Error en mapa impreso

25/01/2012

Lago Chad y mar de Aral (1978-2008)

Tengo entre mis manos un libro bastante interesante, del que no voy a dar el nombre para no hacerle publicidad ni desacreditarlo. Entre las muchas cosas buenas que contiene están estos mapas infográficos en los que se muestra la variación en la extensión del lago Chad y del mar de Aral entre 1978 y 2008.

El asunto del mar de Aral me pareció muy interesante desde la primera vez que oí hablar de él y se da la circunstancia de que dos amigos míos y tocayos entre sí (1, 2), han podido presenciar la orilla del otrora mar y los cascos abandonados de sus barcos in situ. He de decir que por las fotos de la NASA, el mar de Aral alcanzó su peor momento en 2009 y en 2010 se recuperó algo, aunque parece haber vuelto a perder extensión en 2011. La desecación del lago Chad es una tragedia ecológica similar. Este año conocimos el lago Seván de Armenia que parece estar recuperándose de los nefastos planes soviéticos de antaño y hogaño el lago Urmia de Irán sigue sufriendo parecidos problemas.

Aunque los mapas cumplan hasta cierto punto su función principal, lo que me sorprende es que en los mapas de contexto en los que aparecen África y Europa, al lago Chad nos lo ubiquen casi en el golfo de Guinea y que el mar de Aral aparezca en la frontera entre Rumania y Ucrania.

Domingo social

22/01/2012

El Porter House, un clásico

En raras ocasiones consagro una jornada completa a la vida social, pero debo apresurarme. Por un azar esta mañana, en busca de un café, nos topamos con unos compañeros de trabajo de la que manda. Alemana ella, israelí él. Compartimos un desayuno en el que el tema de conversación fue Bobby Fischer que, no es sorpresa, debe de ser bastante conocido en Israel. No me gusta que mi dueña informe a otras personas de mi afición al juego rey ya que eso me obliga a conversaciones en las que no me siento cómodo, a causa de mi injusta ventaja. Este Ehud de Tel Aviv me ha caído simpático. Al menos en apariencia teníamos opiniones similares sobre el conflicto palestinoisraelí y ambos nos defendemos  so oder so en alemán. Como ellos me preguntaron sobre Fischer y Kaspárov yo le pregunté si su familia hablaba yidis. Me dijo que sus abuelos sí y que también checo y rumano. Que el yidis aún se oye no sólo en Nueva York, sino también en Israel; pero que el ladino está extinguido. En cambio mucha gente habla español, aunque son sobre todo argentinos. Él me preguntó si entendía el ladino y yo dije que bastante bien, y que no es demasiado difícil para los españoles que hayan leído a los clásicos. Aunque, ahora que lo pienso, éstos también son una especie en extinción.

Luego me he ido al centro yo solito a comer un bento con Carlos. La sopa de miso me salva la vida en invierno. Curiosamente, el menú del día incluía faisán, que es una carne que hacía lustros que no cataba. Con eso y mi poquito de sushi me he quedado más contento que unas pascuas y hemos salido a echar un café con Lothar, Óscar y Edmundo que habían estado comiendo en un restaurante vegetariano de los hare krishna. No se ha perdido el arte, pero sí el placer de conversar. Hacía mucho que no oía a varias personas hablando de asuntos generales y tocando varios palos a la vez. No sé si es porque ahora trabajo y como casi todos los días con mujeres. Diría que sus preocupaciones son más inmediatas y tienen que ver más con intereses que con ideales. Parte será la visión machista del mundo, pero vayan a comer una semana con mis colegas y me cuentan.

2012: el año del dragón

Cuando marchaba para casa se me ha ocurrido llamar al Cañita, al que a ratos tengo abandonado, pero es que me lleva por el camino del mal. Él tenía su clase de tango un rato después así que hemos decidido vernos aunque fuera media hora. De camino a la cita y antes de llegar a una esquina muy cara para mí, me he encontrado con las celebraciones del Año Nuevo chino. Un escenario rojo como la bandera nacional, ornado con faroles como aquella linterna de la película de Zhang Yimou en el que sonaba una música oriental muy bonita e iban apareciendo varias princesas y algún príncipe vestidos con trajes coloridos; puestos de comida china y todo tipo de baratijas de las que produce la gran fábrica del mundo.

Mariposas

Esperando a ese gran hombre me he percatado de que en algunos árboles había unas mariposas gigantescas de ornamento. No sé si esto tendrá que ver con la festividad china, pero he supuesto que sí. Después hemos dado una vuelta conversando sobre el tango, las posibilidades remotas de abandonar la isla en estos tiempos difíciles y las hipotecas. Nos hemos vuelto a pasar por las celebraciones chinas, donde había una exhibición de tai chi. Luego nos hemos encontrado con mi amiguete Michael que andaba en el pluriempleo de músico callejero y hemos estado un rato de charla. Tengo que juntarme pronto con la gente de mi antiguo empleo. Nos hemos zafado de esa pesadilla dublinesa que son los recaudadores de donaciones para causas nobles. Y después, como he caminado tanto a lo largo del día, he hecho lo que casi nunca: volver a casa en tranvía.

La radio, el ángelus y cómo financiar la televisión pública

19/01/2012

Hoy hace 75 años que comenzó sus emisiones Radio Nacional de España. Fue en plena guerra civil, un 19 de enero de 1937, desde Salamanca, donde Franco instaló su primer cuarter general antes de pasar a Burgos. El otro día escuché un interesante programa conmemorativo en Documentos RNE en el que hablan de los tres cuartos de siglo de la emisora y cómo pasó de ser un arma de propaganda a convertirse en otra cosa. Era la cadena que escuchaba siempre mi madre y la asocio a recuerdos como la noticia de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente una mañana mientras desayunaba mi colacao con galletas.

En el programa conmemorativo hablan de una de las decisiones conflictivas que la dirección adoptó durante la transición. Suspender la oración del Ángelus. Yo nunca supe muy bien lo que era, pero sí que recuerdo los avemarías y las campanadas y el “es la hora del Ángelus”. El caso es que hace años viendo la RTÉ, que es la televisión irlandesa me di cuenta que a veces metían un anuncio en silencio por el Ángelus. Muchas cosas que en España muchos asociamos a la dictadura, aquí en una democracia las han seguido haciendo igual y ahora me parece como que nos llevan muchos años de retraso.

Y ya que hablo de RTÉ me toca decir que a diferencia de RTVE, la televisión pública española cuyo déficit se financia de los presupuestos, la televisión irlandesa se financia a través de una licencia anual que tiene que pagar todo el que tenga un televisor.  Creo que eran 160 euros al año que cada hogar que tenga tele paga. Incluso me pareció leer en un folleto que me metieron debajo de la puerta que si tenías una antena que permitiera recoger la señal tenías que pagar incluso aunque no tuvieras televisor. Hoy he leído que van a dar un giro de tuerca más, ya que hay mucha gente que ya no utiliza la televisión convencional para nada y que van a cobrar a cada vivienda una licencia de retransmisiones o algo así. En  fin.

Señales contrarias

16/01/2012

Mañana voy a ir a un apartamento para echarle un vistazo, con la intención de comprarlo. En Irlanda, un apartamento o sea un apartment es el equivalente a un piso en España. Algunos habrán aprendido la palabra flat como propia del inglés británico y que apartment es la versión estadounidense. Esto debió de ser así hasta hace algunos años, pero por su connotación han dejado claramente de ser sinónimas.

Dublín: la diferencia entre flats y apartments

En Dublín (y por lo que veo en las noticias de Sky News, en el Reino Unido es bastante parecido) flats son los council flats. Unos bloques de viviendas que el ayuntamiento construyó en los años cincuenta y sesenta para las clases desfavorecidas. Quienes los ocupan pagan un alquiler bastante bajo, pero tienen los problemas inherentes a la construcción de posguerra. Será por eso que quienes quieren vender pisos elegantes han sacado a pasear la palabra yanqui de relumbrón.

Es menester decir aquí que, a diferencia de España donde una parte muy importante de la población vive en régimen de copropiedad horizontal, las familias de clase media irlandesas tienen todas su casa con jardincito. Hasta la aparición de los apartments en la década de 1990, habitar un edificio de viviendas era, simplificando, “de pobres”. Lo digo por si algún español viene por las islas Británicas y al comentar a sus interlocutores que vive con su familia en un flat no entiende su mirada o incluso el elogio de que hable un inglés tan notable proviniendo de un entorno tan difícil.

Y hoy me he dado cuenta de que para lo del piso de mañana no tengo que hacer nada especial. Hasta la fecha las únicas viviendas que había tenido interés en ver eran para alquilar. Pero claro, en las visitas a casas para alquilar uno intenta dar sensación de solvencia, sobre todo si las muestran a varios candidatos a inquilinos a la vez, que esa es una fea y eficiente  costumbre en esta ciudad. En cambio, aquí al propietario le da bastante igual lo solvente que uno sea mientras lo sea su banco durante las pocas semanas en que tarda en hacerse el papeleo. No es que tenga ninguna estrategia específica con el de la inmobiliaria, pero supongo que fingir un cierto interés pero muy condicionado al precio final debe de ser la correcta.

Si seré ingenuo que nunca me había percatado de este juego de señales contrarias.

OK: un libro improbable

14/01/2012

OK

No habría creído que algún día leería un libro así. Un libro dedicado a una sola palabra, y además tan poco prestigiosa como O.K. , OK. Antiguamente también okeh, pero cuando anglófonos de hoy quieren darle más forma de palabra escriben okay. Esta última versión no funciona muy bien para nosotros los que hablamos español, ya que nuestras normas impiden que la letra “a” le haga tomar la pronunciación de okey. Creo que la primera vez que vi “Okey” escrito fue como nombre de una  marca de batidos que alcanzó cierta fama en los años ochenta.

OK tiene varias acepciones y hay muchas teorías y leyendas que pretenden dar con su origen, unas tienen más de falso y otras de cierto, pero Allan Walker Read (1906-2002) llegó al meollo del asunto y lo dejó escrito hace más de cincuenta años, sin que por ello hayan dejado de aparecer o reproducirse teorías espurias.

Allen Metcalf hace todo este recorrido, pero para los que quieran ahorrarse el libro, esto es todo lo que hace falta saber de OK:

  • Es la sigla de oll korrect, una forma incorrecta de escribir all correct (todo correcto – todo en orden)
  • Fue, por lo tanto, un chiste en sí mismo durante un tiempo
  • Apareció por primera vez en un periódico de Boston en 1839. Las primeras veces aparecía como “oll korrect, o.k.”   o bien “o.k. , oll korrect” porque si no nadie lo habría entendido
  • En las elecciones presidenciales estadounidenses de 1840, Van Buren, que era originario de Old Kinderhook, lo tomo como seña de identidad de su campaña, y de ahí pasó a popularizarse.
  • A partir de ahí pasó a popularizarse por el mundo, pero sin nunca llegar a ser una expresión de prestigio. Recientemente ha empezado a aparecer en obras literarias que reflejan el lenguaje de modo más natural y fidedigno, pero nunca en ocasiones más formales, del tipo de los discursos solemnes.
  • Se utiliza en inglés para dar el visto bueno, como adjetivo para una persona o situación, como adverbio, como muletilla para empezar hablar, como pregunta que busca el asentimiento ante afirmación anterior…
  • La utilización en otras lenguas puede conllevar ligeras diferencias, a veces no tan ligeras.

Me ha llamado la atención la opinión del autor de que parte del triunfo de la fórmula es psicológico y está basado en la forma que componen la femenina letra O y la masculina K cuando se juntan.

El uso en español de la interjección “okey” es algo que (casi añadiría “lógicamente”) siempre me ha irritado. Lo que digo no sirve para todo el ámbito de la lengua hispana. Lo que funciona en La Habana y Caracas (por no hablar de Los Ángeles, Nueva York y Miami) no  tiene por qué funcionar igual de bien en Sevilla y Bilbao. De los grandes grupos dialectales del español es el caribeño el más sensible a la influencia anglófona. Un antiguo compañero de trabajo, que era aproximadamente madrileño, solía decir “¿okey?” a los clientes por teléfono y a mí ese me parecía el registro de un pandillero portorriqueño en los EEUU.

También es curioso el diferente uso que se ha hecho de las dos letras en diferentes lenguas. Desde aquellas en las que se pronuncia “o-ka”, hasta otras en las que es sinónimo de excelente, mientras que en inglés significa meramente aceptable. Los anglos no hubieran  corrido por un batido que es “okey” sin más.

De hace mucho tiempo la Academia Española aceptó “vale” que según los puristas no era del todo correcta para aquello para lo que se estaba utilizando en España. Lo hizo en gran medida para cerrar el paso al OK anglosajón, que tanto disgustaba a Borges incluso en lengua inglesa. No me sale nada natural decir OK en castellano, sin embargo, en el inglés hablado lo utilizo con cierta frecuencia, aunque mis coletillas favoritas sean “no probs” y “that’s fine“.

Postal de la cuarta isla

13/01/2012

2012 en Japón

Es una lástima que el escaneo no refleje los rayos de la brillantina dorada. Hoy recibimos esta postal gracias a la que me he dado cuenta de que lo de los dos patitos no tiene por qué ser una referencia universal para el veintidós. Nos llega a アイルランド desde 高松. Precisamente esta mañana recibí un correo electrónico del remitente -nuestro embajador en tierras orientales- a propósito de un artículo que le había enviado, y cuya segunda entrega ambos esperábamos con avidez.

Os deseamos unas muy felices Navidades y que en el año del Dragón se cumplan vuestros sueños. Nos vemos en octubre. Un fuerte abrazo.

Entre que la postal salió y ha llegado, dos de mis tres sueños principales se han encaminado bastante bien. Alguno se cumplirá este año, otros más tarde y todavía podemos imaginar más.

Violín de Takamatsu

El otro día, leyendo una entrada sobre sellos chinos caí en la cuenta de que había pasado años en un error. Yo me pasé por China en marzo de 2001 y en la Ciudad Prohibida de Pekín compré una camiseta muy bonita, negra con un dragón color de fuego estampado. Siempre me quedé con la sensación de que 2001 era el año del dragón. En parte sí, pero había acabado en febrero. En su mayor parte 2001, fue el año lunar de la serpiente, tal y como lo será 2013. 2012 es como 2000 el año del dragón, aunque estemos en los últimos días del año del conejo.

Espero que nos veamos en octubre, más bien en esta isla aunque podría ser en la parte de la vecina que pisamos con cierta frecuencia. Más bonito incluso sería hacerlo en la cuarta isla.

Otra historia de amor iraní

12/01/2012

Censurando una historia de amor iraní

La primera novela que he leído este año es Censoring an Iranian Love Story, de Shahriar Mandanipour. Es una traducción al inglés del original persa, que sigue inédito. Existe versión española, con el título Una historia iraní de amor y censura. No sé qué tal de lograda estará, pero seguro que lo que más me ha interesado puede apreciarse sin dificultad.

No sé mucho de las nuevas formas narrativas y acepto que soy fácil de impresionar. Me llamó mucho la atención que aparecieran correos electrónicos en las novelas de Larsson y creo que lo que me ha lanzado a leer esta novela de Mandanipour es el uso de la tipografía. Sobre todo de la negrita y el tipo de letra tachado. El hombre escribe sobre la novela que va a escribir. Destaca los párrafos que formarán parte de la novela en negrita y tacha los que cree que el censor le va a rechazar. Como puede esperarse, una parte importante del texto está tachado y en muchas ocasiones es interesante darse cuénta de qué tipo de cosas inocentes no pueden publicarse en Irán.

Además de ser una especie de cámara espía en la sociedad iraní tiene el aliciente de ponerme en contacto de nuevo con unos de mis perdedores de mil batallas preferidos: los comunistas del Tudeh. Hay una historia política, con personajes políticos. Hay un cambio de régimen con cambios de chaquetas que son barbas y una nueva memoria construida con nombres árabes para los niños en el registro civil.

La historia de amor en sí tiene mucho de frustración e ingenio, con unas milicias de la guardia revolucionaria que ríete tú de la brigada político-social del franquismo, pero en gran medida con un país que tiene la mentalidad de la España nacionalcatólica de los años cincuenta y un modelo económico próximo al occidental contemporáneo. Se pregunta uno a cuanto ascenderan los efectos que ha de generar toda esa tensión sexual insatisfecha y esas relaciones absurdas, vigiladas y forzadas entre los sexos. Tan absurdas como para que los protagonistas vayan a pasar el tiempo a la sala de espera de urgencias de un hospital, para así no resultar sospechosos.

Es una gran ocasión para enfrentarse a la asfixia que el Irán moderno plantea a quienes llegan a plantearse alguna otra cosa. Entre las cosas cercanas el lector en español encontrará a Lorca y a Neruda y a Buñuel. También el estudio 22 para guitarra de Fernando Sor, el de la gota de agua. Hay un intento de censurar la película Bailando con lobos que recuerda al esperpento que la censura franquista logró con Mogambo.

Que recomiendo la novela, es bastante obvio. De eso se trataba.

Una historia de amor iraní

08/01/2012

Censurando una historia de amor iraní

Fue en Yereván y en una noche calurosa de agosto. El remero y yo entramos a un local para comer jorovats (o kubidé  si a la historia le conviene mejor una palabra persa) y el moreno de la cola nos oye hablar  y nos dice que su mujer también es española y que está fuera del local. Nos pide que vayamos a saludarla, que le hará mucha ilusión y nos la señala, al otro lado de la ventana. El remero salió al abordaje con la intención de plantarle un beso en la mejilla y metió el remo hasta el fondo. La moza dio un respingo y no parecía entendernos. El moreno se reía desde dentro del local; de fuera podíamos verle mientras seguía haciendo cola. Viene y nos dice en español americano que son iraníes, pero que él vive en Tejas y nos invita a que compartir mesa. Queda claro que la moza no habla español, sólo inglés y persa, como es lógico.

Vamos a por nuestros pinchos morunos y cocacolas y nos sentamos con ellos. Él nos empieza a contar en inglés, para que la mujer entienda, que tiene una agencia de viajes allá en los Estados Unidos. A veces bromea en español. Su modo de hablar es muy enfático, hiperenergético o por decirlo de otro modo muy yanqui. Yo dudo en silencio cuando dice que en el negocio le va genial, con los tiempos que corren. La mujer vive en Isfaján que también es la ciudad natal del marido, pero él está haciendo los papeles para llevársela para allá. Se muestra muy orgulloso cuando deja caer que tiene 49 años  y ella 32.  Me apresto a calcular que la joven nació en el año de la revolución.

El remero se excusa unas cuantas veces y se congracia con la pareja diciendo que Isfaján es la mitad del cielo. Lo sabe bien porque pasó por allí años atrás. Ella habla un inglés más que decente para haber pasado toda la vida en Irán. Aquí viste con vaqueros y no lleva pañuelo alguno en la cabeza. Me imagino que la vida en Isfaján es muy diferente. También me pasa por la cabeza la idea de  que casarse después de los treinta debe de ser tarde para casarse en Irán. El marido habla de Irán como de un país que podría ser una maravilla, pero que está muy atrasado.

Es comida rápida y cuando se despiden él insiste en que ella nos bese. Se lo explica en persa y ella accede. Me imagino que su plan es irla adaptando al choque cultural que supondrá vivir en el territorio del Gran Satán. Qué difícil debe de ser el contacto con nuestras barbas para alguien que ha vivido toda la vida en el régimen de los ayatolas. Hemos acercado las mejillas con mucha cautela y un ligero embarazo ante la insistencia del marido. La chica nos ha rozado muy fugaz y tímidamente. Un matrimonio asimétrico y agradable. Una historia de amor iraní.

Los números de 2011

07/01/2012

Es una lástima no haber recibido un correo de WordPress como el del año pasado, así que lo copio y cambio cuatro cosas, y con eso tengo mi entrada resumen sobre los números de 2011.

Los duendes de estadísticas de WordPress.com no han analizado el desempeño del blog en 2011, pero presentamos la misma imagen que el año pasado para destacar el alto nivel de salud de este blog:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: Wow.

Números frescos

Imagen destacada

Alrededor de 3 millones de personas visitan el Taj Mahal cada año. Este blog lo visitaron unas 84.000 veces en 2011. Si el blog fuera el Taj Mahal, no sería un blog. En algún momento de octubre llegamos a las 100.000 visitas totales.

En 2011, publicamos 329 entradas nuevas, haciendo crecer el archivo hasta las 851 entradas.

El día de más actividad del año fue el 16 de noviembre con 472 visitas. La entrada más popular aquel día fue El Sha o la desmesura del poder – Ryszard Kapuściński.

Los días de mayor actividad son los lunes y martes y los de menos viernes, sábado y domingo. De entre los meses destaca noviembre, siendo agosto y diciembre los peores.

¿De dónde vienen?

Los sitios de origen más habituales en 2011 fueron facebook.com, search.conduit.com, es.wordpress.com, mail.yahoo.com y Google Reader.

Muchas veces llega más gente desde Google Images que desde el buscador normal. Cada vez hay más visitas desde las redes sociales, en especial Facebook.

Las expresiones más buscadas en el blog son provincias españolas por orden alfabetico, letras,  letras árabes, palabras amerindias y regimenes no democráticos.

Entradas de interés en 2011

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2011.

1

Letras solares y letras lunares febrero, 2010
3 comentarios

2

Provincias de España por número de municipios (tabla) enero, 2010
4 comentarios

3

Tablas de multiplicar agosto, 2011
1 comentario

4

Tipos de regímenes no democráticos (Linz) enero, 2010
4 comentarios

5

Palabras amerindias en el español peninsular enero, 2010
2 comentarios

Es increible la cantidad de gente que llega buscando, simplemente, “letras”. También muchos buscan “letras árabes”. Para ellos tengo una entrada pendiente sobre la pirámide del alifato hace muchos meses.

Hasta ahora no me había dado cuenta de que en general, lo escrito en 2010  recibe bastantes más visitas que lo escrito en 2011, incluso teniendo en cuenta el año de ventaja. Se me ocurren varias teorías, pero ninguna contrastable. En cualquier caso, estas son las entradas con mayor tráfico escritas en 2011:

1

Tablas de multiplicar agosto, 2011
1 comentario

2

Cúbito febrero, 2011
1 comentario

3
4

Busco bandera. Es negra, roja y blanca julio, 2011
5 comentarios

5

Liubliana, ciudad de dragones enero, 2011
6 comentarios

Apellidos armenios agosto, 2011
2 comentarios

Algún día hare una lista con las mejores entradas que no ha leído apenas nadie. Es la natural tendencia a ponerse del lado de los perdedores. Por último, cierro la entrada con la imagen en la que los visitantes hacen clic más a menudo:

Desayuno alemán

Apareció en la entrada Comiendo en Alemania, publicada en septiembre de 2009. Supongo que la gente quiere ver las viandas más de cerca, o el título de los libros de los anaqueles o qué se esconde tras la puerta. Una de tres.

Resumen de 2011

01/01/2012

Al igual que el año pasado, voy a hacer un pequeño resumen de lo que ha sido este año 2011. La vida de un oficinista es ciertamente monocorde y desde una perspectiva materialista, de 365 días más de 250 podrían considerarse objetivamente la misma cosa. Es por ello que doy un valor importante, acaso desmesurado, a cualquier cosa que aprendo, a todo lo que leo y las pocas ideas que se me ocurren, normalmente en medios de transporte.

Ha sido este un año que se divide en dos mitades. La primera repartida entre el invierno malo y una primavera difícil; y la segunda entre el alegre verano y el otoño prometedor que pronto nos ha de resarcir de las peores cosas.

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Enero comenzó con las consabidas festividades del primer día del año, y una a la que en España se tiene un cariño especial y aquí no existe que es la de Reyes. Poco después un empleo nuevo. Como me queda más lejos que el anterior comencé a descargarme juegos para jugar con el teléfono y a escuchar podcasts interesantes, entre los cuales destacan siempre los de historia y lenguas. Fue un mes en el que leí mucho, aunque el siniestro total del puto disco externo me hizo perder bastantes horas de trabajo y que a día de hoy aún no haya recuperado información repartida en diferentes cedés. En lo de viajar surgió una posibilidad de retornar a Breslavia, que finalmente no se concretó, pero tuve tiempo para escribir el paso por Liubliana, la ciudad de los dragones en el mes de julio anterior.

Puente del dragón y castillo

Febrero fue un mes frío y deprimente como el poema de Pasternak. Me averié la mano casi por completo hasta el punto de creer que no iba a poder volver a tocar la guitarra. y acabé en el neurólogo, que no es un médico al que uno esté nada contento de acudir. Este problema me dificultaba aprender bien mi nuevo trabajo, pero mal que bien salimos adelante. En aquel mes comenzó la “primavera árabe” en Túnez y Egipto y volví a repasar la teoría de las revoluciones. Por aquel tiempo ya iba teniendo amiguetes en el curro aparte de la gente de mi equipo, con tan mala suerte de que con los que más trataba: Tom, Deirdre y Ainin se fueron poco después. Se me ocurrió una idea creo que interesante y me paseé por temas clásicos de la política española como son el 23-F y la política lingüística de Cataluña. En el campo de las entradas bonitas, colgué unas fotos viejas de cuando estuvimos en Estambul, aunque creo que lo más interesante que hice -interesante por inédito en lenguas occidentales- fue verter del ruso unas líneas sobre el feo monumento que le hicieron a la naranja por salvar la ciudad de a Odesa.

La carroza de Cenicienta

Marzo fue el más cruel de los meses, que pasé entre consultas de médicos con la hipocondria al mil por ciento y el robo de la promesa que empezó semanas atrás. Cuando uno no está feliz, no está feliz y mira hacia atrás con nostalgia. A finales de mes cambiamos de apartamento (llevábamos cuatro años en el anterior).

Rentería y Pasages (1849)

En abril me plantee seguir escribiendo cositas poco a poco y de cuando en cuando. Había dado por perdido el objetivo de escribir trescientas entradas a lo largo del año. Recuerdo que aunque anímicamente estaba mejorando, echaba de menos la casa vieja y eso que la nueva estaba objetivamente bastante mejor mejor. Después del invierno hay una primavera. Brotes verdes de verdad.

Androide y mano

A principios de mayo culminé algo que llevaba dos años queriendo hacer: un puzle que compramos en Florencia. Ese mes caminamos bastante por el barrio. Me puse a escribir cosas y mi recurso fácil cuando faltan ideas es mirar atrás: sea Hamburgo, Nueva Zelanda, Praga o los Balcanes. De hecho, el gran proyecto bloguero del mes fue narrar el viaje a Ucrania en mayo del año anterior publicando exactamente un año después aquello que habíamos visto cada uno de los días.

Tres ciudades ucranianas

Vino junio con la resaca de las elecciones del 22 de mayo, preludio de lo que habría de pasar en noviembre. En lugar de a los antiguos viajes en este mes me centré en otro de los pilares del blog, que son las cosas curiosas que hay en esta ciudad de Dublín y este país de Irlanda: así el cristo de los taxistas o los monumentos con faltas de ortografía. Del 14 al 18 saltamos a Edimburgo para volver a pasar unos días en Escocia, dos años después. En parte viendo las mismas cosas, pero también algunas diferentes. Lo que más me gustó fue subir montañitas y la isla de Skye.

Mapa de Escocia

Al entrar con julio en la segunda mitad del año, las cosas empezaron a mejorar mucho. Google + mejoró lo de Facebook y de pronto a mí, que estaba feliz y con las pilas cargadas después de mis montañitas escocesas, me surgió la posibilidad de incorporarme al proyecto de unos amigos que se iban en land-rover hasta el Nepal. Tras el ajuste de fechas mi participación se limitaba a Transcaucasia en agosto, pero sería mi gran aventura del año. Así que me puse a leer muchas cosas caucásicas (de Armenia sobre todo) y ahora sé mucho más de la región que antes de que comenzara el año. Zapatero se mostraba más como un político oportunista aferrado al poder, la jefa se fue unos días a Polonia y a la espera de salir de viaje escribí unas cuantas cosas que me gustaron: una pregunta insignificante tuvo una afluencia relativamente importante de visitas sin que el enigma fuera resuelto, al igual que otro enigma toscano más antiguo. Otra sobre los 27 puntos de Falange recibió la aprobación favorable de un buen amigo que me dijo que aprendió bastante y me indicó el camino a seguir y hubo otra que fue comentada en uno de mis blogs favoritos, lo cual es para mi todo un honor.

Visto en Bus Ar As

Agosto comenzó con la perspectiva del vuelo a Tiflis y el recorrido transcaucásico de su última semana. Mientras mis amigos soltaban amarras yo seguía leyendo asuntos de la zona, entre los cuales una entrada sobre apellidos armenios gozó de cierta aceptación. Vi dos películas sobre Armenia, Ararat y El color de la granada y otras dos sobre la guerra de Osetia de 2008. Este mes hubo poco espacio para el pasado. Era todo el presente de descubrir curiosidades dublinesas como la estatua del almirante hibernoargentino Guillermo Brown o un bonito paseo en las estribaciones de Wicklow. Una entrada con una buena idea sobre las tablas de multiplicar en la que la gente debería pensarse educar a sus pequeños ha acabado siendo quizá la más exitosa del año. Para mi estancia en Georgia y Armenia dejé programadas unas entradas sobre la inteligibilidad de las lenguas semíticas y las túrquicas, así como una traducción sobre el banquete de la guerra de Crimea que se celebró a unos cientos de metros de mi casa. Me volví del Cáucaso con la duda de si había estado en Azerbaiyán.

Londres-Bakú-Tiflis

En septiembre, aparte de tres días en los que me dediqué a contar lo que había hecho en Nueva York los días 10, 11 y siguientes de septiembre de 2001, exactamente diez años después que sucediera lo que se conoce como el 11-S, básicamente me dediqué a contar con pelos y señales el viaje por Transcaucasia. Supongo que volví con mucha energía y entusiasmo, pero acabó siendo un proyecto que me dejó exhausto y ahora sé que nunca más voy a contar un viaje así. En todo caso, el trabajo está hecho y puede ser de utilidad tanto a quien pretenda viajar por la zona como para el lector en quien más pienso cuando escribo, que es mi yo futuro.

Transcaucasia 2011

Mirando lo que escribí en octubre puede que lo recuerde como el mes en que nos llegó la tableta o que echaron del curro a Sunday Obasanjo. Lo primero que hice público fue una partida de ajedrez callejero que disputé en Georgia: la única que he jugado en 2011 en un tablero real. Con decir que fue el mes en el que descubrí que podía reciclar para el blog tonterías que veo en el Facebook, se ve un poco la crisis creativa. Ejercí de mala persona criticando a Mandela y el Dalai Lama. También colgué curiosidades multicolores de Dublín. Otras no tanto. Puse un cuadro interesante sobre nacionalismos europeos y una anécdota protonacional que me trajo la jefa de la costa oeste. Hice ganar a la empresa un buen pico sin merecerlo apenas y me equivoqué con Anibal y tuve que reconocerlo. En asuntos multilingües hubo pajotes, piñas, mayorías y onomatopeyas. Tuve una idea panibérica que aún debo investigar. El mes acabó con el doctor Higgins ganando las elecciones presidenciales de Irlanda.

Irlanda: resultados de las presidenciales de 2011

Noviembre fue, sobre todo, el mes de las elecciones generales en España. En cuanto pasó el día de todos los santos me puse a escribir de política y mercados, de la encuesta del CIS y de cosas que se decían en el País Vasco. Vi el debate entre Rubalcaba y Rajoy, muchas encuestas vascas y comenté mis preferencias. En otro orden de cosas más personal, dejé escritas mis intenciones respecto a las redes sociales y dí una mala respuesta a una interesante pregunta que me envió una amiga. También mis opiniones sobre uno de los campeones de ajedrez que más quise que me influyeran. Comenté un interesante libro del que me ha nacido curiosidad por  muchas historias. Pero creo que las mejores entradas del mes fueron una sobre tipografía antigua que traduje y otra sobre John Thomson en China que escribí.

China

Como habrán observado los lectores habituales, diciembre ha sido un mes de hiperactividad. La tonta razón es que en algún momento de diciembre me di cuenta de que si empezaba a hacer dos entradas por día podía aún cumplir el objetivo que me puse a principios de año de hacer 300 entradas. Así, he conjugado asuntos banales con otros de más enjundia. Por poner un ejemplo de lo más banal, descubrí por qué a “echar un polvo” se le llamaba de esa manera. Estoy contento de haber descubierto también el blog Historias de Hispania, que tantas lecturas me ha deparado estas semanas. Publiqué algunas cosas de mi biblioteca de papel y de cajas de papeles que había en casa de mis padres. Hubo mucho con las postales, que es otro de los grandes pilares en esta casa. El día 15 recibí postales de Ciudad del Cabo, Isfaján y Samarcanda, antes había publicado más postales surafricanas y después me puse con unas que traje de Vietnam (Hué y las montañas de Mármol). Hubo varias entradas dedicadas a la navidad consumista irlandesa. Entre los descubrimientos pondré la novela de Böll que Greta me sugirió, un poema de Cavafis que llevaba años esperando conocer y una conexión entre Borges, la rosa y Silesia. Mientras el nuevo gobierno tomaba posesión análisis esquemático del mapa político vasconavarro y publiqué con un mes de retraso lo que había pensado tres días después de las elecciones del 20-N.

Elecciones generales 2011: Resultados por municipios

Y más o menos esto ha sido lo que les hemos blogueado, por si alguien se lo perdió y le apetece rebuscarlo. El inicio del nuevo año es propicio para iniciar un nuevo ciclo. Quisiera escribir mejor y es por ello que en el año que entra me voy a proponer hacer entradas de mayor calidad. Lo primero, que no implica necesariamente que el objetivo se vaya a cumplir, va a ser reducir la cantidad. Pretendo hacer 52 entradas en 2012. Una por semana. La longitud media debería ser mayor y algunas pueden ser traducciones de entradas ya existentes. Tengo que ver unas estadísticas y en función de eso decidir algunos detalles. No estoy contento con 2011 pero no me puedo quejar. De hecho, considerarlo un mal año implica que he tenido y tengo una vida bastante buena. Sin embargo espero más de 2012, que creo que va a resultar un año memorable en varios sentidos. Intentaré evaluarlo debidamente en su primer hito, un poco antes de la mitad del año.