Powervocab for Android

30/11/2009 por alfanje

A couple of weeks ago, I downloaded this application to my Android G1-Phone. I’ve been testing its possibilities and it seems a very nice programme to practice and increase your vocabulary skills.

Powervocab is a vocabulary builder with serveral games to play with words: Word Challenge, Spell Me Right, Learn Words, Search Words, Review Marked Words and Statistics are its options. I got to learn a few words with the basic pack that comes with the programme.

 abase, abolish, abscind, accede, acclimate, accolade, accompaniment,
 accomplice, acme, acolyte, acquaint, acrid, adage, adamant, adduce, adroit,
 advent, aegis, affectation, affinity, aggravate, alleviate, allusion,
 ambiguous, amiable, android, appease, azure, baffle, blase, cache, cadence,
 cagey, calligraphy, callous, callow, capricious, chide, colossal, commence,
 complement, condone, conducive, confound, congenial, dabble, daunting, deadpan,
 dearth, debacle, debunk, decorum, deference, defiance, defray, defunct, deplore,
 deride, detrimental, disabuse, disaffected, discern, discord, disinterested,
 dispassionate, dormant, eloquent, enormity, euphemism, exacerbate, exculpate,
 expedient, facile, flamboyant, flimsy, glut, gratis, gullible, hideous, hubris,
 imminent, inept, moot, onus, paradox, pummel, reprehensible, reprieve, seminal,
 serene, steadfast, surmise, table, tardy, tenacious, trounce, unassuming,
 uncanny, urbane.

Garrulous in Powervocab

Well, some of them I already knew, some I didn’t know at all, and there is a third group of words that I vaguely knew or I believed I knew. This happens quite often with vocabulary, actually.

You have the possibility to  pay for more words. On the left you can see an example of Word Challenge in which you are supposed to choose the correct definition of “garrulous”.

I liked the application a lot and even more its potential. I find this is a great software, especially for children and teenagers.

* Powervocab at Androidwiki.

Todo lo que sabía de Honduras (2005)

29/11/2009 por alfanje

En 2005, no sabía que Honduras tenía salida al mar de los dos océanos.

Algunos países no aparecen en el telediario. Ni en la prensa. Ni en nada. Honduras es uno de estos países. De pronto, sucede algo y un lugar remoto pasa a tener importancia. Este año 2009 está siendo el año de Honduras. Como hace años estudié una asignatura llamada “Sistemas Políticos de América Latina” y hace unos pocos días he recuperado una serie de ficheros con mis notas de clase y otros materiales, me ha parecido interesante mostrar cuánto podía llegar a saber de Honduras alguien que estudia Ciencia Política en una universidad supuestamente volcada hacia Iberoamérica. No recuerdo si el cuadro con resultados electorales lo tomé del manual de Manuel Alcántara o de la Wikipedia. Copio y pego:

HONDURAS

Honduras tiene una clara matriz bipartidista, casi perfecta. Se articula en dos partidos políticos muy viejos, del siglo XIX, que se disputan el centro político, el Partido Liberal (PLH) y el Partido Nacional (PNH). En la actualidad gobierna el Partido Liberal. Estos dos partidos luchan en un país históricamente dominado por un escenario político muy débil. Es el país más bananero de todos los de la región. Los dos partidos políticos surgieron gracias a la financiación de las empresas bananeras. En este ámbito también la influencia de EEUU ha sido determinante. Así, siendo uno de los países más pobres de la región no han tenido éxito las guerrillas. Cuando surgieron algunas, éstas fueron cruelmente reprimidas. Es de destacar, que Honduras fue utilizada como sede militar norteamericana para controlar el surgimiento y propagación de los países cercanos.

Congreso Nacional, elegido en noviembre de 2001. Próximas elecciones en noviembre de 2005.

PARTIDO SIGLAS Escaños
Partido Nacional de Honduras PN 61
Partido Liberal de Honduras PL 55
Partido Unificación Democrática PUD 5
Partido Demócrata Cristiano PDC 4
Partido de Innovación y Unidad – Social Democracia PINU-SD 3

Elecciones presidenciales, del 27 de enero de 2002.

  • Ricardo MADURO JOEST (PN) elegido Presidente – 52.2%,
  • Rafael PINEDA PONCE (PL) 44.3%
  • Otros 3.5%

Eso es todo. Eso es lo todo lo que necesitaba saber para licenciarse un politólogo, y me imagino que es lo mismo o peor para el redactor de un diario o para un tertuliano de la radio española que de pronto se presenta como “experto en Centroamérica” etc. Así eran las cosas antes del golpe de Estado de este año y de verle el sombrero a Zelaya día sí y día también en el telediario. Para ser madre de veinte naciones, España tiene a sus hijos muy desatendidos.

Y eso, dentro del mundo hispano, ya que como una vez dijo Rajash Rawal, un profesor inglés que tuve en Holanda , los servicios informativos británicos funcionan así. “1- Gran Bretaña e Irlanda 2- EEUU y Canadá 3- Australia y Nueva Zelanda 4-Cualquier otro sitio del mundo en el que se hable inglés 5- Si queda algo de tiempo, lo demás”. Supongo que por eso he aprendido tanto de Zimbabue viendo la BBC (porque queda en el cuarto escalón) y nunca veo nada de mi contexto sociogeopolíticocultural (que está en el quinto). Por lo que sigo la prensa y la tele alemana, la importancia que se da al mundo hispano es también muy reducida.

Imperio clientelar, imperio burocrático

28/11/2009 por alfanje

Estaba echando un vistazo a mi colección de imágenes, y me he reencontrado con este gráfico, que creo que saqué del manual de Vallés, Introducción a la Ciencia Política,  que recomiendo a quienes se quieran ahorrar una carrera universitaria de cuatro años (y lo mismo digo de Sociología General, de Anthony Giddens, para los que se quieran ahorrar la otra). Hay alguna posibilidad de que el gráfico provenga de algún otro libro del mismo color de la Editorial Ariel que tampoco tengo a mano. Es curioso de qué distinto modo almacenamos las cosas en la memoria del ordenador y en la propia…. el caso es que hace tiempo, este gráfico me hizo plantearme algunas cosas.

No es que requiera mucha explicación, es una forma esquemática de expresar varias formas de desarrollo político. Se observa como hay dos características conectadas. Se produce una correlación más que una relación de causa-efecto. A la vez que el uso legítimo de la fuerza se va concentrando, la política aparece como una esfera autónoma. Una esfera de poder, control, dominación, decisión, gestión de conflictos (lo que queramos entender como politica) separada de otras como podrían ser la lealtad familiar, la religión, etc.

Me llamó la atención en su día la distinción entre imperio clientelar e imperio burocrático, ya que no se suele marcar en el discurso histórico, y a veces podemos ser víctimas del efecto etiqueta. Al llamar “imperio” tanto al de Genghis Khan como al Imperio Británico del siglo XIX la inercia del lenguaje nos puede hacer verlos como cosa similar.

Sin embargo, parece lógico pensar que los imperios clientelares, como el de los mongoles, no tenían un control efectivo sobre su vasto territorio y a veces, el hecho de que zonas tan lejanas queden pintadas del mismo color en un mapa puede ser debido al hecho de que exista un cobro irregular de tributos a cierta tribu avasallada o una ciudad con mercado en la que las hordas se aprovisionaban. Algunos imperios que hemos conocido al leer la Historia, son una mera expedición. Otros un sueño. Hubo reinos que tomaron el nombre de imperio e imperios que no se reconocieron como tales. Algunos fueron fruto de un proyecto imperial y otros de la casualidad histórica.

Ejemplos de imperios burocráticos, más modernos, podrían ser los de las potencias marítimas europeas. Son imperios coloniales. En ellos el nivel de control sobre el territorio y la población ocupados es muchísimo mayor. Esto llega a ser posible a través de un funcionariado, un ejército y una serie de procedimientos reglados. Aunque el afán de lucro y rapiña persiste, se reduce bastante, puesto que hasta cierto punto existen órdenes, reglamentos y leyes y hay quien se encarga de velar por su aplicación. Nada tiene que ver el imperio colonial francés con el de los persas sasánidas.

Se abre la sesión (mis notas)

27/11/2009 por alfanje

Luis Carandell: “Se abre la sesión. Las anécdotas del parlamento”. Planeta, Barcelona, 1998.

Luis Carandell

Otro libro que leí hace años. Un anecdotario cuya lectura recuerdo con muchísimo agrado. También tomé algunas notas que quiero subir a la Red.

Luis Carandell (1929-2002) fue un artísta de la crónica parlamentaria. Subgénero florido que al igual que la crónica taurina ha ido decayendo a lo largo de las décadas.

“Se abre la sesión” es una obra maestra de recopilación y erudición, idónea para conocer los entresijos de la vida parlamentaria española en los períodos en los que no nos la robaron.

La comparación no deja lugar a la duda y se puede decir que en estos momentos nos gobierna la clase política más iletrada de cuantas han existido en los últimos doscientos años.


“En las dos sedes que tuvieron las Cortes de Cádiz, el teatro cómico de la Isla de León y la iglesia gaditana de San Felipe Neri, no había bancos especiales para los miembros del gobierno. Cuando las cortes se trasladaron a Madrid, en el convento de Doña María de Aragón y en el del Espíritu Santo, los escaños de los ministros se distinguían por su situación, pero no por su color. El banco azul aparece sólo en 1850, cuando se inaugura el palacio de la Carrera de San Jerónimo. [...] Un cronista acuñó la frase de que el banco azul es un lugar al que es muy difícil subirse y del que es muy fácil caerse.” (pp. 26-27)

“Después de acaloradas disculsiones, el 22 de febrero de 1813 las Cortes de Cádiz abolieron el Santo Oficio al considerar que la Inquisición era incompatible con la Constitución aprobada un año antes [...]. Un periódico, El Redactor General, publicó el siguiente soneto.

“Yace aquí para siempre, caminantes,
la negra Inquisición con que, inclementes,
quemaron a millones de inocentes,
millones de humanos manducantes.
La que a déspotas viles e intrigantes
sirvió sumisa, la que a mil prudentes
hizo temer; la que quemó creyentes
e hizo temblar a sabios e ignorantes.
Los políticos reyes la sufrieron,
los pueblos menos bárbaros la odiaron,
los marqueses más tontos la aplaudieron,
los serviles más necios la aclamaron,
los sabios, con razón, la aborrecieron
y aquí los liberales la enterraron.” (pp. 34-35)

En las Cortes de Cádiz hubo una disputa sobre quién debería ser el patrón de España. Los serviles querían que fuese Santiago, los liberales ganaron la votación en la que escogió a Santa Teresa (pp. 35-36)

“El himno de Riego, obra de un compositor natural de la villa valenciana de Onteniente, fue interpretado por primera vez en febrero de 1820 cuando Rafael de Riego hizo su entrada en Málaga” (42)

7 de septiembre de 1820. “La llegada a Madrid de Rafael del Riego produjo disturbios en las calles de la capital. Riego había solicitado hablar ante las Cortes. No se le permitió aunque se dio lectura a su discurso. Las masas cantaron el trágala contra Fernando VII y por primera vez en la historia de España se pronunció la palabra república.” (p.45)

“Cuentan que cuando don Francisco Martínez de la Rosa le hablaba al rey Fernando VII de su proyecto de crear un Parlamento de dos Cámaras, el monarca le decía: -¿Dos? ¡Pero si no puedo con una! En 1834, dos años después de la muerte del rey, Martínez de la Rosa hizo aprobar por decreto el Estatuto Real que establecía dos estamentos, el de Próceres y el de Procuradores del Reino. Se convocaron elecciones, enormemente limitadas en lo referente al número y condición de los que podían votar, y así surgió el primer parlamento bicameral en España, una idea ya antigua de Martínez de la Rosa reforzada por su larga estancia en Londres en los años del absolutismo. Después de once años de inactividad se restauró la vida parlamentaria”. (p.53)

“A don Juán Álvarez Mendizábal le llamaban en su tiempo Juán y Medio, a causa de su elevada estatura!. (p. 54)

Congreso de los diputados. Primera piedra: 10 de octubre de 1843 (día en que Isabel II cumplía 13 años). Inauguración: 31 de octubre de 1850.

Francisco Suñer y Capdevila (Rosas 1826-1898) en el Congreso en 1869: ¡Guerra a Dios, a la tisis y a los reyes!. Dijo que la Virgen había tenido otros hijos y Jesús, por tanto, otros hermanos. Se armó una gran protesta. Mientras los republicanos aplaudían al orador la mayoría de la Cámara protestaba ruidosamente. (p. 72).

Roque Barcia, diputado republicano, 31 de enero de 1870: “-Datos históricos, señores diputados, a propósito de la Iglesia de Roma, cuyo jefe es más cruel que Judas, más abyecto que Pilatos, mas abominable que los judíos. [rumores]. No lo digo yo, lo dice Santa Brígida.” (p. 74).

En 1854 las réplicas y contrarréplicas se llamaban rectificaciones (p.76).

Isabel II “reina de los tristes destinos”. Adiós mujer de York, reina de los tristes destinos (Shakespeare) (p. 77)

Anécdota de Juan Valera sobre Shakespeare, las risas y continuar el discurso en inglés. Lo he oído de Unamuno (?) (p. 82) Cámara Alta, 1871.

“En la sesión del 11 de febrero de 1873 el Congreso y el Senado, reunidos en Asamblea Nacional, decidieron aceptar la renuncia de don Amadeo de Saboya a la corona de España. Castelar pronunció su famoso epitafio oratorio:
- Señores, con Fernando VII murió la monarquía tradicional; con la fuga de Isabel II, la monarquía parlamentaria; con la renuncia de don Amadeo de Saboya, la monarquía democrática. Nadie ha acabado con ella; ha muerto por sí misma. Nadie trae la República; la trae una conspiración de la sociedad, de la Naturaleza, de la Historia. Señores, saludémosla como el sol que se levanta” (p. 85)

Estanislao Figueras: “Ya estoy hasta los cojones de todos nosotros” (1873) (p. 86)

Castelar: “Grande es Dios en el Sinaí” (pp. 90-91)

Posada Herrera utilizó su capacidad de “prestidigitador” electoral para conseguir la aplastante victoria del gobierno de O’Donnell, en las elecciones de diputados a Cortes de 1858. (p. 96)

José Echegaray fue diputado en las Cortes amadeístas por el distrito de Quintanar de la Orden, ministro de Fomento y ministro de Hacienda. (pp. 97-100)

“A mí las mujeres no me molestan por lo que me piden, sino por lo que me niegan.” (Cánovas del Castillo, p. 101)

“diputados rasos” (p.102)

“Pongan que son españoles los que no pueden ser otra cosa.” (Cánovas en la redacción de la Constitución de 1876) (p.107)

O`Donnell llamó “faccioso” a Sagasta, a la vez que anarquista. ¿De dónde proviene el término? Debe de ser de facción, no de fascio ni fascista (116).

“Ya que gobernamos mal, por lo menos gobernaremos barato.” (Sagasta) (p.117)

Francisco Romero Robledo: “Para ser un perfecto diputado hay que votar con el gobierno en el salón de Sesiones y hablar mal de él en el salón de Conferencias y en los pasillos.” (p.120)

“En las Cortes del siglo XIX era frecuente que los diputados pasasen con facilidad de unos a otros grupos de la Cámara siguiendo en muchos casos más sus conveniencias que sus convicciones.” (p.120)

Echegaray anunció llegaría un día en el que no se enseñaría la religión en la escuela pública. (p.123)

“A don Francisco Silvela se atribuye, aunque se le ha colgado a otros, una de las más famosas anécdotas del Parlamento español. Mientras un diputado pronunciaba un aburrido discurso, un ujier se acercó a don Francisco, que estaba sentado en la cabecera del banco azul como presidente del Consejo y murmuró a su oído: – Su señoría está dormido. Replico Silvela, volviéndose: – No estoy dormido, estoy durmiendo, que no es lo mismo estar bebido que estar bebiendo.” (pp. 124-125)

Escisión del Partido Conservador en romeristas y silvelistas (p.125)

“Don Nicolás Salmerón, presidente que fue de la Primera República española, ha pasado a la Historia por haber dimitido de su cargo al negarse a firmar una sentencia de muerte. Así lo recuerda la inscripción que puede verse en su tumba del cementerio Civil de Madrid.” (p.125)

“El señor Alba se empeña en que seamos separatistas. ¡No logrará su intento! ¡Le hemos cogido gusto a la política general!” (Cambó a Santiago Alba) (p.162-163) – Cambó hacía pajaritas de papel (163)

“ministerios relámpagos”.Algunos de los gobiernos más breves:
- Serafín María de Soto. del 19 al 20 oct 1849
- Ángel Saavedra y Ramírez Baquedano: del 17 al 19 jul 1854
- Segismundo Moret: del 30 nov al 04 dic 1906. (p. 165)

“Primer discurso de Marcelo Azcárraga, jefe de gobierno en octubre de 1900: – Soy un presidente del Gobierno novicio, porque es la primera vez que con este carácter me encuentro ante la Cámara teniendo que discutir sobre puntos a cuyo debate no estoy acostumbrado. Realmente, no hubiera perdido nada con no haber entrado nunca en política.” (p. 166)

Vázquez de Mella (p. 168)

Verano de 1931. Besteiro presidente de las Cortes. – Señor presidente, ¿podemos quitarnos las chaquetas? ¿Sí, señoría, pero cada uno la suya? (p. 182)

En el primer gobierno de la República, Azaña además de la presidencia se reservó tres carteras. (p.187)

Cortes Constituyentes de la II República, el diputado integrista señor Senante, acusaba a los socialistas de poco patriotas: – Ustedes tienen la sustancia de La Internacional, no la sustancia española. Indalecio Prieto: ¡Pues yo soy descendiente de don Pelayo, ya ve su señoría! (p. 192)

Ortega y Gasset durante la república por la agrupación “Intelectuales al servicio de la República” (p.193-194)

diputado comunista Ramón Franco (p. 196) – verificar

Gil Robles 1934. “- Su señoría es de los que todavía llevan calzoncillos de seda.” Gil Robles: “- No sabía que la esposa de su señoría fuese tan indiscreta…” (p.197)

“jabalíes” (p.198)

Lamamie de Clairac, diputado agrario por Salamanca “Cedo mis tierras a quien las quiera” 1932 (p.199)

José Luis Sartorios y sus partidarios : Los polacos
Espartero y los militares que habían combatido en América: Los ayacuchos
Cánovas del Castillo: El Monstruo
Francisco Silvela: El Caballero de la Daga Florentina
Francisco Romero Robledo: El Gran Muñidor y El Pollo de Antequera
Sus partidarios: Los húsares
Los de Nicolás María Rivero y Cristino Martos: Los cimbrios
Los de Segismundo Moret: Fosforitos
Eduardo Dato: Vaselina
Republicanos por conveniencia (II Rep.): Frigios

(pp. 201-202)

Emilio Attard fue el primero en convertir la palabra “consenso” en un verbo transitivo (p.203)

Miquel Roca sobre la mayoría de edad civil (p.204)

José Pedro Pérez Lorca: El Zorro Plateado (p.224)

Trías Fargas: – Déjeme el señor presidente tres minutos más, pues estas cosas no se han podido decir durante cuarenta años.
Álvarez de Miranda: – Si todos los que no han podido hablar durante cuarenta años lo hicieran durante tres minutos no terminaríamos. (p.225)

Peces Barba a Boyer: – Perdone un momento, señor ministro, pero creo que su aparato no funciona. (p.228)

En la época del parlamentarismo clásico, el Reglamento del Congreso, y en su caso el del Senado prohibían leer los discursos. Hoy, dicho sea de paso, sólo lo prohibe el de la Cámara Alta, pero no el de la Cámara Baja. (p.245)

José Prat García (1905-1994). Diputado a Cortes por Albacete en 1933 y 1936. Senador en 1979, 1982 y 1986. (pp. 245-246)

La naranja de González Lizondo, sesión de investidura de 1989 (p.250)

Amarás a tu tribu

25/11/2009 por alfanje

Vidal-Quadras, Aleix: “Amarás a tu tribu”, Planeta, Barcelona 1998.

Amarás a tu tribu

Hace cuatro o cinco años leí este libro y tomé algunos apuntes que quedaron perdidos en unos carpetas de archivos con los que he tenido un reecuentro agridulce. No recuerdo lo suficiente del libro como para comentarlo, pero sí que puedo copiar y pegar mis notas

Vidal-Quadras me parece un tipo interesante, que vale más como pensador que como político.

Es valiosa su caracterización de los nacionalismos españoles periféricos (que en realidad sirve para cualquier nacionalismo “puro”), pero más aún la cita de Foster.

“Preferísteis el deshonor a la guerra, pues bien, tendréis el deshonor y tendréis guerra.” Winston Churchill (p.14)

La política es:
- El ideal posible (Cánovas).
- La voluntad de sangre y acero (Bismarck)
- La acción al servicio de una idea fuerte y sencilla (Bismarck)
- La revolución desde arriba (Maura)
- La completa arquitectura (Ortega)
- La consecución de la virtud (Voltaire)
- La organización de la idolatría (Bernard Shaw) (p.12)

“Hemos hecho Italia, ahora hemos de hacer a los italianos”. (Mazzini) (p.35)

“No se conoce mejor sistema para unir pueblos diferentes que encresparlos contra una amenaza exterior. El cemento de calidad más probado para crear un nosotros es el señalar un ellos hostil. Los arquitectos de las recien nacidas Italia y Alemania encontraron en los austriacos y en los franceses los antagonistas ideales para fabricar un patriotismo de Estado desconocido hasta el momento.” (p.35)

Grosstaatenbildung – Kleinstraatrei (37)

“Sin embargo, tal como ha explicado magistralmente J. Breully, el nacionalismo es, ante todo y sobre todo, una forma de acción política encaminada a apoderarse del Estado mediante la movilización de las masas llamándolas a la construcción o la liberación de una nación previamente fabricada a partir de elementos protonacionales de índole histórica, lingüística, étnica o icónica.” (44)

“En 1867 Hungría se elevó a la categoría de Estado separado dentro del imperio. Inmediatamente comenzó a oprimir a sus propias minorías, sobre todo a los eslovacos y rumanos, con una ferocidad y un ingenio mayores que los que se habían manifestado en la opresión que ella había sufrido a manos de Austria”. Paul Johnson, Tiempos modernos (51)

“no taxation without representation” (56)

Cuando desde las filas del chovinismo separador se emite el lamento de que “no nos entienden”, lo que se está diciendo es que “no nos dan la razón”. (94)

Características del nacionalismo identitario vasco y catalán en España

1- La Humanidad está dividida en naciones, grupos de caracter primordial y permanente, definidos por la lengua, raza, religión, territorio o costumbres. La definición de una nación puede hacerse a través de uno o varios de estos elementos, sin unos criterios universales fijos.

2- Cada ser humano queda adscrito, por nacimiento o por elección, a una nación y sólo una.

3- Las naciones tienen el derecho inalienable de autodeterminación, es decir, de dotarse de una organización política estatal independiente, que se relacione en pie de igualdad con los demás Estados.

4- Una nación, para alcanzar su plenitud histórica, debe poseer su propio Estado independiente y constituye un imperativo vital y ético el conseguirlo.

5- Los individuos únicamente adquieren la condición de personas en tanto que miembros de una nación, que los configura humana y espiritualmente.

6- La identidad nacional es el valor supremo a preservar por encima de cualquier otro como la libertad, la igualdad, la dignidad o la justicia.

7- En el interior de las fronteras de una nación debe existir homogeneidad cultural y lingüística. Si por los avatares de la Historia, migraciones, conquistas, evolución cultural, esta homogeneidad ha sido alterada, hay que reconstruirla coactivamente desde el poder público, que es el brazo político de la nación.” (p. 114, 115)

“Si tengo que elegir entre traicionar a mi patria o traicionar a mis amigos, espero tener el coraje de traicionar a mi patria.” (E.M. Foster) (186)

África camina

23/11/2009 por alfanje

África camina

África camina: el desorden como instrumento político es un libro escrito por los africanistas Patrick Chabal y Jean-Pascal Daloz que trata sobre la política en lo que comúnmente se conoce como el “África negra”, esto es, el continente africano excepción hecha del Magreb y de Suráfrica, cuya experiencia histórica difiere notablemente de la del resto de los países del África.

La línea argumental del libro trata, en palabras de sus autores, “los modos en que, a través de la instrumentalización del desorden, se explota la actual crisis de la modernidad en África”[1].

El libro está dividido en cuatro bloques, en los que se trata la informalización de la política, la retradicionalización de la sociedad, la productividad del fracaso económico y, por último, la elaboración de un nuevo paradigma a partir del cual estudiar las diversas realidades africanas.

El bloque que se refiere a la informalización de la política aborda las diferencias entre el estado occidental y el estado africano. Su argumento es que el estado africano no se ha liberado de la sociedad civil para formar una realidad política autónoma, sino que sigue siendo de carácter patrimonial.[2]

Se da la peculiaridad además de que es una realidad política trasplantada de su contexto originario europeo, que ha ido adquiriendo características de la sociedad local hasta conformar un modelo de “estado híbrido”, en consecuencia “los sistemas políticos africanos son sólo superficialmente similares a los de Occidente”, ya que la estructura es aparente la misma (Constitución, instituciones, leyes), pero la lógica y el modo que tiene de funcionar, es muy diferente.

Como en África no existe una sociedad civil autónoma como la occidental, la esfera de lo político y lo burocrático se entrecruzan constantemente con la de lo civil, lo que resulta en una falsa dicotomía.

El papel de las elites africanas es esencial, dado el carácter neopatrimonialista de las estructuras políticas del continente. Se produce un liderazgo de carácter clientelista que va más allá de las ideologías, lo que se hace evidente a la vista del fenómeno que supone la escasísima renovación de unas elites políticas que son capaces de sobrevivir a cualquier proceso de transformación del orden (o desorden) establecido.

El segundo bloque, que trata de la retradicionalización de la sociedad africana, describe aspectos del modo en que la modernidad se ha africanizado en el continente. Existe un contexto cultural en el cual, la esfera de la política no está netamente separada de las esferas religiosas, sociales y culturales. A este contexto ha llegado en las últimas décadas occidente, primero en forma de colonia, luego de neocolonialismo, modernización, cambios sociales (éxodo rural, educación, tecnología). África ha dado un nuevo sentido, ha “africanizado” las aportaciones de occidente a su medio.

De igual modo, el límite entre lo comunitario y lo individual es mucho más difuso que en occidente. Estas diferencias culturales afectan también a la legitimidad del poder político, el modo en que se concibe la representación (de carácter colectivo) y el papel que la oposición política debe desempeñar. A diferencia de lo que ocurre en la mayor parte de Europa (con algunas excepciones, como los Balcanes) la etnicidad es un factor importante en la identidad de los africanos. También la brujería y la religión influyen en la esfera de lo político de un modo que nos puede resultar poco familiar e incluso sorprendente a los europeos.

La omnipresencia de la violencia, en diferentes medidas y proveniente de diferentes actores, es otro elemento peculiar de la vida africana. Un elemento de consecuencias muy importantes, tanto para la vida de los propios africanos como para el papel que África está llamada a desempeñar en el concierto político internacional. En gran parte, esta utilización de la violencia de carácter político es el resultado del fracaso de los estados africanos en resolver problemas básicos.

El tercer bloque del libro aborda el fracaso económico de África. Cómo se ha gestado este fracaso y por qué el continente es incapaz de generar desarrollo. Analiza la importancia de la corrupción y la concepción funcional que los africanos tienen de la misma y después el porqué de la dependencia económica de Occidente.

Respecto a esto último resulta muy interesante el proceso por el que, tras conseguir la independencia política, las elites locales no se preocuparon jamás de buscar un modelo de diversificación económica que generara un mayor nivel de desarrollo y menor dependencia de las antiguas metrópolis. En lugar de esto, permanecieron fieles al modelo exportador de materias primas, intercambiando ayuda económica por apoyo político (especialmente a Francia y Gran Bretaña).

Una vez que este modelo entró en crisis en la década de 1970, ya que estas economías son muy vulnerables y dependientes de los precios de las materias primas en el mercado mundial, los países africanos comienzan a endeudarse, lo que a la larga ha cerrado definitivamente sus posibilidades de desarrollarse. Tras el fin de la guerra fría, la situación se hace crítica ya que pierden la posibilidad de obtener la ayuda de los bloques enfrentados a cambio de apoyo.

En consecuencia, el desarrollo generado ha sido relativamente insignificante y no tiene visos de mejorar de modo significativo en los próximos años.

Por último, los autores describen su paradigma, según el cual África está experimentando una “modernización sin desarrollo”. África es un continente cuyo orden político es, en realidad, un desorden en el que los actores políticos interactúan racionalmente para su mayor beneficio, aunque este juego se desarrolla fundamentalmente en un terreno de juego informal, en el que son habituales el uso de la violencia, la corrupción, las redes clientelares y el nepotismo.

La política no está separada nítidamente de la economía, la religión, la ideología. El individuo no se concibe como un sujeto de derechos separado de la comunidad o comunidades a las que pertenece, algunas de carácter étnico o tribal, sino que la colectividad sigue desempeñando un papel preponderante. La relación de las masas con sus elites gobernantes es de carácter clientelar.

La conclusión de los autores es que el sistema político que prevalece en África obstruye el desarrollo tal y como se entiende en Occidente, y no es algo que se pueda entender utilizando los conceptos que se utilizan para entender las sociedades de matriz europea. En palabras de los autores: “los conceptos marxistas o desarrollistas no logran explicar lo que sucede al sur del Sahara, donde la política evidentemente sigue funcionando dentro del marco predominante de las redes informales, familiares y clientelísticas[3].”

Lo mejor del libro es que ofrece una serie de elementos esenciales para afrontar la realidad africana que pasan desapercibidos a la mayor parte de los occidentales. Ayuda a entender la racionalidad africana y su cultura política a partir de la experiencia histórica del África negra, que es muy diferente a la europea.

Elementos esenciales en nuestra cultura política, como la separación Iglesia-Estado (que en África sería más bien entre cultos sincréticos y poderes políticos, al ser ambos poderes –lo político y lo espiritual- mucho más difusos) no han existido jamás en África. La distinción entre sociedad civil y Estado, tampoco. La diferencia entre razón y religión, como poco no es tan nítida como en Occidente (no ha habido un siglo africano de las luces). África no ha generado por sí sola ninguno de los rasgos que asociamos a la modernidad y a desarrollo, sino que ha importado todos ellos: a lo más que ha llegado es a africanizar algunos elementos. Este trasplante de Occidente, unido al acelerado proceso de destradicionalización constituye la base del África de hoy.

El individualismo, que es la gran característica de calado filosófico e implicaciones políticas que diferencia a Occidente de las demás civilizaciones no ha llegado a definirse nunca de modo tangible. El africano es hijo de la tribu, de la aldea, del grupo lingüístico o de la nación del islam antes que ciudadano del Estado al que pertenece. (Esto tiene lógica, ya que todas estas instituciones hacen más que el Estado por él; ¿acaso el Estado es un espacio neutro ante el que todos son iguales, o una estructura de poder de la que se ha apropiado una familia, o una tribu?).

En resumen, el África negra es una amalgama de elementos históricos. A sus modos tradicionales de vida, muchos de ellos ignotos para Occidente hasta el siglo XIX se le han superpuesto la experiencia colonial europea y un proceso de modernización y destradicionalización. Este proceso histórico ha generado estructuras políticas idénticas (en lo formal) a las europeas, pero que en la práctica han permitido que la vida política y social siga desarrollándose por cauces extraoficiales. Elementos extraoficiales de peso son ello irracional (brujería y religión), el etnicismo, el nepotismo, la corrupción y la violencia. Los africanos saben cómo vivir en esta esfera política dual caracterizada por el desorden e intentan maximizar su beneficio propio en un contexto inestable. Parece difícil creer que, a partir de estas estructuras, África pueda alcanzar un nivel de desarrollo entendido en términos occidentales.


[1] CHABAL, P. y DALOZ, JP. : África camina: El desorden como instrumento político. Edicions Bellaterra 1999

 

[2] “El estado en África nunca se institucionalizó apropiadamente porque nunca se emancipó de forma significativa de la sociedad. […] tiene que ver en parte con factores históricos vinculados al desarrollo específico del estado colonialista […] y en parte con importantes consideraciones culturales.” Op. cit. pág. 30.

[3] Op. cit. pág 178

[4] Op.cit. pág 27

El Islam político, de Nazih Ayubi.

22/11/2009 por alfanje

El Islam político

El libro “El islam político: teorías, tradiciones y rupturas” fue escrito por Nazih Ayubi a principios de los años noventa (la fecha límite para el material usado en el libro es el verano de 1989).  Es de gran valor como marco conceptual a partir del cual analizar la situación política del mundo árabe, a pesar de la advertencia del editor español, de que desde una perspectiva periodística estaría superado al no dar cuenta de acontecimientos como la ascensión del FIS y la guerra civil de Argelia o los más recientes acontecimientos en Palestina.

A pesar del título del libro, la materia se circunscribe al mundo árabe. El islam al sur del Sahara o en el subcontinente indio y sudeste asiático no es tratado en el volumen. Esto contribuye a la identificación estereotípica de lo islámico con lo árabe, tan perjudicial para el análisis de la interacción entre esta religión y la política: por ejemplo, la mayor parte de los occidentales desconoce que el país musulmán más poblado es Indonesia, dirigido hasta hace poco por una mujer.

Es cierto que el islam, en tanto que movimiento político tiene mayor fuerza y presencia en los países del Magreb y del Oriente Próximo, y que todo lo relacionado con  los conflictos entre Israel y los diversos países árabes-musulmanes (y otros sólo musulmanes, como Irán) ocupa un lugar central en la agenda política internacional, pero los conflictos religiosos entre hindúes y musulmanes hicieron desencadenar la partición del subcontinente indio entre la India y Pakistán (dejando abierto el problema de Cachemira) y siguen marcando el conflicto (y en la actualidad, la proliferación nuclear) y que hay guerrillas musulmanas que ejercen su actividad en lugares tan lejanos de La Meca como Mindanao.

El múndo árabe y el mundo islámico (Fuente: wikipedia, licencia CC). Discutible si Sahara Occ., Chad, Sudán y Somalia pertenecen al mundo árabe.

En el primer capítulo, el autor plantea que “las fuentes islámicas originarias (el Corán y los hadices) tienen muy poco que ver con la política”[1]. Si bien es cierto, que los primeros desacuerdos que surgieron en la comunidad fueron de orden político. Ciertamente “el Corán no estipula una forma específica para el estado o su gobierno, ni el profeta Muhammad señaló un sucesor para sí mismo”[2]. Parece que la emergencia de la política en las sociedades nómadas del desierto, y en especial su elaboración intelectual fue posterior

“En realidad, el primer desacuerdo que emergió en la comunidad musulmana tenía que ver con la política. Pero la teorización sobre política fue mucho más tardía, y la mayoría de la literatura política islámica de la que podemos disponer parece haber emergido cuando las realidades políticas sobre las que reflexionaba ya estaban en declive.” (16)

Hemos de plantearnos hasta qué punto nos sirve el Corán como referencia para analizar las sociedades musulmanas contemporáneas. ¿No es esto excesivo? Si quisiéramos analizar la realidad contemporánea de Islandia poniendo énfasis en la Biblia, ¿estaríamos haciendo algo correcto? Es cierto que el lugar central del Corán en la religión islámica, similar al que ocupa Jesucristo en la tradición cristiana (aquello que Dios da a los hombres) le hace tener una mayor importancia relativa que el texto bíblico en las respectivas sociedades, pero la literalidad del texto puede ser sobrevalorada en el análisis.

En principio, podemos estar de acuerdo en que realidades similares a estados surgieron con la islamización del norte de África y Al-Ándalus. Ahora bien, poner énfasis en el elemento islámico oculta una realidad étnica y socioeconómica subyacente, si bien es cierto que la religión y el poder político han estado unidos en las sociedades islámicas desde su origen. Si se compara con el origen histórico e importancia política del cristianismo, mientras que Mahoma fundó una religión y un imperio guerrero; Jesucristo no fue capaz de controlar la política local de su tiempo, y cuando su grupo alcanza hegemonía en el imperio romano, se produce una división de competencias entre las funciones del Emperador (terrenal) y las del obispo de Roma (espiritual).

En el capítulo segundo, Ayubi aborda la política del sexo y la familia o la “colectividad de la moral islámica”. Según él, “el Islam es una religión que hace hincapié por encima de todo en la imposición colectiva de la moral pública”[3], aunque no equipara esto a que la religión esté dotada de una naturaleza específicamente política. Según nos dice:

“El Islam es una religión social, que pretende organizar las prácticas de la vida social y sobre todo los pequeños detalles de la vida de familia. Este propósito, además, no se contempla como una búsqueda personal, sino social o colectiva. […] Una vez comprendido esto nos hallamos en una posición mejor para entender por qué los llamamientos a la instalación de un estado islámico o un gobierno islámico siempre parecen conceder una exagerada atención a la familia como unidad social y a temas como el velo, la segregación de sexos y la imposición de penas elevadas para los crímenes morales como el adulterio y la embriaguez.”[4]

En este capítulo trata el marco en que se inscriben las peculiaridades que más parecen llamar la atención de los occidentales. Los aspectos de moral sexual, atuendo, diferencia en la proyección pública del hombre y la mujer, etc. Para Ayubi, la naturaleza del islam en tanto que religión que aboga por la moral pública, explicaría los fenómenos que producen choque cultural al público promedio de los países occidentales.

El problema que veo en esta explicación de tipo estructural, es que el autor trata al islam –un proceso histórico que abarca quince siglos- como una realidad sincrónica. En realidad, el Cristianismo también es una religión que trata estos aspectos, pero más o menos, dependiendo de las épocas y de otros muchos factores. Piénsese, por ejemplo, en la España de los años cuarenta y noventa del siglo XX, por comparar dos contextos que caben en la biografía de un individuo. Existen grandes variaciones entre los países en los que se profesa el islam (entre Túnez e Irán) y se han producido cambios políticos que han hecho que la moral social haya incidido en mayor o menor medida en cuestiones como el velo de las mujeres etc.[5]

En cualquier caso, menciona elementos socioculturales que son de importancia para comprender algunas de las peculiaridades del mundo islámico. Entre ellos destaca su origen en la cultura nómada de la Arabia interior, el modo de producción de ésta: basado en el linaje y organizado en tribus; la relativa escasez de hombres a causa de las guerras que condujo a la práctica de la poligamia, y el que no exista un sentimiento de culpa asociado al sexo como en la tradición judeocristiana. Elementos todos, fáciles de pasar por alto desde una mentalidad occidental.

También aborda el proceso histórico por el que surge, y menciona “situaciones de crisis” y “condiciones socioeconómicas”. Para elaborar las bases teóricas de los movimientos existe un redescubrimiento de textos antiguos, como los de los jariyíes o los de Ibn Taymyya, pero el fenómeno es esencialmente moderno (y de hecho está muy influido por ideas provenientes del mundo occidental que pretende combatir – en la filosofía política y acción de muchos militantes están más presentes las ideas de las guerrillas de liberación nacional que las del Corán, el Che más que Mahoma).

Respecto de las condiciones socioeconómicas y sociopolíticas que han influido en la aparición del islamismo hay varias a destacar: un entorno caracterizado por la religiosidad general y la simpatía hacia el islamismo; frustración por las nuevas condiciones de la vida urbana, en especial trabajo, educación y vivienda; proceso de destradicionalización. Ninguna de ellas es causa suficiente, pero contribuyen a alimentar a los militantes fundamentalistas, que curiosamente no provienen de una base social tan amplia como aquellos que simpatizan con sus ideas, sino que son un movimiento típicamente juvenil, compuesto por individuos provenientes de un entorno social y ecológico duro.

Un elemento importante para comprender el islam es su variedad. El capítulo tercero está dedicado a la variedad del islam moderno, algo esencial para entenderlo. En realidad, el Islam es algo diferente para cada per­sona: se entiende de forma diferente y se usa de manera dife­rente (cf. Hudson, 1980: 13-24). Esta variedad se traslada a la esfera política.

De hecho, en tanto que el islam no dispone de una estructura (iglesia) nadie se puede apropiar del mismo con exclusividad. La aparición del islamismo y la lucha contra el mismo de los poderes establecidos mediante la invocación a la religión demuestran la variedad del islam:

“Pero mientras los gobernantes tratan de usar la religión para sus propios fines políticos y contra sus propios enemigos políticos, frecuentemente acaban teniendo que “probar el mismo veneno” que ellos han usado contra otros. Como la religión no es un monopolio de los gobernantes, puede ser invocada también por los gobernados”[6].

Es importante notar que existen diferentes niveles de compromiso político entre los creyentes. Como ejemplo para ilustrarlo, Ayubi utiliza las diferencias entre meros musulmanes, salafíes, neofundamentalistas y fundamentalistas.

El autor define el islam político por oposición al islam cultural. En su opinión, el proceso va “en dirección opuesta  del histórico de la política islamizada”[7], ya que en lugar de utilizar la religión legitimar el gobierno se usa para resistir al mismo.

En resumen las ideas básicas del libro son que “históricamente, el estado islamizó la política; actualmente los fundamentalistas quieren politizar el Islam”[8] y que “los fundamentalistas […] no tienen solución que ofrecer para la crisis socioeconómica de su sociedad. Su mensaje es simple: «el Islam es la solución».”[9]


[1] AYUBI, Nazih. El Islam político: Teorías, tradición y rupturas, Bellaterra, Barcelona 1996 ISBN 978-84-7290-079-0 (Pág. 16)

 

[2] Ibídem, pág. 21

[3] Ibídem, pág. 59

[4] Ibídem págs. 59-60

[5] Irán tras la revolución de 1979, Afganistán tras la llegada al poder de los talibanes en 1996 – en sentido opuesto: el fin del sultanato en Turquía y las reformas de Ataturk, la guerra de independencia de Argelia.

[6] Ibidem, pág. 96

[7] Ibidem, pág. 177

[8] Ibidem, pág. 219

[9] Ibidem, pág. 322

Comida japonesa en Dublín: Sushi King

21/11/2009 por alfanje

La cajita

Hacía tiempo que tenía ganas de conocer Sushi King, en Dawson st. del que había leído reseñas favorables en cheapeats.ie y finalmente y gracias a Rod, que se zamparía un cachalote de sushi, se ha producido el encuentro.

Lo primero que me ha llamado la atención en el lugar es que no es un restaurante, ni un local de comida rápida, sino algo a mitad de camino entre los dos. También dispone de un refrigerador parecido al de los supermercados, donde uno puede servirse bandejas de sushi, cuyo precio varía si se consumen en el local o se las lleva uno para comer en casa.

En Japón, donde el ritmo de vida es frenético, son muy habítuales los locales de estilo híbrido en los que la gente come sin eternizarse, y no sé cómo serán las cosas por aquí en el futuro, pero ya se sabe que Japón siempre marca tendencias.

Para una primera incursión, nos hemos lanzado a por el menú bento, que cuesta diez euros. Una de las cosas buenas que tiene la oferta de este  lugar es que se puede escoger entre varios platos principales. Nos hemos decantado por el salmón, que se ve en el compartimento inferior derecho. Normalmente, el bento, suele ser como el plato del día que no se puede elegir, por lo que las cuatro o cinco opciones son un valor a tenerle en cuenta a Sushi King.

Por lo demás, se podía escoger entre dos opciones de sopa (elegimos la  de miso, la camarera ya se había llevado el cuenco como tomé la fotografía) y la ración de arroz fue sustancial. El resto de la caja está conformado por dos piezas de sushi estilo californiano (habría que hacer algo para rellenar esa esquina de la caja, aunque sea con una hoja de lechuga), una ensalada de algas con semillas de sésamo, dos empanadas pequeñas de carne y los tradicionales jengibre y wasabi.

Comparándolo con otros restaurantes japoneses de Dublín que también ofrecen bento, diría que la cantidad de comida es menor, pero la calidad superior. La presentación es también algo más elegante. Quizá no es el mejor de los sitios para los que pesamos más de 80 kg. pero no descarto volver a seguir investigando. Creo que, de momento, le pondré un 7/10.

Poblacht Banana

19/11/2009 por alfanje

Gaélico: Guía del superviviente

Esta mañana, en la portada de uno de los periódicos gratuitos que dan en la estación del tren (no sé si era el Herald AM o el Metro, porque cojo los dos) aparecía un anuncio del Irish Independent (un periódico de los tradicionales) que decía que iba a incluir todos los miércoles el Foinse, un periódico en gaélico que al parecer es el más importante que se escribe en la tercera lengua más importante de Irlanda. Por lo que veo convertirse en suplemento ha sido su salvación, ya que su situación era bastante mala.

En la contraportada, que es la que muestra la foto sacada con mi teléfono, viene una guía de palabrejas para los tiempos que corren. Algunas me han gustado, como Poblacht Banana ( República bananera), que da título a este post. Las maquinaciones de la United Fruit en Centroamérica son sobradamente conocidas y Poblacht es una palabra de las palabras irlandesas que se suele ver con cierta frecuencia: la expresión Poblacht na hÉireann (Republica Irlandesa) aparece en la proclamación de la fugaz república de 1916, y desde 1970 An Phoblacht con una hache adicional, es el diario del nuevo Sinn Féin.

Al igual que en el inglés fat cats, también son “gatos” gordos los cait ramhra que en español son peces gordos. Reconozco la palabra dubh, oscuro, en la frase Is é dubh an dubh nua, que tira del cliché “X es el nuevo Y”, tan de moda últimamente en inglés (las mujeres son los nuevos negros, los inmigrantes son los nuevos negros, lo antiguo es lo nuevo posmoderno) y que no acaba de encajar en español por la concordancia de género y número y por el sentido un tanto más restrictivo que tiene “nuevo” cuando se le compara con new. Todo llegará. Reconozco dubh, porque está en la raíz del nombre de Dublín, Dubh Linn, poza o charca oscura; y en el de Blackrock, An Charraig Dhubh.

No tengo mucho más gaélico. De todo el resto sólo conozco agus, que es la conjunción “y”, que era una de las palabras que escuchaba con más frecuencia -lógicamente- en el canal TG4. Un par de cosas me llaman la atención de las frases inglesas: ‘Here’s looking at you, kid’ que aparece en la mítica Casablanca. Y la construcción de stay-cation, unas vacaciones en las que uno se queda en casa, por oposición a vacation en las que uno viaja. No encuentro por los interneles ninguna referencia a que se busque el contraste de “stay” permanecer con “va” que es la raíz tercera persona singular del verbo ir en las lenguas romances. No es que sea imprescindible, pero me pregunto si habrá contribuido a la formación.

Esperemos que la crisis nos pase de largo y no tener más preocupaciones que estos pasatiempos y la mala calidad de las cámaras de fotos de los teléfonos móviles.

Las vacaciones que no pasé en Irán

17/11/2009 por alfanje

Persépolis, de Marjane Satrapi

Antes de dejar a Kapuściński por un tiempo, quería retomar un párrafo de El Imperio,  por varias razones. La primera es que había pensado ir a Irán a echar un vistazo, que al final no pudo ser y otra, que el párrafo me recordó a una de las primeras viñetas del cómic “Persépolis” de Marjane Satrapi, que nunca recomendaré lo suficiente.

La idea es que después de los acontecimientos vienen las etiquetas y a veces cuesta recrear en la memoria la situación anterior a un cambio político. Por ejemplo, llamamos “Revolución Islámica” a los sucesos acaecidos en Irán en 1979 sin percatarnos de que en el proceso revolucionario intervienen muchos más actores que los teócratas que al final se quedaron con el poder. Satrapi incide en las actividades de los marxistas, mientras que Kapuściński subraya las tensiones étnicas de fondo:

[...] el Irán de los años sesenta. Allí, la revolución en contra del sha empezó como un movimiento democrático y liberal que se oponía a una dictadura policíaca. (sic) Pero Irán es un país multinacional gobernado por los persas, que ejercen su poder sobre minorías nacionales de árabes, azeríes, beluchis, kurdos, etc. que habitan en su territorio. Y precisamente estos pueblos oprimidos, al oír que en Teherán alguien habla de democracia, inmediatamente traducen tal lema por la consigna de la independencia, ¡en seguida (sic) quieren separarse y crear Estados propios! Sobre Irán planea la amenaza del desmembramiento, de la pérdida de algunas provincias importantes, de ver rebajado su status (sic) a la condición de Estado insignificante. Es entonces cuando deja oír su voz el nacionalismo panpersa, cuyos guardianes, el clero chiíta con el ayatollah Jomeini al frente, se hacen con todo el poder; la palabra “democracia” desaparece de las pancartas y la revolución acaba en una serie de sangrientas expediciones contra azeríes, kurdos, etc.; acaba en la victoria de un poder autoritario. E Irán continúa dentro de las mismas fronteras.

(Ryszard Kapuściński, El Imperio, Anagrama, 2006 pág. 123)

Siempre muy interesado en las cosas de Persia. Como aquel día en que me encontré con los iraníes de la época anterior.