevo Mundo fueron esel fuerte de La Navidad en el que quedaron los treinta y nueve (y es extraño y quizá triste que hasta hoy haya sabido mucho más de la colonia perdida de Roanoke que de ésta) y luego La Isabela, también en la isla de La Española diría que son datos poco conocidos. Ni siquiera el naufragio de la Santa María es demasiado conocido en la España de hoy. Y esto tan sólo el primer viaje, que es el que más se conoce. Qué porcentaje de los españoles o de los iberoamericanos sabe que Colón regresó encadenado del tercer viaje ni me atrevo a preguntármelo.

Ahora preferiré meterme en harina política. Si esto fue en realidad una desgracia y un genocidio. Cuando uno lee a Bartolomé de Las Casas y la relación de hechos que se suceden, el nivel de violencia es brutal y poniendo en los siglos XV-XVI las ideas de los siglos XX-XXI, hay varios elementos de genocidio. Para mí falta uno muy esencial que es el propósito. La cuadrilla que fue para allá no tenía ninguna intención de eliminar a una gente que ya estaba y que de hecho le resultaba muy útil. De dominarla y aprovecharla para sus fines sí, pero el exterminio es sobre todo accidental. A mí hablar de genocidio, micromachismos o crímenes medioambientales en el siglo XVI me parece embarullar la discusión, pero supongo que se puede hacer un ejercicio de imaginación. Hay mucha muerte, mucha enfermedad y mucha explotación, pero la palabra genocidio está fuera de lugar. Es también todo aquello el origen de muchas cosas buenas.

Siguiendo con la accidentalidad, una cosa que no entiendo demasiado es que se critica a los conquistadores (y a veces por extensión a los europeos) por llevar enfermedades al Nuevo Mundo, males que ni ellos mismos comprendían como funcionaban. Esta parte de la Historia me parece inevitable, y si no hubiera sido Castilla en el XV habrían sido Portugal, Inglaterra o los Países Bajos en el XVI. Nunca he leído ninguna crítica geopolítica a la llegada de la Peste Negra a Europa desde Asia en el siglo XIV. Los más razonables de entre nosotros tampoco criticamos a homosexuales y heroinómanos por extender el VIH en mayor medida que los enfermos que no lo eran. Era inevitable que se llegase a un punto en el que poblaciones enteras perecieran por la lotería de los genes. Esto volverá a pasar y no tiene nada que ver con las comunidades políticas tal y com las entendemos.

¿Descubrió o conquistó España América? A mi modo de ver, no. La exploración original se desarrolló a modo de empresa privada con participación de la Corona y a la gran mayoría de la población de la pluralidad de reinos que acababa de convertirse en uno mayor llamado España no le afectó en nada. En realidad, de los varios reinos, fue el de Castilla el protagonista. La identidad nacional es un fenómeno que ha de tardar tres siglos en llegar. Los protagonistas suelen referirse a sí mismos como “cristianos”, España no estaba madura aún. Sabemos también que la mayor parte de los que fueron no volvió, por lo que estos conquistadores fueran héroes o criminales no son ancestros de la población ibérica de hoy, sino de la de las veintitantas naciones a las que se suele llamar hermanas. Aquí vuelve a cobrar sentido eso de que no sólo descubrieron América sino que la crearon.

Las escenas que los cronistas relatan parecen brutales, pero no lo son tanto en comparación con la violencia habitual en el propio país de origen de los conquistadores, donde se quemaba a la gente en la hoguera por sospechas o confesiones extraídas mediante tortura. Las barbaridades perpetradas en el Nuevo Mundo son muy graves comparadas con la violencia que se da en tiempos modernos, que es menos y menos cruel, pero no demasiado diferente a la que se podría ver en las guerras o la vida cotidiana de la Europa del siglo XV. Además, los europeos que llegaron allá se encontraron con prácticas como el canibalismo en el Caribe y el sacrificio ritual en México de las que seguimos pensando que son peores aún que la violencia gratuita o por lucro y que consideraban que legitimaba su propia violencia “civilizadora”. En cualquier caso, la importancia desaforada que tanto los oriundos como los recién llegados daban a las cosas sobrenaturales limita cualquier tipo de comprensión que sobre ellos y su visión del mundo podamos alcanzar.

Recordaré el libro de Bergreen como el texto en el que me enteré de que las islas antillanas de Antigua, Guadalupe y Monserrat llevan los nombres de vírgenes españolas, entre muchos otros datos interesantes. Es quizá acertado leer este tipo de historia de la pluma de alguien que no proviene del mundo hispánico, para ahorrarse los efectos nocivos del cualquier chovinismo aún si fuera involuntario, pero de todos modos me gustaría conocer la bibliografía que haya en español sobre el particular.


Fukuyama: Orden y decadencia de la política

18/09/2016
El libro

El segundo libro

Tenía mucho interés en leer segundo volumen que igualmente versa sobre aspectos muy fundamentales que están en los mismos cimientos de la ciencia política. Estoy muy de acuerdo con la idea de Feynman de que hay que volver continuamente a los rudimentos y a repensar las bases de lo que uno ya conoce porque ese es el modo de generar nuevas ideas. A este segundo tomo sobre el orden de Fukuyama le han puesto en español “Orden y decadencia de la política” que no es quizá la más precisa pero sí seguramente la más legible. Political Order and Political Decay: From the Industrial Revolution to the Globalization of Democracy es el título original que da una idea un poco más precisa de la materia y de la etapa histórica de las que se trata. El primer volumen, sobre los orígenes del orden político, lo he comentado ya acaso en demasía.

Mientras que en el primer tomo se trataba de la creación de estructuras políticas hasta llegar al estado y de las formas y modos que adoptaban para seguir existiendo aquí el asunto está en los problemas y las cosas que van mal. Hay bastantes ejemplos de sistemas políticos que se derrumban (URSS), estados fallidos que nunca llegan a operar (Somalia), otros que tras alcanzar un nivel de desarrollo considerable vuelven para atrás (Argentina) y muchos sobre los que es discutible sobre si están mejorando o empeorando (Occidente) en un mundo apenas recientemente globalizado. Diría que gran parte de la discusión política de este momento se basa en esto último.

Muchas de las explicaciones de Fukuyama no me parecen convincentes. Aunque la geografía es un aspecto relevante me parece que no se puede demostrar que Prusia creó un estado fuerte a partir de un ejército fuerte debido a la vulnerabilidad de su posición estratégica.

La idea del equilibrio de baja confianza de Italia y la explicación de que tanto los transalpinos como los griegos tienen lo que tienen por causa del bajo capital social (Putnam) y el nepotismo es tentadora. Lo es porque porque esos fenómenos existen y están muy presentes (España también podría entrar en este grupo) pero falta mucho para que la idea sea totalmente explicativa.

El tránsito entre el patronazgo y el clientelismo que se dio en EEUU en el siglo XIX y que luego se ha extendido sí que puede haber sido un desarrollo político importante. Me parece que para que se produjera hizo falta que existiera clase media y una cierta capacidad ¿ideología? de crear símbolo y comunidad imaginada.

Hay una parte muy interesante relativa al fracaso de los estados en nation-building que opone las condiciones de partida similares de Indonesia y Nigeria (países extractores de recursos fósiles de base multiénica) y el relativo éxito de uno y fracaso de otro en crear una nación. Del mismo modo compara el éxito de Tanzania y el fracaso de Kenia , dos países vecinos y muy similares en muchos sentidos para el mismo propósito de crear una nación a partir de una diversidad de grupos étnicos (curiosamente el éxito de Tanzania parece deberse a la mayor profusión de grupos, que supone que ninguno pueda aspirar a convertirse en dominante a diferencia de los kikuyus de Kenia; en el caso de Indonesia el éxito, con sus fracasos en Timor Oriental, Aceh… se debe a la iniciativa política y el fracaso de Nigeria a no haber sido capaz de romper con el tribalismo)

La parte dedicada al modelo autoritario asiático de estado fuerte y economía de mercado controlada es muy interesante en todos sus detalles. En muchos sentidos podría ser el modelo a seguir para otros países que quisieran desarrollarse aunque es posible que les falte ese tipo de cultura colectivista. Interesantes son las instituciones que por su diseño e incentivos aparentes en Occidente habrían estado condenadas al fracaso. Lo que resulta irónico de esta parte es que la existencia de modelos eficientes y alternativos a la democracia liberal occidental parece desmentir al Fukuyama del Fin de la Historia.

La descripción de los Estados Unidos como “estado de tribunales y partidos” (Stephen Skowronek) me ha resultado interesante. Nunca había reflexionado sobre cómo el cambio político en ese país se produce a través de largos procesos judiciales y sentencias que acaban suponiendo un hito en lugar de mediante el proceso político electoral. La vetocracia y la tensión Presidente-Congreso-Senado bloquean en gran medida el proceso político, que podría haber estado involucionando en los últimos años.

Hay aspectos muy interesantes sobre la “burocracia”, entendida no cómo trámite y papeleo al estilo español sino en el sentido de administración. Cómo es necesaria y a la vez puede acabar resultando un problema. El concepto de “mimetismo isomórfico” mediante el cual unos países adoptan la estructura burocrática de otros sin llegar a alcanzar jamás los mismos resultados me ha parecido una buena idea para expresar lo que se busca mediante la creación de comités y observatorios  de fines nobles (para mejorar la educación y que sea como en Finlandia) y que aparte de ofrecer algunas sinecuras jamás logran lo que se proponen.

Un gran tema en el que creo que estamos inmersos es el de la democracia y su relación con la situación de la clase media. La opinión clásica es que la democracia precisa de una clase media (cuya aparición Marx no pudo prever y que es la que evita que se produzca el conflicto de clases que él previó). Parece que en la mayor parte de los países del desarrollados la edad dorada de esta clase media (que en realidad serían varias clases) ya pasó. La atomización de grupos dificulta la consolidación de coaliciones reformistas. La última salida parece que ha sido la populista y desde desde que se escribió este libro hasta hoy he visto Podemos, Brexit, secesionismo catalán, Trump, Marine Le Pen, autoritarismo de estilo polaco-magiar en lugar del clásico tránsito de gobiernos socialdemócratas y democristianos al que las décadas nos habían acostumbrados. El bloque liberal-conservador parece algo más sólido pero el progresista-sociáldemócrata-redistribuidor lo encuentro totalmente perdido en una serie de causas identitarias y single issues que a veces colisionan entre sí y se les van de las manos.

Por último, una idea bien razonable de Fukuyama es que hay muchas causas de decadencia del orden político y que el exceso de democracia puede ser una de ellas.

Lo mismo que al primer volumen, le veo méritos para convertirse en un fijo en la bibliografía académica de la disciplina.


Francis Fukuyama: Orígenes del orden político (2011)

17/09/2016
El libro

El libro

Hace un par de años se me quedó en el tintero hacer una recensión más completa del primer tomo de Fukuyama sobre el orden político y sus orígenes (The Origins of Political Order: From Prehuman Times to the French Revolution. Nueva York, Farrar, Straus and Giroux. 2011). En estos días he estado leyendo el segundo (Political Order and Political Decay: From the Industrial Revolution to the Globalization of Democracy. 2014), que trata sobre el orden político y su decadencia y me ha dado por hojear el anterior para ponerlo en relación.

Creo que no voy a ser capaz de sintentizar mejor lo que ya indiqué en cuatro entradas sobre otras tantas partes del primer volumen:

Hace ya más de una década que concluí mis estudios formales de ciencia política y no estoy muy al corriente de las tendencias bibliográficas en el mundo académico pero tengo la impresisón de que estos dos tomos podrían convertirse en referencias clásicas de la teoría política y del estado.

Tiene varias virtudes como las de enlazar con otras disciplinas como el estudio de la prehistoria, la zoología y la antropología al plantearse las condiciones políticas pre-estatales de los primeros humanos; sobrepasar la visión eurocéntrica que tradicionalmente se ha ofrecido en la disciplina, ya que sitúa el origen del estado en China y ofrece ejemplos de países como Hungría, Polonia o el imperio otomano que no son los tradicionales ejemplos (Inglaterra, Francia, EEUU) que suelen mostrarse y que presentan un ideal de democracia como una clonación de Westminster o Washington que debería extenderse hacia todos los demás lugares.

Respecto a esto último, servidor tuvo una asignatura llamada “Sistemas Políticos de Europa”, que en realidad debería haberse llamado “Introducción a los sistemas políticos del Reino Unido, Francia, Italia y Alemania”. Del mismo modo, las veces que estudié Historia en la educación básica y en el bachillerato, aquello empezaba en Egipto y Mesopotamia y jamás hubo una referencia más al oriente, hacia la parte del mundo en la que en nuestro siglo vive la mayor parte de la población. Esto también deberá corregirse hasta cierto punto en las próximas décadas.

Con un poco de suerte en los próximos días hablaremos de la decadencia, que en inglés en es decay como la caries ,porque en inglés lo “decadente” mola.